En el Mes de la Amistad queremos reconocer algo que fortalece nuestro día a día: el apoyo sincero, la confianza y la buena energía que compartimos como equipo.
La amistad en el trabajo no solo crea ambientes más humanos, también impulsa la colaboración, el respeto y el sentido de pertenencia que distinguen nuestra cultura.
Por eso, te invitamos a utilizar la Tarjeta GO “¡Tu amistad vale oro!” para agradecer y reconocer a ese compañero o compañera que siempre está presente, que escucha, apoya y suma.
Un gesto sencillo puede hacer una gran diferencia.
Participa también en la Charla el Valor de la Amistad, el próximo jueves 19 de febrero 2026.
Muchas emociones en la Posada Navideña del Conglomerado Financiero BCR
Con gran alegría, agradecimiento y muchas emociones encontradas, ayer jueves 04 de diciembre llevamos a cabo la Posada Navideña del Conglomerado Financiero BCR, en la cual las personas trabajadoras, de punta a punta del país, nos reunimos presencial y virtualmente para dar la bienvenida la época festiva 2025.
Mahity Flores, Presidenta de la Junta Directiva del BCR mencionó que “muchas gracias a todos los compañeros que nos están acompañando; esta actividad es sumamente representativa porque refleja la unidad de un Conglomerado fuerte, sólido y que trabaja con ahínco por nuestro país”.
Más de 300 personas trabajadoras estuvieron de manera presencial en el hall de oficias centrales y más de 235 equipos de trabajo: de apoyo, oficinas comerciales y subsidiarias estuvieron conectados de manera remota para compartir un tradicional tamal, disfrutar de música en vivo y sobre todo: agradecer.
“Agradezco profundamente a cada colaborador del Conglomerado por su arduo trabajo durante este año. Alcanzamos grandes metas, superamos muchos retos y seguimos firmes y fuertes para enfrentar los desafíos que vengan en 2026. Esta es una época para celebrar y les deseo que pasen unas fiestas muy hermosas en compañía de sus seres queridos”, destacó @Julio Cesar Trejos Delgado9FB27B22-7878-4F98-92B0-B045685A5D67 Gerente General del BCR.
Este evento fue impulsado por el Programa de Reconocimiento GO BCR, desde el pilar 3 llamado Celebración. Fomentar la integración, el compañerismo y el bienestar integral entre los colaboradores y clientes de CFBCR, celebrando juntos los logros y los esfuerzos compartidos durante el 2025, fortalecimiento el sentido de comunidad y pertenencia durante la época navideña.
Editado de nota redactada por RRPP.
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En esta temporada de Acción de Gracias, queremos tomarnos un momento para reflexionar y agradecer por todo lo que hemos logrado juntos este año. Cada esfuerzo, idea y colaboración ha sido clave para nuestros éxitos, y qué mejor manera de celebrarlo que compartiendo un espacio de gratitud y compañerismo.
Le invitamos a participar en nuestra dinámica “El Blog de la Gratitud”.
Comente en este blog mensajes de agradecimiento para sus compañeros o por acciones que valora en su día a día laboral o por lo que está agradecido este año.
Gracias por ser parte de esta gran familia y por contribuir día a día con su compromiso, energía y actitud positiva.
¡Hagamos de esta celebración un recordatorio de todo lo bueno que compartimos!
Programa GO BCR
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Con el propósito de celebrar a las mujeres excepcionales que generan un impacto positivo en nuestro Conglomerado Financiero BCR, este jueves 18 de setiembre se llevó a cabo el encuentro: Mujer que inspira, impulsa y transforma, en el cual participaron 206 mujeres de todo el país, quienes representaron a cada una de las compañeras que con su liderazgo y excelencia impulsan a la institución.
La Actividad fue desarrollada por la Gerencia Corporativa de Capital Humano y su programa de reconocimiento “GO”. Las mujeres asistentes en la sesión fueron nominadas por los mismos compañeros en una dinámica que se realizó en marzo del presente año. Durante el acto se entregaron reconocimientos en tres categorías: Mujer que Inspira, Mujer que Impulsa y Mujer que Transforma.
Adicionalmente se tuvo la charla "Construí tu marca personal con propósito y autenticidad", a cargo de la facilitadora externa Karla Vargas y en la cual se abordaron temas como: la importancia y el impacto de la marca personal para la vida personal y laboral, errores silenciosos y el modelo de cimientos para construir la marca personal.
Julio César Trejos, Gerente General del BCR fue en el encargado de abrir el encuentro y mencionó que: “hoy es un gran día para reconocer y celebrar la invaluable contribución de todas las mujeres que forman parte de nuestro equipo y que enriquecen nuestro Conglomerado con su dedicación, talento y esfuerzo. Cada una de ustedes desempeña un papel fundamental en nuestro éxito y en la construcción de un ambiente de trabajo más inclusivo, diverso y equitativo”.
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El pasado viernes 28 de febrero celebramos el sexto aniversario del Programa de Formación y Certificación de Líderes – Expansión sin Límites de la Universidad Corporativa SAGO, reafirmando nuestro compromiso con el desarrollo del liderazgo dentro de la organización. Contamos con una participación de 500 líderes aproximadamente de todo el país.
En esta ocasión, celebramos el lanzamientoPrograma de Reconocimiento GO BCR – "Tu esfuerzo nos impulsa", una iniciativa diseñada para fortalecer la cultura de gratitud y reconocimiento, destacando el compromiso, el talento y la excelencia de nuestros colaboradores.
El Programa GO BCR está formado por tres pilares principales:
Pilar 1: KIT GO BCR
El reconocimiento se vive y se siente. Por eso, este pilar nos proporciona los recursos tangibles que transforman un "gracias" en algo memorable. Desde tarjetas hasta certificados y trofeos, cada elemento es una oportunidad para hacer visible el impacto de nuestros colaboradores:
Este pilar impulsa espacios donde los colaboradores pueden participar y ser parte de forma voluntaria, promover clubes BCR y ser reconocidos por sus talentos y pasiones más allá de sus funciones diarias.
Cada esfuerzo, cada contribución y cada meta alcanzada merecen ser reconocidos. En este pilar, resaltamos la importancia de celebrar el trabajo bien hecho, promovemos espacios para celebración.
Los tableros de visión son más que una manualidad divertida; son herramientas poderosas para transformar los sueños profesionales en metas alcanzables.
Implementar un tablero de visión en el entorno empresarial puede ser una estrategia poderosa para alinear al equipo con los objetivos empresa, asegurando que todos trabajen juntos hacia un futuro común y exitoso.
¿Qué es un Tablero de Visión?
El concepto de un “Tablero de Visión” Empresarial o en inglés “Vision Board» se centra en la creación de una representación visual de las metas y aspiraciones de una empresa. Similar a un tablero de visión personal, este tablero empresarial es una herramienta poderosa para visualizar y concretar los objetivos a largo plazo de una organización / equipo. Se utiliza para inspirar y motivar al equipo, manteniendo un enfoque claro en lo que la empresa desea lograr.
Los tableros de visión, también conocidos como tableros de manifestación, son una representación visual de las metas y sueños para el futuro. Son un collage de todo lo que se desea que se haga realidad, proporcionando una representación clara de lo que se está trabajando para lograr. Estas imágenes o palabras pueden provenir de cualquier lugar: revistas, imágenes, fotos, recortes de periódicos, arte, libros y más. Lo que los une es que representan metas a futuro.
Beneficios de usar un tablero de visión:
El tablero es una herramienta poderosa que sirve como una representación visual de las metas y aspiraciones en el mundo de los negocios. Su uso trae múltiples beneficios:
Claridad: Proporciona una representación visual clara de hacia dónde se dirige el equipo de trabajo.
Motivación: Inspira y motiva al equipo a trabajar hacia los objetivos comunes.
Enfoque: Ayuda a mantener el enfoque en los objetivos a largo plazo, durante el año evitando distracciones.
Colaboración: Fomenta un sentido de propiedad y colaboración entre los miembros del equipo.
Para crear un tablero de visión empresarial eficaz, es esencial incluir ciertos elementos clave:
Objetivos estratégicos: Debe incluir los objetivos principales de la empresa / oficina. Estos objetivos deben ser específicos, medibles y alcanzables.
Inspiración y motivación: Incorporar elementos que inspiren y motiven al equipo. Esto puede incluir citas de líderes empresariales, imágenes representativas del éxito empresarial, o gráficos que denoten crecimiento y progreso.
Cultura y valores corporativos: Es esencial que el tablero refleje los valores y la cultura de la empresa. Esto puede incluir imágenes y palabras que representen los valores.
Participación del equipo: Involucrar al equipo en la creación del tablero fomenta el compromiso y la propiedad de los objetivos empresariales. Cada miembro puede aportar sus ideas y visiones para el futuro de la empresa.
Pasos para crear el tablero:
Planifique un espacio en la sesión mensual del equipo
Antes de iniciar, clarifiquen las metas y objetivos
Reúnan los materiales
Seleccionen las imágenes y palabras
Organicen y diseñen
Coloquen el tablero en un lugar visible
Disfruten el proceso
“Hay algo poderoso en ver cómo se reúne un equipo, no sólo para trabajar, sino para construir una visión compartida. Nuestro equipo de Finanzas de Victoria se reunió para crear nuestros tableros de visión para 2025, y fue más que un simple ejercicio. Fue una declaración audaz de hacia dónde vamos: juntos. No se trataba de ilusiones. Se trataba de claridad, propiedad y alinear cada objetivo personal y profesional con la cultura que hemos construido aquí.
Se trata de invertir en las personas, celebrar el crecimiento y empujarnos unos a otros hacia la excelencia. Se trata de crear un entorno en el que el éxito no sólo sea posible, sino que se espere. Cuando un equipo se alinea no sólo en torno a los números sino también en torno a una visión, los resultados son imparables.
Steven Allen - Regional Manager, Victorian Finance.
Fuentes, extraído y editado de:
Visualizing Success: How to Make a Vision Board for Work. Creating Company Culture.
Vision Board Empresarial. Escuela de Negocios Europea de Barcelona.
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En esta época de celebración y reflexión, queremos expresar nuestro más profundo agradecimiento por todo lo que hemos construido juntos a lo largo del año. Cada esfuerzo, cada idea y cada acción ha sido parte esencial de lo que somos como organización.
Que esta Navidad les brinde momentos de paz y alegría junto a sus seres queridos, y que el año nuevo llegue cargado de esperanza, salud y grandes posibilidades. Sigamos construyendo juntos un camino lleno de propósito y éxito compartido.
¿Cómo los líderes pueden fomentar una cultura de apoyo a la salud mental en el trabajo?: 5 Lecciones Aprendidas.
Priorizar el apoyo a la salud mental se ha convertido en un aspecto crucial para fomentar una cultura laboral de apoyo. Los hallazgos de la Encuesta Trabajo en América 2023 realizada por la Asociación Estadounidense de Psicología (APA) destacan la importancia del bienestar psicológico en el lugar de trabajo y las expectativas de los empleados con respecto al apoyo a su salud mental.
El autor del blog comparte cinco lecciones aprendidas que pueden ayudar a guiar a los líderes a crear una cultura de apoyo para la salud mental de los empleados:
1. Lidera con empatía y autenticidad
Como líderes, es esencial predicar con el ejemplo y demostrar empatía hacia los miembros de tu equipo. La autenticidad genera confianza y crea un entorno en el que los empleados se sienten cómodos expresando sus emociones y preocupaciones. Comparte tus propias vulnerabilidades y dificultades, mostrando que está bien no tener todo bajo control. Al fomentar una cultura de apertura y vulnerabilidad, creas un espacio para conexiones genuinas y apoyo. Cuando elijas ser vulnerable y auténtico, sé consciente de dónde están tus límites, cuál es la buena división entre el ámbito personal y laboral, y cómo esto puede variar para cada persona.
2. Prioriza la escucha activa
Una comunicación efectiva es clave para apoyar la salud mental de los empleados. Dedica tiempo a escuchar activamente a los miembros de tu equipo, mostrando un interés genuino por sus vidas y bienestar. Fomenta un diálogo abierto y crea oportunidades para que los empleados expresen sus preocupaciones sin temor a ser juzgados. Al escuchar activamente y validar sus experiencias, demuestras que la salud mental de tus colaboradores es importante y que estás comprometido con su apoyo. Además de la escucha activa, recuerda siempre el feedback.
3. Promueve la armonía entre trabajo y vida personal
Lograr un equilibrio entre el trabajo y la vida personal es esencial para mantener el bienestar mental. Siempre que sea posible, ofrece flexibilidad y autonomía a los miembros de tu equipo. Anima a establecer límites saludables entre las actividades laborales y no laborales, respetando la necesidad de los empleados de tener tiempo de descanso y relajación. Al promover la armonía entre el trabajo y la vida personal, ayudas a prevenir el agotamiento y a apoyar la salud mental en general.
4. Comunicación clara para brindar certeza
La comunicación clara es la base de la estabilidad y el apoyo. Ya sea para ofrecer orientación o reconocimiento, proporcionar retroalimentación clara y directa garantiza que las personas se sientan valoradas y comprendidas. Establecer claridad en las direcciones fomenta una sensación de seguridad. Al implementar un ciclo de feedback, tanto al ofrecer críticas constructivas como al reconocer logros, cultivas un entorno de transparencia y crecimiento, en el que todos saben dónde se encuentran, facilitando la colaboración eficaz y el desarrollo personal.
5. Fomenta una cultura de inclusión, pertenencia y seguridad
Crea un entorno de trabajo inclusivo en el que cada individuo se sienta valorado y respetado. Fomenta un sentido de pertenencia al aceptar diversas perspectivas y experiencias, y desafía los prejuicios inconscientes. Genera oportunidades para la colaboración y el trabajo en equipo, promoviendo un sentido de comunidad y apoyo. Al cultivar una cultura de inclusión y pertenencia, creas un entorno de apoyo en el que los empleados se sienten empoderados para ser auténticos.
Predicar con el Ejemplo
El autor del blog nos comenta: “Un ejemplo personal en mi vida fue cuando un familiar cercano falleció y sentí la ola de dolor, junto con la carga emocional y logística que conlleva la organización de los servicios y las reuniones familiares, que para mí eran una prioridad absoluta.
Quería estar presente en este momento tan difícil para mi familia, pero también necesitaba apoyo. Durante este proceso de duelo, tuve un diálogo abierto con miembros clave del equipo, ya que elegí ser transparente acerca de lo que estaba atravesando. Esta comunicación abierta ayudó a sentar las bases para una futura transparencia y discusiones sobre prioridades, y cómo podríamos apoyarnos mutuamente en tiempos difíciles.
Al ser lo suficientemente vulnerable para compartir mi propio proceso, lideré con el ejemplo para cuando otros miembros del equipo pudieran experimentar situaciones similares en el futuro.
¿No es mejor para nuestra salud mental saber que estamos seguros al compartir lo que necesitamos?
Esta es la armonía de un equipo que se apoya mutuamente”.
Desde Cultura les invitamos a los líderes del CFBCR a visualizar la I Jornada de Salud Mental 2024, haga clic aquí para visualizar las charlas, meditaciones y respiraciones y descargue el Kit Gestión Emocional.Próxima Jornada en Octubre 2025, les esperamos.
Fuente: extracto del original, traducido al español: How Leaders Can Foster a Supportive Mental Health Work Culture: 5 Lessons Learned, 17 de mayo 2024, Blog PAR Creating Connections Changing Lives.
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La salud mental es fundamental para nuestro bienestar y desempeño en el trabajo. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, "la salud mental es un estado de bienestar en el que la persona puede afrontar las tensiones normales de la vida, trabajar de forma productiva y contribuir a su comunidad". Con esta premisa, la Primera Edición de la Jornada de Salud Mental del Conglomerado Financiero BCR, titulada “Manteniendo mi equilibrio en un mundo laboral cambiante”, se llevará a cabo del 21 al 25 de octubre, 2024. En este evento, especialistas de alto nivel desarrollarán temas como el manejo del estrés, la inteligencia emocional, el impacto de los psicofármacos, el tecnoestrés y la importancia de un buen descanso para mejorar nuestro rendimiento y bienestar general.
