
En 2024 la Fiscalía Agrario Ambiental logró la paralización de este proyecto turístico e inmobiliario ubicado en las laderas montañosas de Manuel Antonio, cerca de Playa Playitas y del Parque Nacional Manuel Antonio. Las autoridades indicaron que existían elementos para considerar que la construcción se realizaba en una zona de bosque y dentro del Corredor Biológico de Aguirre, un área clave para la conectividad ecológica.
El proyecto contemplaba una torre de apartamentos, restaurante y club de playa, y fue investigado por posibles infracciones a la Ley Forestal, Ley de Aguas y cambio de uso de suelo.
Posteriormente, en 2025, el Tribunal Contencioso Administrativo mantuvo la suspensión de las obras al considerar que existía una posible afectación de una zona boscosa de alta fragilidad ambiental dentro del corredor biológico.
Un proyecto prometedor que terminó paralizado: ¿qué puede aprender una entidad financiera?
El caso Islas de Manuel Antonio constituye un ejemplo relevante para la gestión SARAS. El proyecto turístico e inmobiliario fue paralizado por autoridades ambientales debido a presuntas afectaciones sobre una zona boscosa ubicada dentro del Corredor Biológico de Aguirre.
Este caso evidencia cómo los riesgos ambientales y regulatorios pueden comprometer la viabilidad de un proyecto y generar riesgos crediticios y reputacionales para las entidades financieras que participen en su financiamiento.
Lea la nota completa:
