El cáncer prostático, o cáncer de próstata, es un tipo de cáncer que le da solamente a los hombres. Según la Sociedad Americana del Cáncer 1 de cada 7 hombres será diagnosticado con este cáncer a lo largo de su vida.
La próstata forma parte de los órganos sexuales de los hombres y es una glándula que se encuentra debajo de la vejiga y delante del recto, es casi del tamaño de una nuez y rodea parte de la uretra. Su función principal es fabricar el líquido prostático, que contiene sales y glucosa que alimentan a los espermatozoides, además de que permite su conducción por la uretra y facilita la fecundación. De hecho, el semen es una combinación de espermatozoides y el líquido prostático.
A pesar de la importancia de la glándula prostática los hombres le prestan poca o nula atención y esto los lleva a detectar el cáncer de próstata en una etapa avanzada de la enfermedad. Esto coincide con los datos que la Sociedad Americana del Cáncer proporciona que indican que el diagnóstico de esta enfermedad es después de los 40 años de edad de los hombres.
Para hacer una detección oportuna los hombres pueden prestar atención a síntomas corporales y asistir con un especialista en urología.
Debido a su ubicación los principales síntomas son urinarios:
- Necesidad de orinar más seguido, sobre todo en las noches.
- Necesidad de ir corriendo al baño.
- Dificultad para empezar a orinar.
- Poco flujo urinario o que se tarda mucho tiempo en hacerlo.
- Sensación de que la vejiga no se vacía del todo.