Participar en esta jornada, nos brindará una oportunidad única para desarrollar habilidades que nos ayudarán a gestionar el cambio, fortalecer nuestras relaciones laborales y personales, y descubrir nuevas estrategias para mantener el equilibrio en medio de la incertidumbre.
Daniel Goleman, referente en el campo de la inteligencia emocional, afirma que "la capacidad de hacer una pausa y no actuar por el primer impulso se ha vuelto un aprendizaje crucial". Al adquirir estas herramientas, podremos mejorar nuestro autocontrol emocional, lo que se traducirá en un mayor equilibrio personal y una mejor productividad profesional.
Porque nuestra salud mental es equilibrio, es transformación, es posibilidad, es un continuo crecer.
Únanse a nosotros, porque "cuidar de nosotros es cuidar de los demás, cuidar de nosotros es Salud Mental".
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Participe de nuestros grupos focales: Cultura Organizacional CFBCR
¿Se considera una persona proactiva?
¿Le gustaría ser parte del cambio cultural del CFBCR?
Le invitamos a participar de una serie de grupos focales que buscan recopilar su opinión y experiencias sobre la cultura organizacional.
La participación es 100% participación voluntaria y se realizarán en el periodo del martes 8 al jueves 17 de octubre.
Los grupos focales son dirigidos por proveedor externo, vía Microsoft Teams, en horario laboral.
¿Qué es un grupo focal?
Un grupo focal es una técnica de investigación cualitativa que reúne a un pequeño grupo de personas para discutir y compartir sus opiniones, experiencias y percepciones sobre un tema en particular. El objetivo es obtener información detallada y profunda que ayude a entender mejor las ideas y necesidades de los participantes.
¿Qué es cultura organizacional?
La cultura organizacional es definida como “la forma de hacer las cosas a lo interno de una empresa”, en donde a su vez, la cultura se integra por un conjunto de elementos intangibles, que aunque no los vemos fácilmente, se ven reflejados en nuestra conducta y toma de decisiones.
Dentro de estos elementos intangibles se encuentran: nuestro sistema de creencias, valores, principios y normas.
¿Cuál es el objetivo de estos grupos?
Profundizar en la percepción de los colaboradores del BCR sobre la cultura organizacional actual y deseada, partiendo de los resultados de la evaluación de cultura realizada en el I Trimestre 2024.
¿Quién estará a cargo de los grupos focales?
Los grupos focales serán realizados por el proveedor externo es XLTEC Excelencia Técnica S.A, contratado en coordinación con la Oficina de Investigación de Mercados BCR y la Jefatura de Desarrollo Organizacional.
Les informamos que ya está disponible la Evaluación de Clima Organizacional 2024, una herramienta clave para seguir mejorando en nuestro ambiente de trabajo.
Los invitamos a ingresar a la plataforma de ONI, en la sección de Formularios, y completar la evaluación.
¡Su participación es fundamental para generar un espacio laboral más positivo y colaborativo!
Para cualquier duda, problema de acceso o consulta, pueden comunicarse con el equipo de Clima al correo climaorganizacional@bancobcr.com.
El próximo lunes 9 de septiembre inicia el período de evaluación del clima organizacional 2024.
Esta es tu oportunidad para compartir tu perspectiva y contribuir a un ambiente de trabajo positivo y productivo.
¡Tu opinión cuenta!
Te invitamos a reflexionar:
¿Qué tan proactivo eres en mejorar el clima de tu oficina? ¿Tomas la iniciativa, incluso en situaciones difíciles?
¿Contribuyes al bienestar de los demás, que al final también es el tuyo?
¿Cómo manejas los comentarios negativos o los emites sin pensar en su impacto?
Recuerda que un buen clima organizacional depende de cada uno de nosotros, sin importar el puesto, el tiempo en la empresa o el equipo con el que trabajamos. Cada día es una nueva oportunidad para:
Motivarte y motivar a otros: Las metas compartidas nos llevan más lejos.
Adoptar una actitud positiva: El entorno laboral mejora con nuestras acciones.
Vivir los valores de la organización: Servicio, excelencia, compromiso, integridad y solidaridad.
Reforzar el sentido de pertenencia: Esto no solo te beneficia a ti, sino a todo el equipo.
Como dijo Boris Pasternak: “El trabajo no es lo que imaginamos, es descubrir lo que tenemos dentro.”
¡Tu aporte, tus acciones y tu actitud definen el clima de nuestra organización! Juntos podemos crear un espacio donde todos crezcamos.
¿Conoce cuál es el principal canal de denuncias antiéticas?
El principal canal para realizar denuncias, reclamos y/o quejas eventualmente antiéticas, para personas trabajadoras y clientes externos es la instancia: Contraloría de Servicios.
Todas las personas del Conglomerado Financiero BCR están llamadas a comunicar cualquier comportamiento eventualmente antiético.
Ingrese sus denuncias al siguiente formulario aquí
Más información sobre las denuncias antiéticas:Haga clic aquí
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Durante el mes de junio, el equipo de Clima Organizacional se ha reunido con diversos líderes de oficinas para dar seguimiento al plan de cierre de brechas correspondiente a la Evaluación del Clima periodo 2023-2024.
El objetivo principal de estas reuniones ha sido revisar las dimensiones y atributos identificadas con esas brechas, con la finalidad de impactar de manera positiva en la mejora continua del ambiente laboral.
A lo largo de este período, se ha constatado que el instrumento de medición de Clima Organizacional proporciona puntuaciones relevantes, lo cual permite a líderes y miembros del equipo enfocar sus esfuerzos y desarrollar estrategias para mejorar conductas específicas.
Este enfoque no solo fortalece el desempeño individual, sino que permite el crecimiento en la cohesión grupal y contribuye en que nos convirtamos en un Banco más eficiente y dinámico.
La invitación consiste en profundizar en las dimensiones evaluadas y obtener una conciencia de equipo basada en un adecuado conocimiento y entendimiento de que el Clima nos incluye a todos.
Si deseas profundizar en estas dimensiones, puedes dar clic aquí
La semana del 03 al 07 de junio del presente año se llevó a cabo la esperada Techno Week 6.0, un evento repleto de temas fascinantes que captaron la atención de todos los asistentes.
El equipo de Clima Organizacional tuvo la oportunidad de participar.
En esta oportunidad contribuimos con la ponencia, titulada "¿Qué pasa cuando intento dialogar y termino en un malentendido?", la cual generó conciencia sobre la importancia de un dialogo interno profundo, que facilite una comunicación positiva hacia los acontecimientos que se nos presentan constantemente y como podemos ejercer un autocontrol.
En ella, abordamos la comunicación asertiva y reflexionamos sobre cómo mejorar nuestras interacciones diarias.
Un aspecto clave de la presentación fue el análisis de los mecanismos de defensa biológicos que las personas utilizamos para afrontar situaciones complejas, y cómo estos pueden interferir en la comunicación efectiva. Además, compartimos herramientas prácticas para lograr una mejor comunicación, tanto a nivel interpersonal como con el apoyo de la inteligencia emocional.
Un punto culminante de la ponencia fue la oportunidad de interactuar con nuestro amigo, el robot Pepper. Su participación no solo fue informativa, sino que también se robó los aplausos del público con sus valiosos aportes al tema.
En Clima Organizacional, creemos firmemente en la importancia de promover estos espacios de aprendizaje. Eventos como Techno Week 6.0 son fundamentales porque brindan a las personas trabajadoras del Conglomerado estrategias y técnicas emocionales para mejorar su desempeño y bienestar, poniendo en práctica estos conocimientos en el día a día.
Si cuentas con interés en volver a repasara el video de nuestra presentación puedes dar clic aquí.
¡Gracias a todos los que participaron y nos vemos en el próximo evento!
PRIMER ENCUENTRO DE AGENTES DE CAMBIO DEL CONGLOMERADO FINANCIERO BCR
El pasado sábado 29 de julio se realizó el primer encuentro con los agentes de cambio del CFBCR, con el fin de generar un acercamiento con los agentes de cambio del Conglomerado, el objetivo fue compartirles información de primera mano sobre los principales cambios que se están realizando en el banco y los procesos más importantes a los que nos estamos enfrentando. Los temas que se abordaron son:
• Participación del CCE quienes brindaron palabras de apoyo, patrocinio y acercamiento con los agentes de cambio e instaron a los compañeros a mantenerse constantes en cada iniciativa de cambio que se ejecute en la organización.
• Se brindó información de los principales resultados del diagnóstico de la Consultoría en Experiencia Cliente y Colaborador, IZO.
• Se realizó una presentación detallada sobre el Plan Horizonte y las iniciativas de la Ola 1 que están en ejecución actualmente.
• Se brindó formación en temas generales de agilidad por parte de los agile coach del CFBCR
• Tuvimos la participación del alpinista Warner Rojas al cierre del evento con una charla sobre resiliencia y motivación hacia los cambios y retos.
Personas participantes: 75 agentes de cambio y 27 invitados especiales, entre ellos los miembros de CCE, líderes de iniciativas del Plan Horizonte y otros puestos estratégicos. Oficinas, zonas: San José, Heredia, Puntarenas, Alajuela, Capital Humano, Transformación Digital, Sociedades y diferentes áreas de apoyo del CFBCR.
La ira es una emoción primaria y negativa, muy intensa y pasional, una reacción de furia, cólera o bien irritación que se desencadena por perjuicios, ofensas, desprecios o frustración, donde sentimos que hemos sido privados de nuestros derechos. Una de las emociones, que, manejada de manera incorrecta, produce mayor cantidad de daños físicos y psicológicos.
Cuando se encuentra presente en las relaciones interpersonales laborales produce grandes dificultades:
Disminuye la excelencia y la eficiencia de la labor, pues la mente estará concentrada y obsesionada en buscar respuestas a situaciones internas o externas que se catalogan como injustas desde nuestra perspectiva (que no necesariamente lo son)
Invita a no ser bienvenido casi en ningún círculo. La molestia de los compañeros será significativa, no querrán trabajar con la persona que presenta frecuentes arranques de cólera.
Incrementa la frustración, al no canalizar ésta adecuadamente desde el inicio.
Afecta nuestro currículo, impidiendo ser candidatos atractivos para nuevas oportunidades dentro de la organización.
Fomenta las agresiones, produciendo daños materiales y lo más importante daños a familiares, amigos, compañeros con consecuencias irreparables como pérdida de quienes se ama, del trabajo, lesiones graves, pago de condenas.
Por último y no menos importante, está directamente asociada con hipertensión y enfermedades cardiovasculares.
Algunas recomendaciones importantes:
Busque ayuda psicoterapéutica.
Tome conciencia de las negativas consecuencias que produce una actitud iracunda y la violencia como tal.
Aumente su tolerancia a la frustración.
Comprenda su propósito, sin facultarlo con poderes especiales.
La mala intención produce efectos devastadores siempre.
Evite el alcohol y las drogas.
Haga ejercicio y coma saludablemente.
Invierta tiempo en un pasatiempo.
Busque actividades que integren ejercicios de relajación.
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Estrategias para superar el miedo y la ansiedad ante lo nuevo
Desprendernos del miedo al cambio es esencial para crecer como personas.
Tan temido y tan esperado a veces, el cambio es algo que nos acompaña en la vida, desde nuestros primeros momentos en la tierra hasta en el último día. Sin embargo, siempre que podemos intentamos evitar sus efectos. Aun cuando los cambios son programados y nos conducen hacia situaciones agradables, también en esos momentos pretendemos bajar la ansiedad y la impaciencia que nos producen.
El cambio es una parte inevitable de la vida. A veces, son pequeños y fáciles de manejar, mientras que otras veces pueden ser grandes y desafiantes. Sea cual sea el tipo de cambio que enfrentemos, nuestras emociones juegan un papel importante en cómo llevarlo. En este artículo, hablaremos sobre cómo reconocer y gestionar las emociones que surgen al enfrentar un cambio de cualquier tipo.
El miedo al cambio: comprendiendo la emoción
El primer paso para gestionar nuestras emociones es reconocerlas. A menudo, ellas pueden ser confusas y difíciles de identificar, especialmente cuando enfrentamos un cambio significativo para nuestras vidas. Sin embargo, es necesario tomarse el tiempo para reflexionar sobre cómo nos sentimos y por qué.
Es importante reconocer que las emociones son una respuesta natural y necesaria a los diferentes estímulos que experimentamos en nuestra vida cotidiana. Ellas nos ayudan a procesar y dar sentido a nuestras experiencias, y nos proporcionan información sobre nuestras necesidades y deseos y por supuesto, nos hacen humanos. Desde esta perspectiva no hay emociones "buenas" o "malas" en sí mismas, sino que todas tienen un propósito y una función importante.
Dicho esto, es cierto que algunas emociones pueden ser más difíciles de manejar que otras. Por ejemplo, la ira y la tristeza pueden ser emociones desagradables y difíciles de controlar, lo que puede llevar a comportamientos destructivos o a sentimientos de vergüenza o culpa. Sin embargo, esto no significa que estas emociones sean inherentemente "malas". En cambio, la clave para manejar estas emociones de manera efectiva es comprender su función y aprender a expresarlas de manera saludable.
Por otro lado, las emociones agradables, como la felicidad y la alegría, también pueden ser desafiantes de manejar. Por ejemplo, puede haber momentos en los que nos sintamos culpables por sentirnos felices cuando otros están sufriendo, o podemos sentirnos presionados para mantener un estado de felicidad constante, lo que puede ser agotador y poco realista. En estos casos, es importante reconocer que todas las emociones son válidas y que está bien sentir una amplia gama de emociones.
Gestionando nuestras emociones
Una vez que hemos identificado nuestras emociones, es importante gestionarlas de manera efectiva. La gestión emocional implica reconocer lo que estamos sintiendo y encontrar formas saludables de expresarlas y encausarlas si fuese necesario. Una forma de hacerlo es practicar la atención plena que nos ayuda a estar presentes en el momento y a tomar conciencia de nuestras emociones sin juzgarlas. De este modo ser más compasivos y amables con nosotros mismos.
La atención plena, también conocida como mindfulness, se refiere a la práctica de prestar atención deliberada al momento presente con una actitud de aceptación y sin juzgar. Es la capacidad de estar plenamente presente en el aquí y ahora, enfocando la atención en las experiencias internas y externas que se están experimentando en el momento presente. Al encontrar formas saludables de expresar nuestras emociones, podemos reducir la intensidad de las mismas y manejar mejor el cambio que estamos enfrentando.
Aceptando el cambio
Finalmente, es importante recordar que el cambio es inevitable y que siempre hay una parte de él que no podemos controlar. Aceptar el cambio y encontrar formas de adaptarse a él puede ser una parte importante de la gestión emocional. Esto implica aceptar que el cambio puede ser difícil y doloroso, pero también reconocer que puede haber aspectos positivos en ese proceso. Por ejemplo, si nos mudamos a una nueva ciudad, podemos sentirnos tristes por dejar nuestra vida anterior, pero también podemos estar emocionados por las nuevas oportunidades y experiencias que nos esperan.
En resumen, reconocer y gestionar nuestras emociones es fundamental para enfrentar cualquier cambio de manera efectiva. La idea de que hay emociones "buenas" y "malas" es una simplificación excesiva de la complejidad de las emociones humanas. Todas las emociones son importantes y necesarias para nuestra experiencia humana, y todas tienen el potencial de ser difíciles de manejar en diferentes momentos. En lugar de categorizar las emociones como "buenas" o "malas", es más útil aprender a reconocerlas y a partir de allí incluirlas en nuestra vida como aquello que le da sabor y sentido a la existencia.
El proceso emocional de los duelos o cambios puede variar significativamente de una persona a otra, pero a menudo sigue un patrón similar en términos de las emociones que se experimentan. A continuación, se describen algunas de las emociones comunes que las personas pueden experimentar durante un duelo o un cambio significativo:
Shock y negación: Después de una pérdida o un cambio importante, es común sentir un estado similar a la desorientación y el descreimiento. En esta etapa, puede ser difícil aceptar lo que ha sucedido y puede haber una sensación de irrealidad.
Dolor y tristeza: La tristeza y el dolor son emociones comunes que se experimentan durante el proceso de duelo o cambio. Puede haber una sensación de vacío o pérdida profunda, y una forma de expresarlo es el llanto al que no deberíamos tenerle miedo.
