Mientras el personal médico ha estado al frente de la crisis sanitaria, las entidades financieras asumieron la contención en primera línea de la crisis económica y aceleraron la banca móvil.
Para el cliente bancario actual, es básico acceder a los servicios con simplicidad, fluidez y seguridad.
Las aplicaciones de banca móvil, los pagos en línea o sin contacto, han llevado el uso del dinero en efectivo a mínimos históricos.
Avanzar al siguiente nivel de las transformación digital, con los cambios que implica en materia de cultura y talento, dejó de ser opcional para los bancos, que además enfrentan el desafío de cumplir un papel de "bisagra" en la minimización de impactos y la recuperación económica post Covid-19.
Por eso, se necesita una banca mas abierta y casi invisible, con interfaces de programación de aplicaciones (API's), que colabore con las fintechs, que cuente con soluciones de mercados lideres y se ajuste rápido ante la robotización de los procesos, la digitalización y agilización de la toma de decisiones basadas en la gestión inteligente de los datos.
Tendencia a lo digital
Un estudio de Temenos, compañía de software bancario, revela que la pandemia aceleró la banca en línea en una 40% y el uso de aplicaciones de banca móvil en un 16% en nuestra región.
Dentro de lo que más valoran los usuarios de sus proveedores es poder realizar trámites expeditos en un mismo canal y mejores maneras de interactuar , en entornos amigables que permitan una experiencia satisfactoria y de calidad.
En definitiva, lo que se impone es una banca tieless (sin corbata): menos formal, más flexible y más dinámica, capaz de diferenciarse a través de la atención personalizada, asesoría de primera y productos únicos.
A lo largo del año, se estima que más de un tercio de los bancos y aseguradoras, recurrirán a la IA para el procesamiento inteligente de documentos y mejorar otras áreas de negocio, como procesos de suscripción, fidelización y gestión de riesgos.
Los retos continúan
La reactivación demanda acelerar la bancarización dado que más personas están considerando abrir sus propios negocios, por consiguiente, requieren el uso de herramientas y aplicaciones para administrar sus finanzas personales y comerciales o necesitan tener una cuenta para recibir ayudas.
La tecnología vuelve a ser un gran aliado para ello, tomando en cuenta la alta penetración promedio de teléfonos móviles en la región, que ronda el 70% y que puede hacer que toda una sucursal bancaria, funcione dentro de un dispositivo inteligente.
Adicionalmente, permite otorgar las respuestas que requieren las nuevas generaciones (Millennials y Centennials) que llegaron a transformar la relación cliente versus banca. Viven con un Smartphone en la mano y es el medio a través del cual se relacionan con su proveedor de servicios financieros, que puede no ser un banco.
Tres cambios para atraer centennials
- Cambiar el chip para entender las interacciones con el banco como una relación y no como una transacción.
- No solo es lo digital por lo digital; el contexto y el mensaje detrás de un producto es igualmente importante.
- Impulsar la educación financiera y servicios que enseñen a gestionar el dinero, fomentando el ahorros.
Banca Digital en América Latina
Desde antes de la pandemia, la conducta del cliente bancario mostraba cambios importante con tendencia a la simplicidad:
- 55% tenía una cuenta bancaria.
- 19% poseía una tarjeta de crédito.
- 82% de los clientes de banca digital podían abrir una cuenta en menos de una hora en comparación con el 59% de los clientes tradicionales.
- 63% está mas inclinado a probar una aplicación digital y el 84% esperaba que las marcas encontrarán formas de maximizar la interacción digital para mantenerlas seguras.
Tomado de: www.revistasumma.com
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