En los últimos días hemos escuchado mucho sobre los impactos de un default del Gobierno de Costa Rica, ¿a qué se refiere ese término?.
Default es un incumplimiento de pago de una obligación contraída, puede ser un crédito o una emisión de deuda.
Si la probabilidad de default aumenta, el riesgo de crédito asociado también lo hace, por lo cual para que un inversionista o acreedor vuelva a confiar va a solicitar un mayor premio por ese riesgo asociado, es decir una mayor tasa de interés.
Existen modelos matemáticos que determinan esas probabilidades de default, pero en general, hay síntomas que pueden dar señales de alerta, como el nivel de endeudamiento y capacidad de generar futuros ingresos, comportamientos de pago en el pasado, entre otros.
Recientemente la Agencia calificadora Moody´s cambió la perspectiva de la calificación de Costa Rica, al pasar de una calificación B a una B-, esto fue resultado de diversos análisis en donde se determinó mayor riesgo crediticio asociado al Gobierno de Costa Rica explicado por un aumento en la probabilidad de caer en default.
Queda en manos del Gobierno revertir esa tendencia, proponiendo una solución definitiva al problema fiscal en un plazo y con medidas razonables. Por el bien de todos los costarricenses, no nos conviene que nuestros acreedores nos vean con un riesgo mayor.