Ira y culpa: La ira y la culpa son otras emociones que a menudo se experimentan durante el proceso de cambio. La ira puede dirigirse a uno mismo, a otros o a la situación en sí, mientras que la culpa puede surgir de la sensación de que se podría haber hecho algo diferente para evitar la pérdida o el cambio.
Negociación y aceptación: A medida que el proceso de duelo o cambio continúa, puede haber un intento de negociar con la situación o encontrar formas de hacer frente a ella. Eventualmente, llega una etapa de aceptación en la que se comienza a aceptar la situación y se busca encontrar un camino hacia adelante.
Es importante tener en cuenta que el proceso emocional del duelo o del cambio no es lineal y no sigue un cronograma específico. Las personas pueden experimentar diferentes emociones en diferentes momentos y en diferentes intensidades. Además, la duración del proceso de duelo o cambio puede variar significativamente de una persona a otra.
En definitiva, se trata de nuestra propia aceptación como humanos llenos de inquietudes y ansiedades, el miedo a la perdida, las sensaciones de desesperanza pueden teñir un momento que será inexorable transitar. Mejor nos conozcamos a nosotros mismos y sepamos de nuestros fantasmas lograremos acercarnos tiernamente a recorrer esos lugares donde el cambio será una situación de aprendizaje favorable.
Si bien hay cambios que no querríamos transitar sabemos que hay momentos donde la vida nos fuerza a hacerlo, aun allí debemos insistir en fortalecernos a nosotros mismos, y a confiar y trabajar en ello para entender que es posible sobreponerse. El cambio forma parte de nuestra vida, y la vida es un constante desafío. A veces podemos sentirnos solos, confundidos o desesperados ante el cambio. Pero no tenemos que afrontarlo en soledad. Pedir ayuda es un acto de amor propio y de respeto hacia nosotros mismos.
Autora: Psicóloga Silvana Weckesser. Psicología y Mente, junio 2023.
Todo cambio requiere un cambio de mentalidad. Las personas no cambian sus comportamientos sin cambiar sus creencias y su voluntad de participar en el cambio. Pero ¿qué sucede cuando un grupo tóxico no quiere trabajar contigo durante un cambio? ¿O cuando tus perspectivas sobre la relación laboral están desalineadas? ¿O después de una fusión dolorosa con recortes de empleos y gente trabajando con una cultura completamente nueva? Los cambios culturales son únicos y difíciles, y el éxito solo llega cuando generas CONFIANZA.
CULTURA Y CAMBIO CULTURAL
¿Qué es la “cultura organizacional”? A menudo se dice que la cultura es lo que sucede cuando los líderes abandonan la sala. La cultura es lo que se ve en el comportamiento y las actitudes de las personas de tu organización. Un cambio de cultura ocurre primero en la mente de las personas y luego se ve reflejado en comportamientos colectivos que propician una nueva cultura.
Existen muchos tipos de cambios culturales. El regreso al lugar de trabajo es un cambio de cultura común en el que los Change Advisors (Asesores de Cambio) de Prosci® se encuentran trabajando actualmente con los clientes. Algunas organizaciones con culturas estándar de trabajo en oficina de forma presencial se han visto sacudidas hasta la médula porque no brindaban la flexibilidad de trabajar desde casa hasta que la COVID-19 lo cambió todo.
Los cambios en Diversidad, Equidad e Inclusión (DE&I) también se han vuelto prominentes. Con los eventos que ocurrieron durante los últimos 18 meses en los EE. UU., las organizaciones de todo el mundo están considerando necesario ser más inclusivos y equitativos.
Las fusiones y adquisiciones pueden ser el catalizador de otro tipo de cambio cultural que impacta a las personas que no fueron despedidas y ahora deben trabajar en una cultura completamente diferente. En estas situaciones, la fusión a menudo funciona sin problemas y parece complementaria en el nivel sénior, pero falla con las personas y los equipos impactados.
Por qué es fundamental gestionar el cambio cultural de forma efectiva
Los cambios culturales pueden ser aparentemente complejos. Con frecuencia necesitan una gestión cuidadosa para lograr buenos resultados y evitar problemas potencialmente graves. Una vez trabajé en una fusión de clientes entre dos bancos con servicios complementarios. Operacional y estratégicamente, el ajuste fue muy bueno. Pero cuatro años más tarde, las personas, en su mente, todavía se consideraban a sí mismas como empleados de uno u otro banco y nunca llegaron a fusionarse realmente a nivel de sucursal.
¿Por qué? Una de las razones fue que el personal directivo de la sucursal fue reemplazado por personas del banco orientado a las ventas. Como resultado, los empleados del banco centrado en préstamos y créditos sintieron que ya no eran valorados y que habían sido empujados hacia la parte más baja de la organización. Aunque una fusión impacta a todos, si lo que se valora se amplifica y lo que no se valora se minimiza, vemos desconexión, insatisfacción, menor desempeño y rotación de empleados.
Es importante asegurarse de que todos sean inculcados en la nueva cultura. No queremos que los empleados se desconecten, se jubilen en el lugar y simplemente abandonen el trabajo. Y eso puede suceder fácilmente si no tenemos la empatía para ponernos en el lugar de las personas que se sienten menos valoradas.
Cómo gestionar el cambio cultural para generar confianza
Para comenzar a gestionar un cambio cultural, primero debes tener muy, muy claro cómo se ve el hacerlo bien y no solo a nivel teórico. No se trata de que las personas sean amables entre sí, solidarios y colaboradores. Eso está muy bien, pero si entramos en esa organización donde un cambio cultural ha sido exitoso, ¿qué comportamientos veríamos? Y ¿qué ambiente veríamos debido a esos comportamientos?
Con un cambio cultural, es fundamental recordar:
El ambiente es creado por los comportamientos.
Los comportamientos son impulsados por la capacidad de mostrar dichos comportamientos.
La capacidad está impulsada por la creencia de que está bien hacer esas cosas en esta organización.
Digamos que deseas fomentar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal, pero cuando ves que las personas se toman un tiempo libre a mitad del día para ir al gimnasio, alguien pregunta: "¿Cómo es posible que vayas al gimnasio durante las horas de trabajo?" Esa pregunta destruye la capacidad de mostrar el comportamiento requerido para lograr el equilibrio entre el trabajo y la vida.
Pero ¿qué pasa si los líderes de mi organización me alientan a trabajar las horas que me dan equilibrio entre el trabajo y mi vida personal? Si empiezo a trabajar temprano o trabajo tarde porque un cliente me necesita, puedo ir al gimnasio durante dos horas a la mitad del día sin problema. Lo que es más importante, mi comportamiento está impulsado por la creencia de que no seré sancionado por exhibir los comportamientos que se me pide mostrar. Debo creer y confiar en la organización. Sin eso, no sentiría que tengo la capacidad, por lo que no mostraría esos comportamientos y el entorno sería menos confiable. Entonces todo se reduce a la evidencia: "¡Lo creeré cuando lo vea!"
Cuando los Asesores de Cambio de Prosci trabajan con organizaciones en cambios culturales, los ayudamos a identificar lo que necesitan que la gente crea, cómo hablar de esas creencias, cómo mostrar dichos comportamientos y cómo trabajar en el sistema de creencias.
Volviendo al ejemplo del equilibrio entre la vida laboral y personal, un Director Ejecutivo (CEO) podría compartir su calendario personal, el cual muestra que lleva a sus hijos a la escuela por la mañana y almuerza con un miembro de su familia. Ese comportamiento de fomento de la confianza alienta a otros a abrirse sobre cómo flexionar su tiempo para priorizar su salud, cuidar a los miembros de su familia o administrar su propio equilibrio entre el trabajo y la vida personal. Esos éxitos son apoyados y alentados cuando celebras públicamente a las personas que adoptan los nuevos comportamientos. Y ayudas a aquellos que no están adoptando los nuevos comportamientos a identificar el punto de barrera que les está dando problemas para darse permiso de adoptar el cambio.
El cambio cultural exitoso se trata en gran parte de generar confianza. La confianza es difícil de crear porque se basa en experiencias pasadas, es lenta de construir y fácil de borrar. El enfoque para cualquier líder que lleva a una organización a través del cambio es actuar muy rápidamente sobre aquellos elementos que son contrarios a la nueva cultura, para que no sean tolerados. Eso representa un gran trabajo, es desagradable. Debes tener conversaciones difíciles, pero también tienes que dejar en claro que ya no es así como se hacen las cosas.
EL CAMBIO CULTURAL EFECTIVO GENERA CONFIANZA Y PROPORCIONA BENEFICIOS
El resultado de un cambio cultural no siempre es lo que la gente espera, especialmente si una cultura es tóxica. Probablemente no pasarás de una cultura tóxica al nirvana. Puede ser que estés pasando de tóxico a aceptable. Pero eso es beneficioso porque te permitirá atraer personas de calidad que quieran ayudarte a terminar el viaje. Cuando está pasando algo tóxico, debemos buscar comprender y luego ser comprendidos. Esto ayuda a generar la confianza que necesitas para hacer realidad cualquier cambio cultural. Los verdaderos cambios culturales siempre me llevan de vuelta a una cita de Mark Twain: “No es lo que no sabes lo que te mete en problemas. Es lo que sabes con certeza que simplemente no es así”.
Renuncia silenciosa: manifestaciones psicobiológicas de nuestro tiempo
Una reflexión sobre la combinación de causas del quiet quitting.
El cambio es un hecho, lo registremos o no. Ser conscientes de ese cambio es un desafío que debemos afrontar. Mantener nuestro presente en observación es un paso a la salud. No perder de vista y registrar las manifestaciones y las modificaciones de nuestras conductas, es la posibilidad de realizar una transformación favorable.
Estamos transitando un cambio en la idea tradicional del trabajo y de las ocupaciones. Las nuevas generaciones y la pandemia trajeron habilidades nuevas a las que tuvimos que adaptarnos o quedar relegados.
La digitalización de los procesos laborales con la necesidad de agilizarlos, las diferentes formas de realizar los cobros y pagos, la firma digital, el uso casi total de la computadora hasta para atender cuestiones de salud y el dejar de realizar contactos en forma presencial ya son realidad y presente. Hoy la pregunta es: ¿online o presencial? Algo que hace pocos años era impensable. Así se dan los cambios, con velocidad y sorpresa, de manera tal que debemos agilizar nuestra mente y recrear habilidades. Todo es diferente y llega más.
Es tan así que surgen nuevas conductas, tanto como nuevas patologías. Hablamos de la ecoansiedad, de síntomas físicos referidos al uso de los ordenadores, problemas posturales, de visión, patologías propias del estrés y del ámbito laboral, el que no queda por fuera de estos efectos, así se presenta el quiet quitting o renuncia silenciosa. Una conducta que se asocia a las nuevas generaciones, pero no es tan así; se visualiza con más claridad en los millennials, pero esta forma de conducirse también la adhieren gentes de todas las edades.
Quiet quitting
La renuncia silenciosa no es ni más ni menos que el producto de la combinación entre el estrés sostenido y el burnout. Este último se encuentra referido a los síntomas propios del desgaste laboral que conlleva manifestaciones como ansiedad, cansancio, desconcentración o desgaste mental.
En un inicio se asoció a los trabajadores de la salud, se refería a los efectos físicos y psíquicos que se encontraban en el personal de atención primaria o de terapia intensiva, por ejemplo médicos, enfermeros y en los trabajadores de la salud mental se asoció a la sobrecarga en consultas y demandas.
Hoy ya no se encuentra circunscripto a un solo grupo definido, que, si bien es amplio, ya se ha expandido al de la oficina y las empresas que están por fuera de esos sectores. El quiet quitting se extendió a todas las personas que ocupan cargos de trabajo.
La valorización de los momentos de la vida a partir de lo volátil que resultó la misma durante la pandemia, causó una respuesta que en sí mismo es la reacción al miedo de la finitud y lo efímero de la vida.
La intención de resignificar el miedo y encontrar una forma de controlar cómo se escapa el tiempo, llevó a una forma de solución a medias, diría que es una solución de transacción entre lo que siento y cómo solucionarlo. En otras palabras, esta solución transaccional no es más que un nuevo síntoma social y que como tal llama a ser escuchado y tratado.
Nuevas maneras de entender el malestar laboral
Hoy en día el estrés es un tema de salud pública. Vivimos de manera tal que nos sentimos en estado de alerta casi todo el tiempo.
La guerra, el imprevisto, el volver a transitar una y más veces los errores del pasado con la tristeza de no haber aprendido. Las crisis económicas, la inseguridad social, la inconsistencia de los gobiernos, el descuido sobre cómo tratamos los recursos naturales y la mala atención sobre la salud de la población en general, lleva a que vivamos esperando un ataque y así lo recibe nuestra delicada anatomía. Crecen las enfermedades autoinmunes, cardiacas, alergias etc. Todo ello producto de mantener a nuestro cuerpo y nuestra mente a la continua exposición del estrés.
Malestar laboral
Así buscamos salidas, aquellas más a mano como el alcohol, las drogas, fiestas descontroladas y otras no menos peligrosas como la renuncia silenciosa. Pero no por silenciosa es menos dañina, y la equiparo porque en las diferentes salidas, de lo que hablamos es de evasión y no de solución. Enarbolando derechos no nos dedicamos a encontrar las razones y solucionarlas de manera adulta siendo conscientes que lo que se necesitan son cambios en la forma de ver y de resolver.
Buscamos salidas a mano, pero no soluciones de base, cuando lo que está claro es que se vienen más cambios y que debemos estar preparados psíquicamente para llevarlos a cabo de manera saludable.
El quiet quitting no es ni más ni menos que lo que en algún momento fue el llamado trabajo a reglamento, es decir, responder al trabajar por lo que me pagan, y esto no está mal, de ninguna manera, lo que sucede son los inconvenientes que surgen, debido a que en general y hasta ahora, las tareas por las que se nos paga no se encuentran claramente definidas. En algunas profesiones, sobre todo las que están relacionadas al riesgo de la vida de las personas, no sabríamos cómo limitarlas, de forma tal que el tema merece una revisión un poco más precisa tanto de los empleos como también de los salarios.
Desde la psicología de las organizaciones sabemos que los empleados que mejor ejercen su trabajo son los que perciben que su labor, la tarea por la que fueron convocados, se encuentra en una justa relación con las retribuciones que reciben, tanto monetarias como de otro orden. Esta autopercepción es más amplia cuando un empleado recibe planes de carrera, progreso en su trabajo, flexibilidad laboral, remuneraciones o bonos extras... evaluará de manera diferente su trabajo y sus decisiones a la hora de rever su destino en la empresa o su salida, sobre otros que se encuentran fuera de esos estímulos. Estos no son más que reconocimientos a su tarea. El reconocimiento a la tarea, la conexión y empatía de parte de sus jefes, sea en el nivel que sea, es una condición clave a la hora de evaluar lo que puedo dar y si quiero hacerlo.
La comprobación de que se está dando más de lo que se recibe trae resentimiento y sentimientos de opresión.
La deficiencia en las políticas públicas, empresariales y gubernamentales no permite el desarrollo para la expresión sensata y adulta de estos sentimientos, y trae respuestas del orden de la renuncia silenciosa, además de generar entre los mismos compañeros sentimientos de injusticia y de incomprensión desde los mandos superiores.
¿Qué se puede hacer?
Es necesario un cambio en la dinámica empresarial para sanear la salud mental de los empleados, reducir las enfermedades producto del estrés como la hipertensión, la obesidad y el insomnio, entre otras. Todas patologías que aumentan exponencialmente en gente joven y que decididamente reducen el capital humano y generan entre otras cosas malestar la hora de permanecer en el lugar de trabajo generando el aumento de licencias por enfermedad y perjudicando a todos los involucrados. Es decir, es hora de tomar el problema de manera tal que su abordaje sea general y con una mirada abarcativa para darle salida.
La renuncia silenciosa no es más que el efecto de emociones y sensaciones que las personas no tienen la oportunidad de expresar y sanear con la palabra, por lo cual se manifiestan en hechos, y que dan como resultado un conjunto de personas infelices en su trabajo o en la forma en que se conducen en el mismo. Es cierto que la responsabilidad no es solo de la parte gerencial, también lo es de cada quien.
El tema merece una revisión consciente de por qué y para qué trabajamos, en que trabajamos y cuál es la relación que establecemos con esta parte tan importante de nuestra vida, que cuando funciona bien nos hace fortalecer nuestro valor, estar felices, rendir mejor en casa y en el trabajo y entonces por el solo devenir de las cosas nos enaltece como sociedad.
