Sigamos dejando huella
- Por un modelo de negocio con Utilidad Ambiental
- Por: Douglas Soto L, Gerente General
Cuando hablamos de sostenibilidad o de un modelo de negocio de Triple Utilidad tenemos que hacer la pausa para reflexionar de dónde venimos, hacia dónde vamos y cómo queremos seguir haciendo las cosas.
En el próximo mes de abril, orgullosamente, nuestro banco cumplirá 142 años de forjar historias que han impulsado el camino de desarrollo sostenible del país. En ese marco de actuación, nuestra Política Ambiental (1) estableció, entre otros compromisos, el de “…desarrollar la actividad bancaria preservando el medio ambiente y promoverá iniciativas que busquen su protección, con especial atención a los riesgos sociales y ambientales en las operaciones de financiación”.
Con la publicación del Decreto Ejecutivo No.36499, del MINAE, en el año 2009 iniciamos un camino de madurez ambiental que nos ha dado réditos importantes como nuestros 10 edificios eco-amigables, siendo el de Nicoya una construcción modelo al contar con Certificación LEED Platino; la incorporación de criterios ambientales para la compra de materiales de oficina, servicios de limpieza y mantenimiento; la adquisición de flotillas con huella de carbono compensadas y el diseño de ofertas comerciales eco-amigables, entre otras acciones que hemos venido desarrollando en los últimos 9 años, gracias al compromiso de quienes creemos en la necesidad de preservar el ambiente y la existencia misma.
Con preocupación hemos sido testigos de los desastres naturales provocados por los efectos del cambio climático y como incide en nuestras actividades personales cuando nos racionalizan el agua o la luz o hasta en el mismo negocio bancario ante la eventualidad de verse expuestas las garantías que en un momento se valoraron cuando ni el cambio climático era un tema.
Hoy no podemos dejar de escuchar ni de actuar cuando hay realidades propias como las anunciadas por el fenómeno de ”El Niño” o saber que una quinta parte de los países del mundo padecerán recortes en el suministro de agua en el 2040 y que dos economías emergentes de Asia como la China y la India, principalmente esta última, está tomando conciencia de cómo enfrentar los pronósticos del cambio climático por el desencadenamiento de otros impactos sociales y económicos que se trasladan a nivel productivo, alimentario y de salud pública y que podrían afectar su vertiginosa vía de desarrollo y liderazgo como potencia económica.
Vivimos en un mismo planeta donde todo está conectado. Dentro de nuestro círculo de influencia, en el BCR renovamos nuestro compromiso de seguir gestionando nuestra huella ambiental cada vez mejor, midiendo indicadores críticos como el consumo de energía, agua, papel y los gases de efecto invernadero a como se establece en nuestro Plan de Gestión Ambiental Institucional (PGAI), para tomar acciones orientadas a reducir, eliminar o mitigar impactos.
Ser responsables no solo enaltece nuestra razón de ser Utilidad Social, sino también es un negocio Utilidad financiera, porque al mejorar la Utilidad ambiental con la reducción gradual de los indicadores de consumo del PGAI, colaboramos a bajar el gasto administrativo y se potencia la generación de nuevas fuentes de ingresos financieros por colocación de soluciones eco-amigables que permitan atender las nuevas demandas del mercado. Preservar y promover nos dice nuestra Política Ambiental.
Porque Somos UNO, impulsemos juntos los proyectos que hemos comprometido en nuestra Estrategia de Sostenibilidad, porque nuestra visión es seguir dejando huella.
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(1) Política 7 Medio Ambiente. Disposiciones de Responsabilidad Social Corporativa en el Conglomerado BCR

