SECCIÓN ENFERMEDADES CRÓNICAS
Menopausia y depresión
por Licda. Mariela Núñez Meza, Gestora de Salud Ocupacional, Unidad Bienestar Laboral
Los signos y síntomas de la menopausia empiezan generalmente antes del final de la menstruación y pueden continuar hasta un año después. Este periodo transicional, cuando los niveles de hormonas a menudo fluctúan, es llamado perimenopausia. Durante este tiempo, muchas mujeres presentan diversos cambios en las emociones y funciones corporales, incluyendo bochornos, dificultades para dormir y cambios constantes en el estado de ánimo.
La menopausia o la perimenopausia no causan depresión por sí mismas. Sin embargo, las mujeres que ya presentan un mayor riesgo de depresión por factores genéticos, antecedentes personales o circunstancias de su vida pueden experimentar síntomas depresivos cuando los niveles hormonales fluctúan.
Terapia hormonal de reemplazo
La terapia hormonal de reemplazo (THR), que se prescribe frecuentemente para aliviar los síntomas asociados a la menopausia, puede mejorar el estado de ánimo en las mujeres con depresión leve.
Los suplementos de estrógenos en la THR pueden ayudar también a aliviar los bochornos y las dificultades para dormir y pueden prevenir el adelgazamiento de los huesos que ocurre en la osteoporosis. Un estudio patrocinado por el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos examinó la asociación entre la depresión y los niveles hormonales. Se encontró que la densidad mineral en las caderas de las mujeres con historia de depresión mayor fue 10 a 15% menor de lo normal para su edad. La menor densidad ósea aumenta el riesgo de fracturas de la cadera en una mujer.
La terapia hormonal de reemplazo generalmente no es suficiente para tratar la depresión moderada a severa.
El médico puede recomendar terapia hormonal combinada con un medicamento antidepresivo, psicoterapia o ambos. Generalmente es seguro tomar la THR con un antidepresivo.
Es importante mencionar que no solo interviene la biología en las tasas más elevadas de depresión en las mujeres, sino que pueden relacionarse aspectos sociales y culturales. Las mujeres suelen enfrentar mayores cargas de estrés asociadas a roles y expectativas sociales que aumentan su riesgo de depresión. Si bien estos factores también pueden afectar a los hombres, generalmente lo hacen con menor frecuencia.
Tomado de: Guía de la Clínica Mayo sobre Depresión. 2001
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