Es un tema de gran implicancia social en su conjunto porque el cambio es continuo e inexorable y no queremos aplicar la regla darwiniana que sobreviva el más apto.
Creo que a estas alturas debemos cultivar la fraternidad y la empatía, ofrecer los medios para que todos podamos partir de las mismas oportunidades, luego se verá qué hace cada quien, con eso, pero ese es otro tema que vendrá después. La implicación en lo que nos pasa, el no mirar para otro lado, el participar, es deber de todos nosotros cada quien con lo que pueda, esa es la clave del cambio.
Encontrar medidas lógicas y estudiadas para lograr mejor producción, más fidelización a la empresa, mejor ambiente laboral y conexión con nosotros mismos en cuanto a cuál es el sentido del trabajo en nuestra vida, es tarea pendiente.
Es obvio que hay casos especiales que necesitan un tratamiento acorde, aquí en estas pocas palabras solo podemos enunciar y mostrar que la posibilidad real del bienestar es factible si nos dedicamos a ver a las personas como seres dolientes, emocionales y a veces sin herramientas para resolver los desafíos que la vida les impone.
Debemos intentar lograr implicarnos en lo que nos pasa, registrar nuestros sentimientos y emociones, nuestras condiciones particulares, pedir ayuda si es necesario y desde allí encontrar salidas reales y maduras, entendiendo que todos formamos parte del problema, pero también de la solución.
El trabajo conjunto entre todos los profesionales que puedan aportar ideas y respuestas frente a los nuevos flagelos que se presenten consecuencias de situaciones sociales de esta vida vertiginosa y no siempre justa, es parte de la solución e impedirá respuestas evasivas a los sentimientos que surjan del inevitable proceso de cambio que nos toque vivir.
Es natural pensar que el cambio en el lugar de trabajo es algo malo. El cambio puede ser desalentador, el cambio puede dar miedo, nos saca de nuestra zona de confort. Ya sabes… ¡esa zona familiar en la que todos queremos vivir para siempre!
Pero el cambio es bueno en el lugar de trabajo. Entonces, en este artículo, vamos a investigar y explicar por qué cualquier cambio en su organización tiene resultados positivos. También vamos a explorar los tipos de cambios con los que es probable que se encuentre y por qué estos cambios pueden ser buenos para su empresa... ¡y por qué es genial ser un disruptor!
Dentro del alcance de lo que consideraría “cambios”, algunos son los que pueden ocurrir con más frecuencia, o incluso con menos frecuencia, y otros que provienen del crecimiento orgánico. Ambos son igual de importantes para mantener la relevancia y construir su base de clientes en estos tiempos competitivos.
Así que echemos un vistazo a la respuesta rápida de por qué es imperativo que las empresas crezcan constantemente y se adapten a las diferentes circunstancias dentro de la empresa y el mercado.
¿Por qué es bueno el cambio en el lugar de trabajo? El cambio en una organización conduce a muchos aspectos positivos, que conducen a mantener una ventaja competitiva y también a permanecer relevante en su área comercial. El cambio fomenta la innovación, desarrolla habilidades, desarrolla al personal y conduce a mejores oportunidades comerciales, y mejora la moral del personal.
Esa es la breve respuesta a por qué las empresas necesitan poner el cambio como una parte fundamental de su estrategia, así que pasemos a ver con un poco más de profundidad por qué es importante adaptarse al cambio.
Por qué es importante adaptarse a los cambios en el lugar de trabajo
El cambio en el lugar de trabajo puede hacernos sentir incómodos cuando salimos de lo que normalmente hacemos e intentamos nuevas formas de trabajar. Adaptarse a los cambios en el lugar de trabajo suele ser difícil porque es demasiado fácil acostumbrarse a nuestros hábitos, sin embargo... el cambio es esencial para muchos aspectos de los negocios y de nuestra vida laboral.
Aquellas empresas que no cambian pueden estancarse y no desarrollarse. Nuestro mundo actual está en constante evolución en términos de tecnología y muchas otras formas desafiantes pero innovadoras. Tener la capacidad de enfrentar estos nuevos desafíos de frente no solo desarrollará a la empresa en su conjunto sino también a quienes trabajan en ella.
“El cambio es esencial para muchos aspectos de los negocios y de nuestra vida laboral”
Entonces, ahora que hemos analizado por qué es importante adaptarse al cambio en el lugar de trabajo para mantener las ideas frescas y avanzar, echemos un vistazo a continuación a algunos de los importantes beneficios positivos que se pueden lograr al ser flexible y adaptarse a cambiar más fácilmente en un entorno de trabajo.
¿Qué sucede cuando las empresas no cambian?
Como vimos anteriormente, si bien el cambio puede ser difícil, también puede ser tremendamente beneficioso tanto para la empresa como para los empleados de la empresa.
Las empresas que están atascadas en sus caminos o que son inflexibles en la forma en que abordan el negocio están optando por un entorno de trabajo obsoleto.
Este entorno no tiene la capacidad de adaptarse a nuevas posibilidades, incluidas las ideas creativas... ideas que pueden conducir a una operación mejorada en general o tal vez a un nuevo producto o servicio totalmente nuevo.
“Las empresas que se estancan en sus caminos o que son inflexibles… están optando por un entorno de trabajo obsoleto”
No fue hace tanto tiempo que Blockbuster Video era el "Rey" del negocio de alquiler de videos. En el apogeo de su éxito, Blockbuster tenía miles de tiendas minoristas y millones de clientes leales. Desafortunadamente, el CEO John Antioco carecía de una visión del futuro y se resistía a enfrentar el cambio inevitable que acechaba en el horizonte. En 2000, Reed Hastings, el fundador de Netflix (que en ese momento era una empresa emergente en apuros que brindaba servicios de pedido por correo de DVD) propuso una asociación con Blockbuster. Antioco se rió en su cara y lo rechazó. Aunque no se estuvo riendo mucho. Durante gran parte de los siguientes diez años, Blockbuster estuvo en declive y en 2010 se declaró en bancarrota.
La innovación y la capacidad de reaccionar ante los cambios en su área de negocios vienen con la posibilidad de grandes oportunidades comerciales nuevas, mientras que ignorar la necesidad de cambiar puede ser un gran peligro.
Echemos un vistazo a los tipos de cambios a los que puede tener que reaccionar en su organización.
¿Qué tipo de cambios suceden en el lugar de trabajo?
Hoy en día, el lugar de trabajo está cambiando, y está cambiando rápidamente. Hay muchas razones por las que el cambio golpea en el lugar de trabajo y, a menudo, con una frecuencia aparentemente implacable.
Muchos de los cambios que estamos viendo son el resultado de la pandemia y lo que parecía un cambio temporal ahora puede ser más duradero. Además, algunos cambios, como el cambio de gobierno, siempre tendrán una vida útil determinada, pero hoy en día los cambios se están produciendo con mayor rapidez y frecuencia.
Veamos los tipos de cambios a los que puede tener que reaccionar en su organización.
Cambio estructural: ¿recuerdas volver a trabajar en 2019? ¿Te levantaste temprano y te dirigiste a la oficina, llegando entre las 8 y las 9? Por lo general, su jornada laboral terminaba alrededor de las cinco, tal vez las seis, a menos que trabajara en un proyecto especial o tuviera una fecha límite, entonces se quedaba un poco más.Hoy, ese modelo parece obsoleto; El COVID lo cambió todo. La mayoría de las personas trabajan de forma remota y les gusta. Muchas empresas proponen un lugar de trabajo híbrido en el que los empleados entran y salen rotando. Este modelo híbrido brinda a los empleados la flexibilidad que anhelan. Se avecinan grandes cambios a medida que el modelo híbrido transforma la cultura, el compromiso y la forma en que se realiza el trabajo de una empresa.
Cambios demográficos: por primera vez en la historia, hay cinco generaciones diferentes en el lugar de trabajo. Diversas perspectivas han cambiado la dinámica en el lugar de trabajo. Comprender esta fuerza laboral multigeneracional y sus implicaciones será esencial para impulsar la innovación, crear equipos unidos y productivos y adaptarse al lugar de trabajo del futuro.
Cambio de enfoque en la diversidad, la inclusión y la equidad: otro cambio significativo provocado por las protestas de 2020 es el impulso cada vez mayor para priorizar la diversidad, la equidad y la inclusión (DEI) en el lugar de trabajo. Una estrategia sustancial de diversidad e inclusión ayudará a combatir la discriminación y los prejuicios culturales.
Cambios en la tecnología: desde hace varios años, las organizaciones han explorado la relación entre sus empleados (personas) y la tecnología y cómo afecta la confianza, las relaciones y el bienestar mental. Ahora estamos viendo cómo la tecnología y la IA afectan el futuro.
Cambio de gobierno: un nuevo gobierno significa invariablemente un cambio en la agenda política, lo que podría afectar el funcionamiento actual de su empresa.
Cambios en el producto: algo tan simple como que un producto que su empresa vende llega al final de su vida útil, o si la demanda del mercado cae para un producto en particular, es posible que deba actuar rápidamente.En este punto, es posible que deba transferir sus esfuerzos a otro servicio, lo que puede requerir un nuevo pensamiento creativo o simplemente la transferencia de trabajo al enfoque del nuevo producto.
Fusiones y adquisiciones: podría ser que su empresa esté buscando reducir gastos o tal vez transferir algunos fondos o recursos a algo nuevo. Esto podría ser en forma de Fusión y Adquisición. En este punto, tal vez sea esencial reducir el personal o modificar la forma en que trabaja el personal.
Es fácil ver que a menudo hay muchos tipos diferentes de cambios que ocurren orgánicamente ya los que es necesario responder. Mantener el cambio como parte de su estrategia continua le permitirá mantenerse competitivo y también crecer como empresa.
Las empresas que puedan adaptarse más fácilmente a estos cambios que ocurren naturalmente serán probablemente las que vean los beneficios de adoptar una "estrategia de cambio positivo" para cosechar las recompensas.
Algunos de los cuales se describen a continuación.
Los beneficios positivos del cambio en el lugar de trabajo
Aunque el cambio puede ser una parte inevitable de hacer negocios, los empleados, gerentes o dueños de negocios no siempre lo aceptan con los brazos abiertos.
Los trabajadores pueden dudar en abandonar la familiaridad de su zona de confort o temer no poder adaptarse al cambio.
Si bien los efectos a corto plazo del cambio a veces pueden ser dolorosos, lidiar con el cambio en el lugar de trabajo puede tener un impacto positivo en el éxito de una empresa a largo plazo.
1. Fomenta la innovación
Sin cambios, es posible que las empresas pronto se queden atrás de la curva y pierdan terreno en comparación con los competidores. Necesitan poder cambiar y adaptarse para mantenerse al día con nuestros tiempos cada vez más tecnológicos y en desarrollo.
Idealmente, las empresas deberían moverse y adaptarse con fluidez. Los entornos de trabajo rígidos pueden provocar el cierre de la creatividad, lo que ayuda a que crezcan nuevas ideas.
Es importante que las organizaciones se den cuenta de que una práctica, política, producto o servicio que es relevante hoy puede no tener valor para el cliente mañana.
“Idealmente, las empresas deberían moverse y adaptarse con fluidez”.
2. Promueve el crecimiento de habilidades
La capacidad de una organización para fomentar nuevas habilidades y especialidades realmente ayudará a todo el negocio, incluidos los empleados, a convertirse en miembros del equipo mucho más completos y talentosos.
El personal que realiza los mismos trabajos constantemente día tras día nunca tendrá la oportunidad de mostrar sus habilidades o aprender algo nuevo para aportar a la empresa. Si las personas hacen lo mismo día tras día, nunca aprenderán a desarrollar nuevas habilidades.
3. Desarrollo de Personas
Aunque a veces puede ser difícil persuadir al personal para que acepte el cambio, aquellos que sean capaces de aceptarlo con una actitud positiva podrán ganar mucho más en desarrollo personal al trabajar con las nuevas estrategias.
El personal que puede ver los beneficios del cambio suele ser el más valioso para su empresa: no solo se desarrollará personalmente, sino que también creará situaciones en las que el negocio crecerá automáticamente junto con ellos.
4. Nuevas oportunidades de negocio
La capacidad de aceptar el cambio ayudará continuamente a las empresas a encontrar y fomentar nuevas ideas y oportunidades comerciales. Tener estrategias de cambio estelares ayudará a cualquier empresa a avanzar hacia nuevas áreas provocadas por las nuevas formas de trabajar.
Esto podría ser involucrándose con otras empresas para expandirse o simplemente nuevos contactos que conduzcan al crecimiento de las ventas.
5. Mejor moral del personal
El personal que ve a su empresa más fácilmente capaz de adaptarse a las nuevas circunstancias y reaccionar al cambio es capaz de ver actitudes positivas desde arriba, siempre marcará la diferencia para el empleado y verá a la empresa como alguien relevante y con ganas de avanzar.
Empresas que no tienen miedo de hacer cambios. Tal como, quizás, un cambio en Recursos humanos que pueda conducir a un ambiente de trabajo más relajado... significa que saben que los líderes de la empresa están haciendo todo lo posible para crear mejores circunstancias para ellos.
Esto conducirá a miembros del equipo más satisfechos y, a su vez, ayudará a aumentar la satisfacción y la moral del personal.
Y finalmente…
Para mí está claro que si usted es el tipo de organización que comprende la necesidad y los beneficios del cambio, y tiene la voluntad de decir sí, aceptar y aceptar el cambio, entonces será la organización que sobresalga de la competencia.
Tener una política de cambio exhaustiva también puede ayudar a retener al personal y no entrar en el pozo de dinero de contratación y despido, lo que podría ser una característica de aquellas empresas que no cuentan con estructuras de cambio claras.
Estoy trabajando con una CEO que está reconsiderando la estrategia de su empresa para que pueda satisfacer mejor las demandas de los clientes y prosperar financieramente. Se trata de cambios importantes que afectarán a todos los aspectos del funcionamiento de la empresa, desde los servicios que ofrece hasta la estructura de su organización.
Cuando me senté con la CEO ejecutiva y su equipo ejecutivo para analizar su plan de comunicación, no le pregunté sobre el cambio en sí, sino sobre la opinión de sus empleados con respecto a lo que se avecina. Empezamos con su equipo porque, en mi trabajo como consultora de comunicación, he observado lo mismo una y otra vez: cómo se comunica la información a los empleados durante un cambio importa más que qué se comunica. La falta de empatía del público a la hora de transmitir noticias sobre una transformación organizacional puede provocar que fracase.
Estudios sobre el cambio organizacional demuestran que los líderes en todos los ámbitos están de acuerdo: si quiere liderar una transformación exitosa, es fundamental comunicarse con empatía. Pero la verdad es que la mayoría de los líderes no saben cómo hacerlo. De hecho, en Duarte, la consultora de comunicación de la que soy director de estrategia, realizamos una encuesta a más de 200 ejecutivos líderes de la empresa y descubrimos que el 69% de los encuestados dijeron que tenían previsto lanzar o están realizando un esfuerzo de cambio. Desafortunadamente, el 50% de los mismos ejecutivos dijeron que no habían considerado completamente la opinión de su equipo sobre el cambio. Peor aún, aproximadamente la mitad dijo que se acercaban al cambio «yendo por instinto».
Si es el líder de una empresa y espera emprender un cambio organizacional exitoso, tiene que asegurarse de que su equipo está integrado y motivado para ayudar a que suceda. Las siguientes estrategias pueden ayudarlo a comprender mejor las perspectivas de sus empleados.
1. Perfile a su audiencia en cada etapa
Los consultores de cambio suelen aconsejar a los líderes que identifiquen personas de varios públicos cuando ponen en marcha una iniciativa de cambio. Pero, teniendo en cuenta que los deseos y las necesidades de las personas evolucionarán a lo largo del proceso, debería reevaluar a estas personas en cada fase del viaje.
Con el CEO que mencioné anteriormente, primero identificamos personas de audiencia que se asignaban a los segmentos clave de empleados de la empresa por nivel y función. Luego entrevistamos a empleados individuales de cada segmento para obtener una perspectiva de muestra de las mentalidades típicas. Durante las entrevistas, hicimos preguntas diseñadas para descubrir creencias, sentimientos, preguntas e inquietudes sobre la estrategia actual de la empresa. También nos preguntamos si había cambios específicos que esperaban que la dirección realizara o no realizara.
