SECCIÓN EJERCITÉMONOS
Bursitis de hombro
Por Licda. Cindy Lizano González, Fisioterapeuta, Servicios Médicos BCR
Es la inflamación o irritación de una estructura en forma de bolsa, que se ubica entre los huesos, tendones y músculos. Su función es facilitar el movimiento de estas estructuras entre sí y evitar fricciones directas entre ellas. La bursitis se manifiesta en articulaciones como el hombro, codo, cadera, rodilla, pelvis, tobillos, dedos de los pies y talones.
Existen dos tipos de bursitis: aguda y crónica. En la bursitis aguda se da una inflamación de una articulación con color rojizo y una temperatura superior al resto del cuerpo, es dolorosa y suele darse por sobresfuerzos y movimientos repetitivos, infección y gota.
En la bursitis crónica hay hinchazón y dolor que disminuye con el movimiento habitual, provocando una atrofia muscular y debilidad motora.
Síntomas:
• Incapacidad para llevar a cabo movimientos y ejercicios de la vida diaria
• Sensibilidad de la piel alrededor de la bursa
• Rigidez y dolor al mover la articulación afectada
• Hinchazón y enrojecimiento
• Puede aparecer de repente o de manera progresiva
Causas:
La bursitis suele estar relacionada con el uso excesivo de la articulación afectada, a causa de movimientos repetitivos o un sobresfuerzo constante. Actividades que implican compresión repetida en la bursa también pueden desencadenar la inflamación.
Prevención:
Para prevenir la bursitis, es importante reducir los movimientos repetitivos y evitar mantener posturas prolongadas que afecten las articulaciones. También es importante fortalecer la musculatura alrededor de la articulación, así como realizar un calentamiento adecuado antes de iniciar las actividades laborales y deportivas, y hacer pausas activas.
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