SECCIÓN EJERCITÉMONOS
¡Esos dolorosos calambres!
por Licda. Cindy Lizano González, fisioterapeuta, Servicios Médicos BCR
Los calambres son contracciones súbitas, involuntarias y dolorosas, que afectan uno o más músculos. Son más comunes en las piernas, aunque pueden ocurrir en cualquier músculo y en cualquier momento, incluso a la hora de dormir. No están relacionados con la edad, ni con el género de la persona. Además, el músculo afectado puede sentirse duro y abultado a la palpación.
Algunas de las causas comunes son:
- Sobrecarga y fatiga muscular: uso excesivo de los músculos durante el ejercicio
- Deshidratación: la falta de hidratación y algunos minerales puede provocarlos
- Secundario a otra patología: por ejemplo, la diabetes puede causar aumento de estos
- Algunos medicamentos: pueden generar como efecto secundario calambres musculares
- Embarazo: son muy comunes, principalmente en los últimos meses
- Compresión de los nervios, mala circulación, tabaquismo, posición mantenida durante largos periodos, entre otras.
¿Como podemos prevenirlos?
- Mantener una buena hidratación, al igual que una dieta saludable, que incluya minerales como el potasio, magnesio y calcio
- Realizar una rutina de calentamiento adecuada antes de iniciar la práctica de ejercicios
- Estirar los músculos al finalizar el ejercicio
- Hacer pausas activas con frecuencia
- Utilizar calzado y ropa cómodos (no muy ajustados), ayudará a prevenir los problemas circulatorios
¿Qué hacer si nos da?
Generalmente, los calambres se resuelven por sí solos en cuestión de segundos o minutos. Sin embargo, puede ayudarle las siguientes medidas:
- Si está realizando algún ejercicio, detenga la actividad al menos unos minutos
- Estire el músculo afectado
- Masajear la zona afectada, aplique una ligera presión de arriba hacia abajo
- Aplicar calor (compresas o paños húmedos calientes), puede ayudar a relajar el músculo
Si los calambres son frecuentes o persisten aún con las medidas de autocuidado y el dolor es intenso, debe consultar a su médico para que sea guiado de una manera adecuada.
Recuerde que esto es información general básica, no pretende sustituir un diagnóstico médico. Además, antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento (terapéutico, farmacológico, entre otros) debe consultar su médico.