Utilizando los conocimientos de estas entrevistas, pudimos identificar qué opinaba cada segmento de empleados con respecto al esfuerzo de cambio y las comunicaciones planificadas en función de si estaban entusiasmados, asustados o frustrados. Los empleados que estaban entusiasmados con el cambio, por ejemplo, recibieron una comunicación que los animaba a motivar a sus compañeros reacios.
A medida que se desarrolla la transformación organizacional y entre en nuevas fases del cambio, asegúrese de repetir la entrevista y escucha empática. De esa manera, puede medir cómo se siente la gente a lo largo del tiempo y adaptar su comunicación para que coincida con su estado de ánimo.
2. Dile a la gente qué esperar
Si bien puede que necesite mantener algunos datos en privado durante una transición, la regla general es que cuanto más informados estén los suyos, más podrán lidiar con las molestias. Así que, aprenda sobre los temores específicos de su equipo y reconózcalos abiertamente.
Mientras trabajaba con la CEO que realizaba cambios estratégicos en su empresa, hablamos de cómo podía reconocer algunos de los temores revelados en una encuesta a nivel de toda la empresa. Un empleado había expresado su preocupación de que los cambios hicieran que empleados con talento se marcharan, lo que supondría una mayor carga para los empleados restantes.
En la siguiente reunión de la empresa, el CEO reconoció que había preocupación por la fuga de cerebros y luego compartió estadísticas sobre cómo se diseñó la reciente rotación de la empresa para reducir el número de personas con bajo rendimiento y aliviar el lastre resultante para otros empleados. También explicó cómo el departamento de RRHH estaba redoblando sus esfuerzos para acelerar el proceso de contratación y añadir más rigor a las entrevistas para garantizar que las nuevas contrataciones tuvieran más probabilidades de tener un alto rendimiento.
Que el CEO hable de las salidas en un foro empresarial abierto puede parecer una propuesta arriesgada cuando RRHH normalmente prefiere mantener en privado los detalles de salida. Pero los comentarios de los empleados posteriores mostraron que el CEO fue capaz de generar credibilidad y confianza abordando de frente el miedo a la pérdida de talento.
3. Involucrar a las personas de todos los niveles
Una transformación no tendrá éxito sin una amplia participación. Un gran banco minorista europeo modeló esto bien durante una reforma organizacional. Siguiendo un modelo de «planificación basada en el diálogo», el CEO creó una historia de alto nivel para el banco y luego pidió a sus directores ejecutivos que añadieran un «capítulo» en el que compartieran detalles relevantes para sus departamentos. Luego, cada director pidió a su propio equipo que agregara al capítulo, incorporando ideas sobre cómo los afectaría un cambio y sus responsabilidades únicas. Esto continuó bajando cinco niveles, hasta llegar a los directores de sucursal, y ayudó a cada individuo afectado a entender su parte.
Un ejercicio como este puede ayudar a que todos se sientan participantes activos con algo valioso que añadir. En ese mismo banco, el director de operaciones minoristas escribió sobre cómo los clientes querían que el proceso bancario fuera más rápido. Cuando los miembros del personal de la sucursal leyeron esto, agregaron que los generadores de imágenes de documentos se descomponían con frecuencia, lo que supuso un gran quebradero de cabeza y provocó ralentizaciones periódicas. Al final, estos empleados de primera línea terminaron provocando un cambio práctico y útil en la organización, uno que mejoró las cosas para todas las partes.
Las prácticas empresariales evolucionan rápidamente, pero hay una técnica en la que los líderes empresariales siempre deben confiar para motivar y liderar de manera eficaz: la comunicación empática. Desarrolle y demuestre empatía por todos los involucrados en su transición corporativa y liderará un equipo que se sienta valorado, incluido y motivado para ayudar a que su iniciativa tenga éxito.
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Tipos de resistencia al cambio organizacional y cómo manejarlos
Fuente: Prosci, 2022.
Para que las organizaciones sobrevivan deben evolucionar al enfrentar cambios de mayor o menor alcance, aun cuando éstos no siempre sean bien recibidos por todos o parte de los empleados. A esta respuesta se le conoce como resistencia al cambio.
¿Qué es la resistencia al cambio?
La resistencia al cambio organizacional se define como la actitud que manifiestan los trabajadores cuando se introducen cambios metodológicos y de procesos que conllevan modificaciones de rutinas y/o hábitos.
Tipos de resistencia al cambio
La resistencia al cambio organizacional puede clasificarse en dos grupos. Por un lado, teniendo en cuenta el grado de actividad de los resistores, y, por otro, observando las causas de la resistencia.
Según el grado de actividad de los resistores se diferencia entre resistencia pasiva y activa.
La resistencia pasiva se caracteriza por ser implícita y difícilmente detectable, aunque suele hacerse visible si se observan indicadores de productividad y absentismo laboral, mientras que, la activa es explícita, llevando a cabo acciones para impedir que los cambios repercutan en la cultura organizacional.
Si hablamos de las causas de la resistencia, podríamos enumerar las siguientes:
Incertidumbre o miedo al cambio: es una reacción natural, ya que como seres humanos tendemos a proteger lo que tenemos y a rechazar cualquier elemento que lo ponga en riesgo.
Dificultades de adaptación: cuando nos desenvolvemos en un entorno conocido, las tareas se vuelven cómodas. Por el contrario, adaptarse a los cambios requiere tiempo y esfuerzo que no cualquier persona está dispuesta a asumir.
Prejuicios o falsas creencias: quienes se resisten pueden creer que el cambio cuestiona los valores de la organización.
¿Cuáles son los síntomas de la resistencia al cambio?
La resistencia se puede detectar observando los diferentes aspectos que caracterizan a los resistores:
Menor involucración en la empresa. Suelen mostrarse silenciosos, apáticos y poco comunicativos.
Negatividad. Se quejan a menudo, extienden rumores, emplean el sarcasmo y se enfocan en los problemas.
Evasión. Evitan enfrentar cambios y delegan responsabilidades con más frecuencia.
Emotividad. Se muestran tristes, irritables o depresivos.
Desempeño negativo. Disminuyen las tasas de productividad y eficiencia, y aumentan las tasas de absentismo y errores.
Búsqueda de control. Realizan muchas preguntas e intentan hacer valer su posición en la empresa para influir en el proceso.
Barreras. Intentan obstaculizar el proceso con excusas y minando la confianza del resto de los empleados en él.
Rebeldía. Crean conflictos y celebran los fracasos.
Cómo gestionar la resistencia al cambio
No existe un modo único de gestionar la resistencia al cambio, de hecho, la forma de gestión depende de la fase del proceso y de las circunstancias.
Prevención de la resistencia
La mejor manera de prevenir la resistencia al cambio es planificar el proceso. Se deben establecer canales de comunicación claros, involucrando a los patrocinadores de la organización que pueden generar alianzas para impulsar el cambio. Y, por último, se debe formar a las personas impactadas por el cambio para que puedan afrontarlo con las menores dificultades posibles.
Gestión proactiva de la resistencia al cambio
Este tipo de gestión se puede llevar a cabo cuando se conoce que los cambios van a impactar negativamente a un grupo de trabajadores, como ocurre, por ejemplo, en casos de reajuste de personal o cambios en las condiciones laborales. En este caso, la comunicación debe ser especialmente clara y asertiva con los colectivos impactados.
Gestión reactiva de la resistencia al cambio
La gestión reactiva se pone en marcha cuando la resistencia surge una vez que ha comenzado el cambio. Para que una gestión reactiva de la resistencia al cambio organizacional sea efectiva, debe comprender tres elementos básicos:
En primer lugar, se deben identificar las causas de la resistencia. Para ello, se deben contemplar tanto el contexto empresarial como el contexto personal de cada trabajador impactado.
En la parte de la organización, conviene estudiar cómo puede estar influyendo en la resistencia, las experiencias previas de cambio, la cultura de la empresa o plantearse la posibilidad de que exista cierta saturación de cambio.
En lo referente a los trabajadores, hay que tener en cuenta las situaciones personales y familiares, además de analizar el impacto que puede tener el cambio en su vida profesional y personal.
En segundo lugar, una vez conocidas las causas, llega el momento de plantear soluciones. En esta fase se implementan acciones, basadas en la comunicación, destinadas a derribar las barreras, ofreciendo alternativas y explicando a los resistores los beneficios del cambio.
Por último, se debe formar adecuadamente a los gestores de resistencia (agentes de cambio y líderes formales) que suelen ocupar puestos más cercanos a los trabajadores, dotándolos de las herramientas para que puedan resolver el conflicto de forma eficaz.
Cuánto pesa el estrés laboral en la salud mental: del ‘burnout’ a la depresión
Un estudio calcula que si se minimizase el estrés en el trabajo se podrían evitar el 18% de los trastornos depresivos
La buena salud mental es una especie de puzzle formado por piezas genéticas y ambientales. Algunas ya vienen de serie, como la mayor o menor predisposición genética a sufrir algún problema mental; y otras, se construyen con el tiempo, a través del entorno en el que vives, la familia que te toca, la relación con los demás, la situación económica, el trabajo o los sucesos traumáticos que puedan surgir. Una amalgama de factores definen la buena o mala salud mental de cada uno, pero no todos juegan el mismo papel. El estrés laboral, por ejemplo, pesa en la depresión y, según un estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry, si se minimizase este factor de riesgo, se reduciría un 18% los casos de trastornos depresivos.
Celso Arango, jefe de Psiquiatría del Hospital Gregorio Marañón de Madrid y autor del estudio, expone que, de entrada, el estrés es algo positivo para el organismo, es la reacción ante una alerta y el cuerpo humano está acostumbrado a él. Pero todo tiene su medida. “El estrés aumenta el cortisol, que es neurotóxico. El estrés crónico, mantenido, acaba produciendo insomnio, ansiedad y cuadros depresivos”, explica el médico, que también es presidente de la Sociedad Española de Psiquiatría.
Por qué las enfermedades mentales se pueden prevenir
El estudio, que hace una revisión de la literatura científica disponible sobre el papel de los factores de riesgo modificables, calcula qué porcentaje se podría evitar si un factor de riesgo clave desapareciese. Depende, en cada caso, de la enfermedad y las circunstancias. La investigación calculó, por ejemplo, que, si se evitaran las “adversidades infantiles”, como los abusos o el maltrato en la infancia, se reduciría un 38% los casos de esquizofrenia. Y si se practicase ejercicio físico de forma adecuada y constante, “se reduciría un 15% los casos de alzhéimer en el futuro”, apunta Joaquim Raduà, investigador del Institut d’Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (Idibaps) del Hospital Clínic de Barcelona y autor también de estudio.
Pese a las limitaciones de la investigación —puede haber sobreestimaciones o subestimaciones en la prevalencia de factores de riesgo y “la eficacia en el mundo real de las intervenciones preventivas específicas dirigidas a estos factores debe demostrarse”, admiten los autores—, Raduà asegura que el estudio sirve para demostrar, por un lado, que los factores sociales solo explican una parte de los problemas de salud mental —”A veces, hay un reduccionismo de que todos los trastornos mentales son por temas sociales y no es así; influye la genética, el ambiente y la interacción entre ambos”—. Pero, a su vez, Raduà insiste en que “si se pudiese actuar sobre estos factores, se podrían evitar casos”. Arango admite que los cálculos son “utópicos” porque “uno no puede quitarlas del todo”, no puede borrar del mapa al 100% esos factores de riesgo, pero sí reducirlos. “Si conseguimos reducir el estrés laboral al 50%, habría un 8% menos de patología depresiva”, ejemplifica.
El estrés daña la salud. De hecho, la Organización Mundial de la Salud ya incorporó el síndrome de desgaste profesional (burnout) en la última actualización de la Clasificación Internacional de Enfermedades como un problema relacionado con el trabajo. Toni Corominas, vocal de la Junta Directiva del Clúster de Salud Mental de Cataluña y director de la Cátedra de Salud Mental de la Universidad de Vic, explica que las bases del burnout son tres: “Por un lado, hay un cansancio emocional y físico, como una sensación de carga y agotamiento ante las exigencias de la tarea; también hay una despersonalización, de manera que los trabajos se hacen de forma fría e impersonal porque esa persona no se siente a gusto con su rol; y, en tercer lugar, existe una falta de realización personal en el trabajo”.
Como en una especie de tobogán, ese burnout incipiente puede desencadenar un trastorno de ansiedad o depresión. Aparte de los factores de vulnerabilidad innata, explica Corominas, hay factores acumulativos: “Estos empiezan por una negación, cuando cuesta hablarlo, porque hay un estigma todavía para decir que uno se siente mal. Y luego entras en esas conductas que complican más la cosa: en vez de hablar, pasas a una actitud pasiva, no valoras las nuevas oportunidades como factor de motivación de cambio y entras en esa pendiente”.
Después de un tiempo en esa cuesta abajo, con una sensación de desánimo y falta de placer o capacidad de disfrutar de las cosas que antes generaban un gusto, describe Corominas, el camino se enfila hacia la depresión. “A esto se le acompañan otros síntomas como la alteración del sueño, el apetito o la líbido, el cansancio y alteraciones del rendimiento. Este cuadro, que podría ser inicialmente reactivo [a la situación laboral], puede pasar a convertirse en una depresión mayor: los síntomas se agravan con una sensación de desesperanza e impotencia, no ves arreglo al tema”.
Prevención
Todo ese tobogán, eso sí, se puede prevenir. Hay que anticiparse, de hecho. “Cuando notas que tienes un problema, hay que iniciar una conversación asertiva, con los superiores o los compañeros, hay que crear espacios de encuentro para analizar lo que está pasando”, apunta Corominas. Siempre que sea posible, claro. Descansos temporales, entornos laborales amables o facilidades para conciliar con las cargas familiares, apunta Arango, son algunas opciones para mejorar la gestión del estrés laboral.
Las empresas, por su parte, aunque más concienciadas, todavía tienen tareas pendientes, apunta Corominas: “Desde que se puso en marcha la ley de prevención de riesgos laborales, en los años noventa, menos del 1% de las empresas han implementado planes de prevención psicosocial. Ha sido la gran asignatura pendiente”. A través del Clúster de Salud Mental, los expertos han desarrollado guías de manejo de la ansiedad, para afrontar el estrés, de gestión emocional y de abordaje de la alteración del estado de ánimo y conductas adictivas.
Corominas remarca unas señales de alerta para cuando ese estrés laboral empieza a complicarse. Una de ella, dice, “el retraimiento”, cuando una persona se aísla o no se atreve a comunicar o expresar sus sentimientos. También pone el foco en una eventual “alteración del patrón habitual del sueño u otros hábitos cotidianos”. Otro aviso es la “magnificación de los problemas” y, por último, “el sentimiento de culpa, cuando se atribuye todos los males”. “Ojo con la culpa porque, a veces, es otro engaño de la mente cuando estás con el chip depresivo”.
Fuente: Mouzo, J. (2022). Elpais.com. Cuánto pesa el estrés laboral en la salud mental: del ‘burnout’ a la depresión
Cuando hablamos de «cambio organizacional» nos estamos refiriendo a la necesidad de realizar modificaciones en la empresa, ya sea en su área técnica, social o administrativa.
Sin embargo, para llevar a cabo esta transformación en la organización necesitaremos contar con un plan bien estructurado, que no solo contenga las técnicas para implementar y facilitar dicha modificación, sino también para reducir la resistencia, es decir, ayudar a una mejor asimilación y aceptación de los cambios por parte de las personas de la empresa.
Denominamos como «Gestión del Cambio Organizacional» a este plan estratégico.
A continuación, vamos a conocer las tres fases que el enfoque integral de Prosci tiene en cuenta a la hora de implementar un proceso estructurado de cambio, obteniendo así mejores resultados.
Etapas de un proceso de gestión del cambio organizacional
Un cambio organizacional debe producirse a la vez en las personas, el proyecto y la organización.
