
Día de la Comunidad de Personas Sordas de Costa Rica:
la inclusión se construye escuchando con los ojos
Hay formas de escuchar que no necesariamente pasan por el oído. A veces se requiere de una mirada atenta, un gesto claro, una seña que se sostiene el tiempo justo para ser comprendida: así se comunica gran parte de la comunidad sorda costarricense.
Con motivo del Día de la Comunidad de Personas Sordas, que se conmemora cada 21 de setiembre, queremos recordar la importancia de la comunicación y la inclusión de esta comunidad de la que forman parte más de 70 000 ciudadanos, según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).
Más allá de la cifra de personas sordas del país, hay historias, talentos, familias, profesionales y emprendedores que contribuyen día a día al desarrollo de Costa Rica, a quienes queremos reconocer sus aportes, su identidad cultural y sus derechos.
Algo que caracteriza a la comunidad sorda costarricense es su identidad cultural estrechamente ligada al Lenguaje de Señas Costarricense (LESCO), reconocido oficialmente como lengua materna de gran parte de esta comunidad y como herramienta esencial para el acceso a la información y el ejercicio pleno de sus derechos.
En el CFBCR entendemos que la inclusión debe traducirse en gestos concretos, por eso contamos con:
- Un servicio de atención para personas sordas mediante videollamada con personal capacitado en LESCO, disponible en nuestras oficinas comerciales a través de la extensión: 8106031
- También nos ocupamos de realizar capacitaciones internas, lo que nos ha permitido lograr que más de 100 colaboradores hayan recibido certificación en LESCO, para ofrecer una atención cada vez más cercana y accesible
- Además, de otros esfuerzos de accesibilidad como interpretación en LESCO en nuestras campañas, rotulación en braille, ajustes en canales digitales y mejoras continuas, que buscan eliminar barreras para las personas con discapacidad
Construir una sociedad inclusiva no depende solo de la tecnología o la infraestructura; depende también de la empatía y la disposición para entender las necesidades de quienes nos rodean.
Cuando eliminamos barreras de comunicación,
abrimos oportunidades.
