Reflexiones sobre el verdadero liderazgo y las mentiras de los falsos líderes
FALSOS LIDERAZGOS
Comentaba en una oportunidad que, “ciertamente, el liderazgo equivale a servir, con calidad humana, pero también con integridad y honorabilidad, hablando siempre con la verdad y predicando con el ejemplo... no se vale un líder que tácitamente envía el mensaje hagan lo que digo pero no lo yo hago. Eso no es liderazgo, son jefaturas o administradores, pero nunca líderes”, lo cual me recordó algo que leí hace ya varios años y es, que las organizaciones se auto-definen por la forma en que contrata y despiden a las personas.
Muchísimo se ha escrito sobre liderazgo y seguramente mucho más se escribirá en el futuro, a pesar de ello, quisiera compartir algunas reflexiones sobre los falsos liderazgos y la tentación de caer en ciertos errores de acuerdo con mi experiencia:
- En primer lugar, no caigamos en el error de creer ciegamente todo los que las encuestas internas o externas revelen, a pesar de que nos aseguren que hayan sido realizadas de las forma más profesional, científica y confidencial. Los colaboradores saben que siempre existe una forma para llegar a la fuente de un comentario, ya sea por las dimensiones de la unidad, departamento o área en que trabaja, o bien por la redacción o el lenguaje mismo, o porque se comenta en la encuesta temas que también han sido analizados en su lugar de trabajo.
- Aprecie genuinamente, si a pesar de lo anterior, sus colaboradores generosa y respetuosamene hacen críticas constructivas, la organización debe valorarlas. Pero aún más, valore si los colaboradores aprovechan esas oportuniddes para denunciar prácticas o comportamientos, que distan de los valores predicados por la empresa. Desatender denuncias de esta naturaleza colocan entre dicho los valores mismos de la organización y el liderazgo directo de los jefes de turno. De nada sirve contar con mecanismos para denunciar conductas inadecuadas, si esas denuncias terminan en “saco roto”.
- Los índices de las encuestas -internas y externas- solamente son eso, promedios, que no permiten conocer los puntos de inflexión y los verdaderos retos a nivel organizacional. Estos índices son como las notas de un estudiante -de cualquier nivel-, que al final recoge buenas y no tan buenas calificaciones. Los índices por sí mismos deben ser descompuestos para localizar las oportunidades de mejora. Recordemos que “no todo lo que brilla es oro”.
- El “discurso” y las “acciones” deben ser congruentes, porque los colaboradores son inteligentes y no los van a engañar con “cantos de sirena”, si sus líderes no predican con el ejemplo. En tal caso los valores declarados de la organización se desmerecerían y la credibilidad de los jefes (no líderes) se opacaría como una cerilla se consume en la lluvia. Y una vez que se ha perdido la credibilidad, es sumamente difícil recupararla, pues como dijo una vez Benjamin Franklin a propósito de la reputación, ambas son como el “cristal y la porcelana, se rompen fácilmente y nunca pueden repararse totalmente”.
Por supuesto, que muchos más errores podríamos señalar, pero no pretendo agotar el tema, por el contrario, simplmente abrir la discusión, porque el liderazgo no es solamente servir, ello es una condición necesaria pero no suficiente. El liderazgo debe ser ejercido con responsabilidad, honorabilidad, honradez, integridad y sobre todo con congruenciaentre las palabras y las acciones.
L: Luchar por la organización apasionadamente, convencido, pero siempre recordando que solamente es la persona a cargo temporalmente de la orquesta y que esta es más importante que líder mismo.
I: Integridad en su comportamiento, integridad para reconocer que es parte de un equipo, integridad para aceptar errores y poder corregirlos.
D: Darse a las personas, esforzarse por cumplir las metas y objetivos estratégicos, pero sin olvidar que los colaboradores son seres humanos y no simplemente “números” de una estadistica.
E: Escuchar -no oir- las personas, prestar verdadera atención a sus palabras.
R: Reconocer los logros y éxitos de los equipos, dar a ellos el lugar que merecen y nunca apropiarse del esfuerzo y trabajo ajeno, todos son un equipo y deben actuar por el bien de la organización.
A: Aceptar agradecidamente las críticas, para mantener la humildad necesario, ya que no tenemos las respuestas para todo. Disfrutar de las victorias pero Aprender sobre todo de las derrotas, cuyas lecciones serán las más duras y difíciles.
Z: Zarpar a los mares desconocidos de las metas y objetivos arduos y casi inalcansables, navegar con ahinco como un equipo hacia los proyectos difíciles, con la convicción de llegar al destino por el esfuerzo colectivo.
G: Grangearse el respeto de la organización y los colaboradores, como resultado de respetar las personas, sus ideas, experiencia y conocimiento, procurando tomar en cuenta sinceramente sus puntos de vista, por algo llegaron allí antes que el líder de turno.
O: Organizar adecuadamente las estructuras que ameriten mejoras, aunque esto implique eliminación de oficinas y dejar ir colaboradores, siempre que ese proceso sea dirigido con respeto y dignidad, se valorará al ser humano en toda su dimensión, aunque a nadie le gustará quedar sin su trabajo y sustento diario.