Para llevar a cabo el Proceso de 3 fases de Prosci se deben tener en cuenta tres etapas:
Preparar el enfoque del cambio organizacional
La primera fase se centra en ayudar a los equipos y a los responsables de gestión del cambio a prepararse para diseñar sus planes de Gestión del Cambio, respondiendo a preguntas como:
¿Por qué estamos efectuando el cambio? ¿Qué se quiere lograr?, es decir, definiendo el éxito.
¿A quién va a afectar esta iniciativa? ¿Cómo deberá modificar su manera de trabajar?, es decir, delimitar el impacto.
¿A qué patrocinadores debemos involucrar para que esta iniciativa tenga éxito?, o sea, determinar el enfoque.
Gestionar el Cambio
En la segunda fase se pone el foco en ayudar a que las personas a recorrer esta a través de actividades encaminadas a:
Preparar, equipar y ayudar a las personas impactadas, creando planes de Comunicación, Ruta del Patrocinador, Entrenamiento, Coaching y Manejo de la resistencia.
Integración de Change Management y Project Management para un control del desempeño y constante seguimiento al plan establecido.
Ajuste de la estrategia de Gestión del cambio y revisión de la ejecución de los planes de adaptación y seguimiento del desempeño
Sostener los resultados
En esta última fase del proceso se centra en mantener el cambio organizacional iniciado a lo largo del tiempo. Para ello deberemos:
Medir y evaluar el desempeño, así como el impacto obtenido en los resultados de la empresa
Activar el sostenimiento, identificando posibles brechas y activando roles esenciales para el sostenimiento.
Transmitir los conocimientos y activos, y celebrar los éxitos.
Aunque el proceso de gestión está estructurado, como el Proceso de 3 fases de Prosci, este se puede adaptar y dimensionar para ajustarse a las necesidades precisas de una empresa u organización, así como a una iniciativa concreta de cambio.
Principales desafíos de los cambios organizacionales
Para que los cambios organizacionales tengan éxito y las entidades no se enfrenten a una brecha entre los requisitos y los resultados, no solo deberá haber una Gestión de cambio adecuada, sino también conocer los principales desafíos.
Veamos los tres más importantes:
Medición de gestión
El primer desafío es medir la gestión, para lo que debemos tener en cuenta tres puntos:
El liderazgo o patrocinio de la organización, ya que es quien pone en marcha los cambios necesarios.
La gestión del proyecto, es decir, sus fundamentos como el diseño de tareas de trabajo y el uso de los recursos utilizados para implementar el cambio a tiempo y dentro del presupuesto establecido.
La gestión del cambio en las personas, es decir, analizar las acciones realizadas por la empresa para ayudar a sus empleados a conocer, comprender y aceptar el cambio
Visualizar si se están realizando los cambios adecuados y, en el caso de necesitar mejoras, saber qué pasos llevar a cabo, es a lo que nos ayuda la evaluación PCT de Prosci. Además, su eficacia se multiplica cuando se evalúa a un grupo conectado con el proyecto.
Resistencia a la gestión del cambio organizacional
Las empresas tienen que aceptar el cambio y adaptarse a los nuevos escenarios. Un inmovilismo o resistencia perjudica a la empresa que ve como baja expectativas, no logra objetivos y pierde puestos.
Detectar esta resistencia a tiempo es esencial, para ello deberá efectuar un diagnóstico de la situación, definir objetivos, hacer un seguimiento periódico y fomentar la creatividad para impulsar el talento.
Escalabilidad de los procesos
Otro de los desafíos es gestionar el cambio organizacional desde sus diferentes niveles, llevando a cabo un proceso de cambio que sea escalable y esté alineado con los objetivos, a la vez que facilita la consolidación de los procesos de cambio en la cultura de la empresa.
ADKAR: metodología de Gestión del Cambio organizacional
ADKAR Prosci es una metodología orientada a objetivos que puede ayudar en cómo dirigir los cambios en la empresa.
Es decir, este método se centra en lo importante: conocer y entender cómo afecta el cambio a las personas y a la organización. Ofreciendo una ruta a seguir a través de 5 pasos:
Generando una alerta(Awareness) sobre la necesidad de cambio que tiene la empresa
El deseo y la decisión de cambiar (Desire), siendo clave tomar la decisión desde dos perspectivas: la organizacional y la del equipo de trabajo. Aquí son imprescindibles los programas de taking charge of change para que el personal de la organización comprenda el valor del cambio y perciba los beneficios que conlleva. De no ser así, no lo aceptará.
El conocimiento(Knowledge), paso esencial para evitar la no aceptación comentada en el paso anterior, definiendo claramente cómo realizar dicha transmisión.
La habilidad (Ability), el último paso enfocado en que el colaborador se vuelva ágil en lo requerido por la entidad, lo que llevará a una disminución de costos para la empresa y beneficios para todos los colaboradores.
El último paso, y más importante, es reforzar el conocimiento(Reinforcement), siendo clave la motivación, porque esta siempre nos lleva a la mayor implicación de las personas involucradas y, por tanto, a la obtención de mejores resultados.
¿Por qué la gestión del cambio es crucial durante las transformaciones tecnológicas?
En un mundo en constante cambio y cada vez más digital, cada vez más organizaciones se ven obligadas a embarcarse en viajes de transformación tecnológica grandes y complejos en los que las personas experimentan cambios masivos. Las demandas y expectativas cambiantes como resultado de los desarrollos en la globalización, la demografía, la tecnología y la regulación requieren que las organizaciones y su gente cambien rápidamente.
Nuestra era transformadora está aumentando exponencialmente la velocidad del cambio, volviéndose multidimensional y mucho más que personas, procesos y tecnología. En los últimos años hemos notado un cambio en los programas de transformación tecnológica, de un enfoque único en hardware a una visión más holística, teniendo en cuenta la experiencia de las personas . Un tema que sigue siendo relevante para todas las empresas, independientemente de su tamaño, industria o situación actual, porque en tiempos como estos, se vuelve aún más claro que la tecnología ya no es un lujo para prosperar, sino simplemente una necesidad para sobrevivir.
Las implementaciones ya no se tratan solo de configuración de sistemas y comunicación, al menos no si llegaron para quedarse. Una buena implementación se mide por qué tan bien es aceptada y adoptada por las diferentes partes interesadas.
Informar a sus empleados ya no es suficiente. Se trata de involucrar a las personas, preparar el negocio para recibir el cambio, reforzar la capacidad y la voluntad de adoptar un cambio sostenible. Estamos profundamente convencidos de que el cambio debe experimentarse, no gestionarse.
El cambio es un proceso que está íntimamente asociado a la adaptación del ser humano al entorno, lo que se conoce como cambio evolutivo. Sin embargo, el cambio no solamente es biológico (por ejemplo, cuando los años pasan y notamos los cambios en nuestro cuerpo), sino que también puede ocurrir a nivel psicológico. En este sentido, está ligado al desarrollo personal.
A nivel personal, el cambio tiene la característica que depende de nosotros mismos, es decir, que podemos llevar a cabo una serie de acciones y podemos transformar nuestra actitud para favorecer nuestro crecimiento personal.
Sin embargo, nuestra mente, que en otras ocasiones puede ser nuestra mejor aliada, también puede jugarnos una mala pasada y resistirse a cambiar. Es lo que se conoce como resistencia al cambio, que se da tanto a nivel personal como organizacional.
Cómo superar la resistencia al cambio
Por ser un proceso individual y personal, nadie puede cambiar a otra persona si ésta no quiere cambiar. La transformación personal requiere autorreflexión, autoconciencia, marcarse objetivos claros y realistas, emplear tiempo y energía y, evidentemente, necesita de voluntad.
Puesto que el cambio no es sencillo, a continuación puedes encontrar una lista de recomendaciones para superar la resistencia al cambio.
1. Ser autoconsciente y conocerse a uno mismo Una persona que no es capaz de visualizar el cambio es incapaz de transformar su vida. Por eso es necesario que sea consciente de los beneficios de cambiar.
Asimismo, conocerse a uno mismo y saber cuáles son sus necesidades, sus deseos, sus emociones y sus pensamientos también es importante para llevar a cabo el proceso de cambio. Resistirse al cambio tiene mucho que ver con las creencias que tiene uno mismo sobre la vida y también con la autoconfianza. Saber dónde está uno y hacia dónde quiere dirigirse es el primer paso para cambiar.
2. Elimina las creencias limitantes Cuando alguien se conoce a sí mismo y lleva a cabo un proceso de autorreflexión, es posible que detecte creencias debilitantes y limitantes que le impiden avanzar. Son estas creencias lo que nos impide cambiar, es decir, resistirnos al cambio. Por ejemplo, quizás queramos cambiar de carrera pero podemos sentirnos fracasados al pensar que los demás nos criticarán si optamos por esa opción, o incluso podemos llegar a pensar que somos débiles o poco dignas y respetadas.
En realidad, tomar una decisión de este calibre solo es apto para personas valientes. Detectar las creencias limitantes primero y eliminarlas después es necesario para superar la resistencia al cambio.
3. Sal de la zona de confort y ponte a prueba Resistirse al cambio tiene mucho que ver con no querer salir de la zona de confort, con querer quedarnos en ese lugar que nos resulta cómodo, en el que no tenemos que afrontar nuestros miedos. Y es que cambiar requiere plantarle cara a la incertidumbre, y esto puede hacernos sentir inseguros e incluso ansiosos. Superar el miedo a la incertidumbre es necesario para dar portazo a la resistencia al cambio.
4. Mejora la autoconfianza La percepción de autoeficacia o autoconfianza son las creencias que poseemos sobre nuestra habilidad para llevar a cabo determinadas tareas. Tener una baja autoconfianza significa que vamos a resistirnos al cambio, en el sentido de que no nos veremos capaces de llevarlo a cabo; nos sentiremos inseguros frente a los problemas, aunque tengan una solución relativamente fácil. Cambiar no es fácil, y si no tenemos la suficiente confianza en nosotros mismos, será complicado seguir adelante cuando las cosas se compliquen.
5. Ponte metas realistas Resistirse al cambio también tiene que ver con no ser capaz de visualizar el futuro y la recompensa que supone cambiar. Marcarse objetivos es realmente motivador y es la mejor manera de superar esta resistencia. Ahora bien, los objetivos deben ser claros y realistas, de lo contrario, podemos tirar la toalla antes de tiempo.
6. Ábrete al cambio El cambio tiene mucho que ver con la actitud de una persona, porque difícilmente se puede cambiar si la persona no tiene la voluntad de hacerlo. Querer cambiar no es verbalizar que queremos transformar nuestra vida (lo que se conoce como falsa autoconfianza), sino estar en movimiento y dar pequeños pasos para ir consiguiendo lo que deseamos.
7. Planifica el cambio Como se ha comentado, ser conscientes de dónde estamos es importante para saber nuestro punto de partida y el lugar al que queremos dirigirnos. También se ha comentado que es necesario visualizar los objetivos que queremos perseguir, pues es motivante. Sin embargo, también es bueno para evitar la resistencia al cambio, planificar este cambio y nuestra transformación. Esto permite mantenerse motivado a medio y largo plazo. Tener objetivos muy lejanos puede motivarnos en un momento determinado, pero no en el día a día.
8. Responsabilízate La resistencia al cambio puede ocurrir porque la persona no se responsabiliza de los problemas y prefiere evitarlos o buscar las causas de éstos fuera, es decir, culpando a otros de sus errores. Es más fácil hacer esto y esperar a que las cosas cambien solas. Pues bien, esto raramente ocurre, así que para cambiar es necesario empoderarse y responsabilizarse de la transformación.
9. Abandona el victimismo No responsabilizarse también puede derivar en una actitud victimista. De nuevo, este comportamiento es evitativo, dicho de otro modo, es una resistencia o una negación. El victimismo impide cambiar y es un comportamiento que conduce a la resistencia al cambio. Responsabilizarse también es abandonar el victimismo.
10. Acude a un experto en desarrollo personal u organizacional En ocasiones, seguir los pasos anteriores no surge efecto, y es necesario buscar la ayuda profesional que permita mejorar nuestra Inteligencia Emocional, nuestra autoconfianza, nos eduque para conocernos mejor y planificar objetivos claros y realistas, etc. Los coaches y los psicólogos positivos son expertos en desarrollo personal y, por tanto, pueden ayudarnos a superar la resistencia al cambio. Ponerse en buenas manos es clave para superar la resistencia al cambio.
La capacidad de liderazgo es una característica psicológica muy valiosa tanto en la vida privada como en lo profesional. Por ejemplo, ser un buen líder permite inspirar y criar bien a nuestros hijos e hijas, ayudar a dinamizar nuestros grupos de amigos para evitar caer siempre en las mismas rutinas, e incluso puede ser útil en el mundo de los hobbies y las aficiones basadas en la cooperación.
Además, en la actualidad, son muchas las empresas que exigen de determinados perfiles laborales una elevada capacidad de liderazgo, ya sea para estar al timón de un departamento de empresa o para mantenerse al frente de un proyecto de trabajo
Sin embargo, el liderazgo no es una cualidad personal que exista en el vacío, desconectada del resto de características de la persona. De hecho, la capacidad para ser un/a líder es una habilidad muy relacionada con el hecho de tener una buena autoestima. Veamos por qué.
¿Qué son la autoestima y el liderazgo?
La autoestima es la forma que tenemos las personas de valorarnos a nosotros mismos y de compararnos respecto a otras personas o en base a un ideal al que querríamos parecernos.
Esta valoración es de carácter emocional, y no siempre se corresponde con la persona que somos en realidad, es decir, que puede estar deformada. En resumen: las personas que tiene una buena autoimagen de sí mismas presentan una alta autoestima, mientras que las que tienen una imagen pobre y pesimista de sí mismas, tienen una baja autoestima.
El liderazgo, por su parte, es la capacidad de organizar, guiar y orientar a otras personas con el objetivo de lograr cualquier éxito en proyectos laborales, trabajos específicos o en cualquier ámbito de la vida diaria que implique cooperar y coordinarse.
Esta capacidad es una de las habilidades más demandadas en el mercado laboral actual y puede ser entrenada de muchas maneras.
¿De qué manera una buena autoestima puede reforzar nuestra capacidad para liderar?
Estos son algunos de los procesos psicológicos a través de los cuales la buena autoestima actúa como aliada a la hora de liderar equipos o grupos de personas en el ámbito profesional o personal.
1. Evita los bloqueos frente a los demás
Los ritmos vertiginosos y las exigencias cada vez más elevadas del mercado laboral actual facilitan que algunas personas acaben teniendo verdaderos bloqueos ante situaciones que no pueden o no saben resolver, sobre todo si saben que de sus decisiones dependerán las acciones que vayan a realizar otras personas.
Este tipo de bloqueos tan frecuentes o de dudas constantes sobre cómo actuar (incluso si se cuenta con las competencias necesarias para realizar esa tarea determinada) pueden superarse teniendo una autoestima adecuada y creyendo en uno mismo.
Con un buen nivel de autoestima cada persona será capaz de superar de manera exitosa cada bloqueo o duda que pueda surgir, algo clave al liderar, porque el liderazgo requiere actuar con fluidez y sabiendo medir los tiempos.
2. Permite afrontar conflictos y no huir de ellos
En el ámbito laboral es muy frecuente tener que lidiar diariamente con toda clase de conflictos, problemas y choques de intereses que deben ser superados para seguir adelante.
Es muy habitual que algunas personas tengan ciertas dificultades para superar este tipo de conflictos, ya sea por falta de experiencia o simplemente por considerar que uno no está preparado para lograr superarlos con éxito.
La autoestima, en estos casos, juega un papel fundamental, ya que contar con un nivel óptimo de ésta nos ayudará a mediar y a impulsar medidas de disculpa y reparación de daños, algo necesario para mantener unidos los grupos.
3. Evita que un exceso de timidez entorpezca la comunicación
La autoestima también es de gran importancia para vencer las dificultades de comunicación interpersonal y los excesos de timidez que algunas personas muestran cuando deben relacionarse con compañeros de trabajo, superiores o incluso subalternos.
Y es que habilidades sociales y de comunicación son de vital importancia en cualquier entorno laboral individual o en equipo, tanto para saber qué está ocurriendo a cada momento dentro del equipo o grupo de trabajo, como para conocer la situación actual de cada departamento o personas a liderar y tomar las decisiones estratégicas pertinentes.
