Manejo de la ira y las relaciones interpersonales
La ira es una emoción primaria y negativa, muy intensa y pasional, una reacción de furia, cólera o bien irritación que se desencadena por perjuicios, ofensas, desprecios o frustración, donde sentimos que hemos sido privados de nuestros derechos. Una de las emociones, que, manejada de manera incorrecta, produce mayor cantidad de daños físicos y psicológicos.
Cuando se encuentra presente en las relaciones interpersonales laborales produce grandes dificultades:
- Disminuye la excelencia y la eficiencia de la labor, pues la mente estará concentrada y obsesionada en buscar respuestas a situaciones internas o externas que se catalogan como injustas desde nuestra perspectiva (que no necesariamente lo son)
- Invita a no ser bienvenido casi en ningún círculo. La molestia de los compañeros será significativa, no querrán trabajar con la persona que presenta frecuentes arranques de cólera.
- Incrementa la frustración, al no canalizar ésta adecuadamente desde el inicio.
- Afecta nuestro currículo, impidiendo ser candidatos atractivos para nuevas oportunidades dentro de la organización.
- Fomenta las agresiones, produciendo daños materiales y lo más importante daños a familiares, amigos, compañeros con consecuencias irreparables como pérdida de quienes se ama, del trabajo, lesiones graves, pago de condenas.
- Por último y no menos importante, está directamente asociada con hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
Algunas recomendaciones importantes:
- Busque ayuda psicoterapéutica.
- Tome conciencia de las negativas consecuencias que produce una actitud iracunda y la violencia como tal.
- Aumente su tolerancia a la frustración.
- Comprenda su propósito, sin facultarlo con poderes especiales.
- La mala intención produce efectos devastadores siempre.
- Evite el alcohol y las drogas.
- Haga ejercicio y coma saludablemente.
- Invierta tiempo en un pasatiempo.
- Busque actividades que integren ejercicios de relajación.


