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Cada vez más empresas están reconociendo la importancia de incorporar prácticas éticas en su gestión empresarial, ya que son consideradas como un elemento significativo dentro de la toma de decisiones y para la mejora continua de una organización.
Es fundamental que en las empresas imperen ciertos lineamientos basados en principios y valores éticos, que fomenten la transparencia en los procesos internos de la organización y que contribuyan al desarrollo de sus empleados, para que laboren con honradez y responsabilidad.
Muchas empresas desarrollan un código de ética para crear un ambiente laboral basado en la honestidad, en el respeto y la tolerancia.
Algunos de los valores éticos que se implementan son:
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Lealtad.
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Compromiso.
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Calidad.
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Solidaridad.
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Justicia.
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Integridad.
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Legalidad.
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Responsabilidad social.
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Sustentabilidad.
Una cultura empresarial fuerte genera ciertos beneficios, tales como:
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Marca patrones para la toma de decisiones.
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Permite atender las necesidades de los empleados.
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Hace que se respeten los derechos del personal.
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Evita la discriminación al interior de la empresa.
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Aumenta la motivación y satisfacción de los trabajadores.
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Se reducen los conflictos de intereses entre los colaboradores.
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Genera igualdad de oportunidades.
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Ayuda a prevenir casos de mobbing.
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Protege la confidencialidad de la información.
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Se incrementa la productividad en la empresa.
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Se establecen relaciones de largo plazo con los proveedores y los clientes.
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Beneficia la reputación de la empresa y favorece sus ventas.
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Se evitan malas prácticas y se reducen o impiden casos de fraudes.
Es muy importante que las empresas comuniquen de forma clara y precisa a sus empleados los códigos de ética que desean aplicar dado su valor estratégico y que definan las acciones a seguir para éste propósito. La empresa debe predicar con el ejemplo.
Los valores éticos de una empresa la definen y la distinguen de otras. Una empresa es fuerte por su ética interna.
Un negocio que no se rija por principios y valores éticos corre el riesgo de perder la confianza de sus socios, de los accionistas, de sus colaboradores y de sus clientes, además de que puede tener un impacto negativo directo en sus ventas y en la imagen de la marca en el mercado.
Fuente del artículo: Romero, V. (2017). Ética y valores empresariales. Ruiz Healy Times. https://ruizhealytimes.com/economia-y-negocios/etica-y-valores-empresariales-2/
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