4. Contribuye a inspirar a los demás
Una alta autoestima también es necesaria a la hora de inspirar a otros compañeros de trabajo que necesiten guía o apoyo, así como para servir de modelo de conducta en equipos de trabajo en los que trabajamos conjuntamente o que están bajo nuestra responsabilidad.
Además de eso, las personas que cuentan con un nivel adecuado de autoestima no suelen preocuparse por el “qué dirán”, y están dispuestos a comunicar e inspirar apelando a las emociones, con el objetivo de motivar a sus compañeros sin ningún miedo por “destacar”.
Y es que un elemento muy relacionado con la capacidad de inspirar a otras personas en un entorno laboral es también la capacidad de motivación, una de las virtudes esenciales que debe tener todo buen líder.
Mientras que las personas con baja autoestima no confían en sus posibilidades y se limitan a transmitir información textual de manera deshumanizada, un líder con la autoestima alta sabrá apelar a las emociones de los demás para llegar a conmoverla y aumentar la motivación de su equipo.
5. Permite dar ejemplo
Como hemos visto, las personas con elevada autoestima también ejercen una función muy importante en cualquier empresa, que es la de servir como modelo a otros compañeros que necesiten orientación y apoyo de cualquier tipo.
En cualquier ambiente de trabajo es necesario que los líderes demuestren a otros compañeros y también a subordinados que es posible estar bien emocionalmente, en paz con uno mismo, y a su vez trabajar diligentemente dirigiendo cualquier proyecto o equipo.
6. Refuerza la asertividad para representar al colectivo
Una buena autoestima posibilita que no toleremos faltas de respeto hacia nosotros en nuestro rol de líderes, y nos permite reivindicar nuestros derechos y los intereses de cualquier proyecto que representemos, respetando siempre la integridad y dignidad de otras personas (una habilidad social que se conoce como asertividad).
7. Genera un elevado grado de implicación en cada proyecto
Una autoestima elevada nos permite identificar en todo momento las necesidades e intereses de cada proyecto en el que estamos participando y posibilita una implicación máxima desde el minuto uno en pos del éxito del mismo, porque facilita que nos veamos capaces de llegar a los objetivos a alcanzar colectivamente.
8. Permite mantener una estrategia firme
La buena autoestima hace que no dependamos de la constante aprobación ajena lo cual nos ayuda a no hacer que nuestro liderazgo vaya “dando bandazos” para ajustarnos a las expectativas de los demás.
Un buen líder con autoestima alta siempre podrá por delante el éxito del proyecto común y liderará en todo momento con disciplina y creyendo en sus métodos y estrategias.
Si Erasmo de Rotterdam levantara la cabeza estaría encantado de escuchar cuánto hablamos de humanismo hoy en nuestras organizaciones. No hay publicación especializada ni experto en 'management' que se precie que no eleve el asunto de la humanización de la empresa al rango de prioridad estratégica —junto a la digitalización y la sostenibilidad, los otros componentes del 'hit parade'—.
Lo paradójico ha sido la causa de esta súbita preocupación. No ha sido consecuencia de haber calado las teorías de expertos que llevan años predicándolo —muchas veces, en el desierto—. Ni de los mensajes de líderes empresariales convencidos de la necesidad de humanizar las empresas como propósito, que los hay. Esto de concienciarnos masivamente de que hay que poner a las personas en el centro, como clave estratégica para conseguir el mayor rendimiento y los mejores resultados, ha sido otra de las consecuencias —en este caso positiva— de la omnipresente pandemia. No hay mal que por bien no venga.
Podría elaborar una lista exhaustiva de los atributos que adornan al líder humanista. Seguro que quedaría muy bien, como uno de esos decálogos de requisitos perfectamente expresados que, tras leerlos, uno queda boquiabierto tan solo de pensar que pudiera reunirlos. Por ejemplo, podría incluir características como preocuparse por la salud de sus colaboradores y de sus familias. Respetar a las personas, situarlas en lugar preferente y tratarlas de forma amable —“el orden de las personas es antes que el orden de las cosas”, decía un magnífico presidente que tuve—.
Mostrarse cercanos, sin poner por medio la distancia de la jerarquía. Interesarse por las inquietudes de aprender y desarrollarse de su gente. Ayudarles a encontrar sentido a lo que hacen. Comunicar con ellos de forma honesta, transparente y sincera. Hacerles sentir un equipo y darles toda la cancha posible. Cumplir su palabra, darles confianza y a cambio recibirla. Facilitarles su trabajo, demostrando flexibilidad y no solo pidiéndola. Reconocerles lo que hacen bien y darles 'feedback' constructivo sobre lo que han de mejorar. Ser humilde y reconocer sus propios errores, como seres humanos falibles que somos… En fin, podría decir muchas cosas y seguro que se me olvidarían algunas.
Pero prefiero evitar la típica lista conceptual y, a cambio, invitarles a pensar en los líderes humanistas que tengan o hayan tenido a su alrededor. Seguro que les aparece alguno, a poco que hagan memoria. De hecho, la mejor manera de reconocer a un líder humanista es cuando falta. Son esas personas que uno recuerda para siempre tras su ausencia, que dejan una buena huella y permanecen durante años en la memoria de la organización. Que no solo son recordados por los más cercanos, sino por el conjunto, porque trataban a las personas como tales, sin importar el rol de cada una.
Otra forma fácil de reconocer a un líder humanista es por comparación. A quien no lo es, o incluso es lo contrario, se le nota mucho y se sabe rápido. Y cada vez se está menos dispuesto a tolerar comportamientos insensibles, carentes de humanidad, que dejan en evidencia clamorosamente a quien los demuestra.
En nuestra actividad de búsqueda de directivos vemos cada día cómo los mejores profesionales hacen la 'due dilligence cultural' antes de aceptar una oferta para cambiar de trabajo, y se cuidan mucho de tomar referencias. Las empresas de cultura más humana atraen más porque suelen tener líderes más humanos al frente, una consecuencia totalmente lógica, por otra parte. Y este es un factor de atracción del talento cada día más importante que, al igual que otras cosas, la pandemia también ha acelerado.
El primer líder humanista de cualquier organización debería ser quien está más arriba. Y su primera misión debería ser asegurarse de estar rodeado de hombres y mujeres que promuevan esa humanidad en su entorno. No hay otra forma de conseguir culturas más humanas, por mucho que algunos se empeñen. Esto es perfectamente compatible con la obtención de resultados y el ánimo de lucro. Es más, es la mejor manera de asegurarlo.
La evolución de las sociedades desarrolladas, en las que tenemos la fortuna de vivir, y de las organizaciones que las componen están viendo una tendencia imparable hacia esta manera de entender el trabajo. Humanizar las organizaciones es una forma de hacerlas más duraderas y exitosas, más sostenibles. Entre otras cosas porque les va a permitir atraer al mejor talento y fidelizarlo, como ya están comprobando los sectores en los que se está viviendo una encarnizada batalla competitiva. Y desde ahí se irá extendiendo progresivamente al resto de sectores y de empresas.
Las nuevas generaciones, esas a las que la pandemia ha recortado las alas durante algunos de sus mejores años, tienen muy claro el orden de sus prioridades. Se sienten atraídos por lo que comúnmente se entiende como un buen lugar donde trabajar, en el que las relaciones sean satisfactorias, el aprendizaje un aliciente, la flexibilidad una norma y el propósito un estímulo que les resulte motivador, algo por lo que merezca la pena trabajar.
En este tipo de organizaciones el líder humanista no debería ser una excepción, sino una regla. Y esto va a permanecer mucho más allá en el tiempo de lo que dure la existencia en nuestras vidas de este virus que llegó un mal día para recordarnos que somos, ante todo, humanos.
Autora: Maribel Martín, Psicóloga en Centro Rapport Psicología
La ansiedad es una respuesta mental y física que se produce ante situaciones que interpretamos como peligrosas. Es una reacción normal que puede experimentar cualquier persona en alguna ocasión, por ejemplo, al hablar en público, cuando tenemos una cita importante o antes de un examen.
Esta sensación física y mental, procedente de una emoción primaria, el miedo, puede proporcionarnos una ayuda para escapar de aquello que consideramos peligroso, o bien, darnos una energía adicional para salir exitosos de dicha situación de peligro.
Puesto que la sintomatología de la ansiedad es desagradable, podemos tender a verla como una enemiga, en lugar de verla como lo que es, un mecanismo de defensa, una alarma que nos avisa y ayuda ante un peligro. Por tanto, el objetivo no será evitarla o eliminarla, sino aprender a escucharla y a gestionarla.
La ansiedad puede convertirse en un “problema” cuando los síntomas son muy graves, duran tiempo en exceso, son muy frecuentes, aparecen ante situaciones que realmente no deberían ser interpretadas como peligrosas o estresantes o, en general, si nos limita nuestro día a día, convirtiéndonos en personas disfuncionales, en lugar de funcionales.
¿Cómo podemos identificar la ansiedad?
Aquello que pensamos, que hacemos o cómo reacciona nuestro cuerpo, pueden ser manifestaciones de la ansiedad. De esta forma, la ansiedad aparece a nivel cognitivo, a nivel motor o a nivel fisiológico.
A nivel cognitivo, hay pensamientos que aparecen en la mente de manera automática cuando sentimos ansiedad. Estos pensamientos tienden a ser irracionales, como, por ejemplo: “Voy a morir”, “Esto es horrible”, “No voy a poder soportarlo”, “Me voy a volver loco/a”, etc. La mente nos está advirtiendo de un peligro mucho mayor del que en realidad tenemos que afrontar.
Con respecto al nivel conductual, cuando sufrimos ansiedad es probable que evitemos cosas, por ejemplo, salir solos/as o hablar con gente. Cuando evitamos la situación que nos genera ansiedad, nos sentimos inmediatamente mejor; pero a largo plazo, la evitación generará una asociación entre la ansiedad y aquello que se evita, haciendo más difícil el afrontamiento.
Además, la ansiedad también puede favorecer que sintamos que debemos hacer ciertas cosas, por ejemplo, comprobar repetidamente si todas las puertas de casa están cerradas o si todos los muebles están ausentes de polvo. Otros comportamientos como la hipervigilancia o hablar rápido (incluso desordenando palabras) también puede darse en personas que sufren ansiedad.
Por último, a nivel fisiológico, podemos destacar numerosos síntomas que surgen como una forma de preparar al cuerpo para hacer frente a una supuesta amenaza. Suelen ser muy desagradables y, a veces, pueden aparecer sin que identifiquemos alguna razón. Sin embargo, estos síntomas no son peligrosos ni nos harán daño. Por ejemplo: dolor de cabeza, palpitaciones o taquicardia, sensación de ahogo, respiración acelerada y superficial, opresión en el pecho, sudor en las extremidades, temblores, visión borrosa, mareo, escalofríos, sequedad en la boca, cansancio, pitidos en los oídos, tensión muscular, estómago revuelto, náuseas, micción frecuente, etc. La mayoría de las personas sólo experimentan algunos de estos síntomas, no todos.
Así, podemos comenzar a notar ansiedad a través de los pensamientos, del comportamiento o del cuerpo y, la reacción de ansiedad en cada una de estas áreas, influye en las demás. Esto mantiene el cuerpo “en alerta”, creando un círculo vicioso que mantiene la ansiedad.
¿Por qué aparece la ansiedad?
Hoy, podemos decir que hay numerosos factores que pueden desencadenar la ansiedad. A menudo, se puede iniciar cuando pasamos por períodos de estrés significativos. Por ejemplo: presión en el trabajo, presentarnos a exámenes, pérdida de alguien cercano, problemas económicos, falta de sueño o diagnóstico de una enfermedad.
Cuando sentimos estrés, se pone en marcha una respuesta que está presente desde la prehistoria y que ayudó a nuestros antecesores a sobrevivir. Nuestro cuerpo libera adrenalina, preparándonos para “escapar” o “pelear” en el momento en el que aparece la amenaza.
De esta forma, se producen una serie de cambios físicos: los músculos se tensan preparados para huir o luchar, el corazón late más rápido para llevar la sangre al cerebro y a los músculos (donde más se necesita en ese momento), la respiración se acelera para proporcionar el oxígeno necesario y así generar energía suficiente, etc. Una vez que la amenaza es superada o desaparece, esta respuesta se desvanece, pudiendo aparecer una sensación de agotamiento.
Teniendo en cuenta lo anterior, se puede reaccionar de esta forma ante una serie de cosas que nos preocupan. Cuando nos sentimos desbordados de manera constante por preocupaciones significativas para nosotros, el cuerpo está “en alerta” constante, apareciendo la sintomatología de la ansiedad.
Hay que tener en cuenta que hay personas que poseen una mayor predisposición a padecer ansiedad que otras, como aquellas que presentan una personalidad de carácter ansioso o que han vivido experiencias difíciles durante su infancia, etc.
¿En qué consiste un ataque de ansiedad y qué puedo hacer en ese momento?
Un ataque de ansiedad puede definirse como la aparición repentina de miedo intenso o de malestar intenso que alcanza su máxima expresión en minutos y, en ese tiempo, pueden aparecer síntomas como: palpitaciones, sudoración, temblor, sensación de asfixia o ahogo, dolor en el tórax, náuseas, mareo, escalofríos, hormigueo, desrealización o despersonalización, miedo de perder el control o morir.
Cuando una señal de peligro es percibida o anticipada, el cerebro envía mensajes al Sistema Nervioso Autónomo (SNA). Este sistema, como su nombre indica, funciona de manera autónoma, es decir, sin que nuestra voluntad interceda. Tiene dos ramas: Sistema Nervioso Simpático (SNS) y Sistema Nervioso Parasimpático (SNP). El SNS activa la respuesta de lucha o de huida y el SNP se encarga de devolver el cuerpo a su estado normal.
De esta forma, la actividad del SNS tiene un límite, lo que quiere decir que la ansiedad no puede continuar eternamente o aumentar hasta niveles que generen daño, pues el SNP es un sistema protector que llevará al cuerpo a un estado de relajación, impidiendo que el SNS siga su curso sin control.
Como hemos dicho anteriormente, cuando nos enfrentamos a un peligro, nuestro cuerpo lleva a cabo una respuesta que, en la mayoría de las ocasiones, implica un síntoma muy común: la hiperventilación. Al respirar rápidamente, el dióxido de carbono disminuye en la sangre, alterando su pH y, generando a su vez, otros síntomas como los mareos, el hormigueo, las palpitaciones, etc., ya comentados.
Por ello, es importante que, durante un ataque de ansiedad, tratemos de respirar despacio, inhalando poco oxígeno; conectemos con nuestro entorno; tengamos en cuenta que no vamos a morir ni sufrir ningún daño, pues los síntomas son desagradables, pero pasarán. Tampoco nos vamos a “volver locos/as”.
¿Puedo controlar la ansiedad?
Siento decirte que la ansiedad no se puede controlar, puesto que si así fuera, bastaría con hacer que no apareciera o podríamos eliminarla rápidamente de nuestro interior si lo hiciera.
Pero el hecho de que no se pueda controlar no quiere decir que no se pueda gestionar cuando aparece. Realizar una buena gestión emocional es sinónimo de bienestar.
Para poder gestionar la ansiedad necesitamos saber qué es y cómo funciona, es decir, tener en cuenta los puntos anteriores. Además, podemos aprender y practicar una serie de técnicas o herramientas que nos ayudarán a sobrellevar la emoción de una forma adaptativa, por ejemplo, la reestructuración cognitiva, resolución de problemas o la respiración diafragmática.
"Los problemas de ansiedad son una fuente de malestar muy común. De hecho, los trastornos de ansiedad están entre las psicopatologías más extendidas en prácticamente todas las franjas de edad, e incluso son extremadamente habituales los casos en los que sufrimos por estar ansiosos pero no llegamos a haber desarrollado un trastorno diagnosticable (es decir, casos en los que tenemos ansiedad subclínica pero que nos supone un problema en determinados contextos).
Pero por suerte, nadie está condenado a sufrir ansiedad de manera constante ni a tener que adoptar una actitud pasiva ante este problema. Si bien es cierto que ningún ser humano puede controlar totalmente sus emociones ni su estado mental en general, hay muchas cosas que podemos hacer para modular del mejor modo posible el estrés, la angustia, los pensamientos obsesivos que se retroalimentan, etc.
Por ello, en este artículo haremos un repaso a varios hábitos psicológicamente saludables que nos ayudan a lidiar con la ansiedad, ya sea gestionándola una vez ha aparecido o previniendo la posibilidad de que crezca demasiado en nosotros.
¿Cómo nos afecta la ansiedad?
Lo que conocemos como ansiedad es una consecuencia de predisposiciones biológicas y psicológicas que nos llevan a entrar en estado de alerta cuando detectamos que debemos afrontar un reto, algo que requiere de nosotros tomar el control de nuestras acciones para evitar un riesgo o un peligro.
Por ello, está muy vinculado al estrés, conjunto de reacciones fisiológicas que nos vuelve más sensibles a los estímulos que nos llega del entorno y nos lleva a mantener los músculos tensos para reaccionar con rapidez, entre otros aspectos relacionados con la “función de alarma” de nuestro cuerpo.
Ni la ansiedad ni el estrés son problemas que debamos intentar eliminar totalmente de nuestras vidas; en muchas ocasiones nos predisponen a actuar rápidamente ante problemas que deben ser resueltos con la máxima celeridad. Sin embargo, es importante desarrollar las habilidades necesarias para gestionarlos psicológicamente.
¿Por qué es importante aprender a gestionar la ansiedad?
Tal y como hemos visto, la ansiedad forma parte de las predisposiciones naturales que están presentes en el funcionamiento del cuerpo humano, y en la mayoría de los casos no solo no nos perjudica, sino que nos ayuda a afrontar los problemas y situaciones complicadas de la vida.
Sin embargo, a veces la ansiedad nos lleva a interiorizar preocupaciones infundadas o maneras disfuncionales de lidiar con la angustia, de manera que pasa a ser parte del problema. Por ejemplo, es lo que ocurre cuando el miedo al fracaso nos paraliza y nos lleva a evitar pensar en aquello que debemos resolver, lo cual hace que el problema se vaya haciendo cada vez más grande por el tiempo que perdemos.
De hecho, una de las características de la ansiedad disfuncional es su capacidad para hacernos entrar en un bucle. Esto ocurre cuando las acciones que realizamos para aliviar momentáneamente el malestar que nos genera, nos vuelven más vulnerables a futuros problemas de ansiedad a medio y largo plazo.
Un par de ejemplos claros: fumar para intentar relajarnos o comer sin tener hambre, a pesar de que eso no sea bueno para nuestra salud e incluso pueda hacer emerger en nosotros sentimientos de culpa, insatisfacción con nuestro cuerpo, malestar si no tenemos acceso a esos recursos físicos, etc. Y la dependencia que establecemos con esas maneras “fijas” de lidiar con el estrés o la angustia hace, además, que nuestro entorno tenga más elementos que nos recuerdan aquello que nos preocupa.
Es por eso que resulta clave aprender maneras de aprovechar el potencial de la ansiedad y evitar que nos meta en uno de esos círculos viciosos ansiógenos.
Hábitos para favorecer la correcta gestión de la ansiedad
Aunque la ansiedad sea en buena parte un fenómeno fisiológico, eso no significa que ante los problemas que nos produce en ocasiones debamos resignarnos a sufrir los síntomas. La distinción entre lo biológico, por un lado, y lo que puede ser aprendido o corregido a través de la conducta, por el otro, es artificial, y es por ello que dependiendo de lo que hagamos, podemos experimentar los procesos ansiógenos de una manera más o menos adecuada.
Así, hay una serie de hábitos que nos ayudan a regular la ansiedad a la vez que mantenemos un correcto equilibrio emocional y no reproduciendo patrones de comportamiento que contribuyan a mantenerlo en niveles altos.
1. Practicar Mindfulness
La Atención Plena (o Mindfulness) se ha mostrado muy eficaz para aprender a regular los problemas de estrés y de ansiedad, e incluso el malestar generado por el dolor crónico. Este conjunto de prácticas nos permite centrar nuestra atención en el aquí y ahora, evitando que quede atrapada en el bucle de los pensamientos intrusivos o en la confusión entre lo que más tememos y lo que es razonable esperar del futuro. Consiste, fundamentalmente, en experimentar los estímulos y nuestros estados mentales como lo que son en el presente, sin prejuzgarlos ni otorgarles cualidades morales ligadas a lo que recordamos o a lo que esperamos que ocurra.
2. Ejercicios de respiración controlada
La respiración controlada y aprovechando todo el potencial de nuestro diafragma es otra manera de situarnos en el presente a la vez que favorecemos en nosotros un estado fisiológico que se corresponde con la calma. Es una manera relativamente sencilla y eficaz de no dejarnos llevar por el miedo y centrar nuestra mente en aquello que podemos hacer en el aquí y ahora.
3. Horarios de sueño fijos
Tener muy claro cuál es el momento de irse a la cama y cuál es el momento de despertarse es clave para mantener horarios de sueño consistentes. Hay que tener en cuenta que la falta de sueño nos vuelve mucho más vulnerables a la ansiedad, ya que nuestro cuerpo entra en un estado de “control de daños” en el que lo prioritario es dar respuesta a las exigencias del presente, y no velar por nuestro bienestar manteniendo en marcha procesos biológicos ligados a la salud a medio y largo plazo (como el uso del sistema inmune, un metabolismo que permita una rápida reparación de las células, etc.).
4. Dedicar tiempo a las relaciones sociales satisfactorias
No es solo que hablar de nuestros sentimientos nos ayude a asimilarlos y a dejar de temer determinados contenidos de nuestra memoria gracias al hecho de poner palabras a lo que nos produce angustia; además, la buena compañía nos motiva a mejorar, nos expone a ejemplos inspiradores y nos hace tener más presente la red de apoyo social de la que disponemos.
Eso sí, la calidad es más importante que la cantidad: es preferible relacionarnos con amigos y seres queridos que verdaderamente nos apoyan y muestran cariño y empatía hacia nosotros, mientras que si nos acostumbramos a interactuar con quienes solo se dedican a burlarse de nosotros o a menospreciar nuestros logros, ese desgaste de autoestima nos perjudicará a la hora de gestionar la ansiedad.
5. Llevar una dieta adecuada y no tomar drogas
Siempre que no nos obsesionemos por evitar pasarnos de calorías ni consumir ingredientes demasiado procesados, llevar una dieta adecuada es un factor protector que ayuda a prevenir la ansiedad. En este sentido es especialmente importante evitar las drogas, lo cual incluye reducir al mínimo o suprimir totalmente el consumo de alcohol, una sustancia que no por el hecho de estar muy normalizada deja de ser perjudicial física y mentalmente."
Se entiende por dependencia emocional una condición en que una persona tiene necesidades afectivas no cubiertas que le provocan un sentimiento de vacío continuo y puede generar disfuncionalidad en las relaciones.
La dependencia emocional no es exclusiva en las relaciones de pareja, puede darse hacia la familia o los amigos.
Le invitamos a consultar la siguiente charla y aprender más sobre este tema tan importante:
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La Gerencia Corporativa de Capital Humano, mediante un equipo de facilitadores internos, ha preparado el Curso Virtual de Ética 2021, el cual seencuentra integrado por 5 conferencias, en las que se desarrollan los siguientes temas:
Es importante tomar en cuenta los siguientes aspectos relacionados al curso virtual:
El curso virtual estará habilitado del 06 de setiembre al 31 de octubre del 2021.
Su realización es obligatoria para todas las personas trabajadoras del Conglomerado Financiero BCR.
Al final del curso se aplicará un examen que deberá ser superado con una nota mínima de 80 puntos.
En caso de que el examen no sea superado con esta nota, la persona tendrá la posibilidad de realizar un segundo examen, el cual se habilitará a partir del 01 de octubre del 2021.
Ponga a prueba su ética personal y no comparta o solicite las respuestas del examen con otros compañeros del Conglomerado Financiero BCR.
La evaluación de Cultura Organizacional para el periodo 2021 se realizará del 06 al 20 de setiembre mediante un cuestionario electrónico habilitado para todos los colaboradores del Conglomerado Financiero BCR.
Aspectos para considerar:
Esta evaluación es de carácter confidencial.
Le tomará en promedio unos 10 minutos realizar esta evaluación.
Podrán participar todas las personas que tengan más de tres meses consecutivos de laborar para el Conglomerado Financiero BCR, es decir, todas aquellas personas que ingresaron antes del 06 de junio del 2021.
La empresa consultora Korn Ferry Hay Group es la encargada de aplicar la encuesta mediante un enlace que enviará por correo electrónico a cada colaborador. Este enlace es personalizado, por lo que no se debe compartir con otros compañeros
La cuenta de correo electrónico desde la que llegará el enlace será: soporte@haydata.com. Es importante revisar la carpeta de spam, en caso de que el correo se archive automáticamente en este espacio. El correo se visualizará de la siguiente manera:
Una vez que ha ingresado al correo electrónico, deberá dar clic al link detallado al final del mensaje. Este link le llevará a la página en donde se encuentra la evaluación. Se visualizará de la siguiente manera:
Al momento de completar la evaluación, cada colaborador deberá hacerlo pensando en la cultura del Conglomerado Financiero como un todo, incluyendo también a las Subsidiarias.
El cuestionario incluirá las mismas preguntas que fueron aplicadas en el 2020, con el propósito de medir el cierre de brechas para cada una de las dimensiones culturales.
Si tiene alguna consulta técnica respecto a esta evaluación, podrá contactar directamente a Korn Ferry a la dirección soporte@haygroup.com
Si desea conocer más sobre la Cultura Organizacional dé clic aquí.
Si tiene consultas generales sobre la encuesta favor contactar a
Todos en algún momento de nuestras vidas nos hemos sentido estresados, lo cual es completamente normal. El estrés nos moviliza hacia la acción, el problema ocurre cuando se vuelve crónico y forma parte del estilo de vida de una persona.
En este espacio ampliamos sobre las causas y consecuencias del estrés laboral crónico como origen del burnout, así como las recomendaciones para afrontar el estrés y vivir con bienestar físico y emocional.
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El enlace le llevará a autenticarse en la plataforma Microsoft Office 365
La hiperconectividad ha crecido exponencialmente a causa del Covid-19, la cantidad de videollamas y horas frente al computador, incluso fuera de la jornada laboral, puede generar un impacto negativo en la salud integral de las personas.
La tecnología es una gran aliada para el desarrollo de las organizaciones y debemos utilizarla de forma inteligente. En este taller se comparten datos estadísticos sobre el impacto de no desconectarse de la tecnología y del trabajo.
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Dentro de las operaciones empresariales, un elemento crítico es un programa de Ética y cumplimiento robusto. Este es el responsable de detectar, prevenir, solucionar y supervisar los casos de malas conductas. Si se mantiene un sistema efectivo, será una evidencia amplia del compromiso con la ley y las personas.
El propio programa impone estándares anticorrupción que identifican, previenen, detectan y corrigen los riesgos. A continuación, te explicaremos los elementos clave.
Diez elementos clave para lograr un programa exitoso para el cumplimiento corporativo
Debe existir una cultura corporativacon el tono marcado por la gerencia, el consejo de dirección y todo el nivel ejecutivo, para promover un liderazgo fuerte. Es imprescindible que aquellos que detenten la responsabilidad practiquen con el ejemplo. Es decir, que siempre se pase de las palabras a la acción.
El código de éticade la empresa debe ser un componente fuerte del programa y estar accesible fácilmente para consulta por parte de todo el personal. Debe establecerse un compromiso claro y conciso para combatir la corrupción, los sobornos y las malas conductas.
El programa debe enfatizar una comunicación abiertay una cultura empresarial como parte esencial de todas las operaciones del corporativo. Debe promover y poner a disposición de modo sencillo la cultura empresarial y el compromiso para cumplirlo.
Todo el personal dentro de la compañía debe recibir una capacitación anual y obligatoria, la cual debe actualizarse y revisarse de manera continua. Las sesiones formativas deben ser específicas a la hoja de asignación de tareas del personal, por ejemplo, siguiendo la Foreign Corrupt Practices Act.
El programa debe incluir un enfoque claro para la evaluación, aseguramiento y respuesta ante los riesgos y peligrosen todas las transacciones de la empresa. Los procedimientos de evaluación de riesgos son componentes críticos para lograr un programa efectivo.
La compañía debe emplear procedimientos consistentes y efectivosde conformidad con las diligencias manejadas antes, durante y después de operaciones importantes o cambios en la compañía. Los acuerdos contractuales significativos, los relevos de funciones, las fusiones y adquisiciones y las operaciones internacionales representan ejemplos de transacciones de “alto riesgo”, por lo que deben someterse a un proceso de diligencia debida mucho más riguroso.
Un programa efectivo incluye no solamente las medidas disciplinarias apropiadas para las personas que violan las disposiciones, sino que además debe contemplar medidas que incentiven al personala promocionar y seguir los lineamientos establecidos. Es igualmente importante recompensar a aquellos que promuevan y alienten un seguimiento total y completo del programa.
El programa debe dedicar un tiempo significativo a la revisión de los controles internos de la empresa. Estos controles están diseñados para detectar y prevenir las discrepancias en las transacciones comerciales, las inconsistencias en pagos y otras actividades contables sospechosas.
La compañía debe contar con un registro amplio y detallado para documentar los procedimientos. El programa de cumplimiento deberá requerir un registro oportuno y la documentación de toda la información relevante respecto de los negocios y las operaciones internas de la empresa, especialmente en las sensibles y de alto riesgo.
El programa debe supervisarse permanentemente, además de evaluarse y actualizarse periódicamente. Un programa efectivo depende de una revisión regular y de la actualización de sus previsiones.
Actualmente el concepto de felicidad en el trabajo sigue generando escepticismo para muchos; considerando que el objetivo principal de una organización debe ser de rentabilidad y generación de riqueza, se cuestionan si es responsabilidad de la empresa encargarse de la felicidad de los empleados. Sin embargo, diversas investigaciones han demostrado que tener colaboradores felices genera un impacto positivo en los resultados de negocio de la organización.
Antes de hablar acerca de la felicidad en la empresa, es muy importante comprender cómo se genera la felicidad personal y de acuerdo con algunos estudios de psicología positiva, el 50% del nivel de felicidad de una persona se debe a aspectos genéticos; el 10% se debe a aspectos fortuitos como tener pareja, trabajo o buenos ingresos; y el 40% restante tiene que ver con nuestra forma de ver la vida, los hábitos que tenemos, nuestras relaciones y la visión que tenemos sobre nosotros mismos. La buena noticia es que ser felices está en nuestras manos y no depende de circunstancias externas.
Martin Seligman, considerado como el Padre de la Psicología Positiva, ha determinado que existen cinco componentes que tienen presente las personas que afirman sentirse felices:
Emociones positivas: las personas positivas tienen un mejor desempeño en su vida y suelen sentirse mejor consigo mismas y por ende con los demás. Es por ello que deben aprender a cultivar y a generar emociones como orgullo, interés, alegría, inspiración, asombro, gratitud, esperanza, serenidad y amor; lo cual ayudará a las personas a lidiar con sus emociones negativas o sucesos difíciles que afrontan a lo largo del camino.
Compromiso: es la capacidad que tiene la persona de afrontar diferentes eventos, ya sean positivos o no. Está asociado con un concepto llamado flow (fluir), lo que significa que realiza lo que le gusta, disfruta cada evento de la vida, identifica las propias fortalezas y pone parte de sí en todo aquello que hace.
Relaciones positivas: por el hecho de ser individuos, resulta indispensable establecer relaciones con otros, y cuando la interrelación es manejada de forma positiva y constructiva permite apreciar la compañía, tener un nivel de bienestar favorable y se vuelve un antídoto ante momentos difíciles.
Propósito y significado:es dar sentido a nuestra vida con acciones que van más allá de nosotros mismos, lo cual permite experimentar bienestar. El significado da propósito a la vida de cada persona nutriendo sus relaciones intra e interpersonales. Logro: se refiere a la capacidad que tienen las personas para alcanzar aquellas metas que están motivadas a conseguir, lo cual permite sentir que pueden hacer las cosas y creer en sí mismos.
Las personas suelen mostrar un comportamiento dual en el trabajo; por un lado viven un desgaste físico, mental y emocional cuando las exigencias y demandas de la organización superan las capacidades de los empleados, generando estrés, malestar y enfermedad; y por otro lado, cuando las personas suelen usar sus recursos y fortalezas personales generan altos niveles de compromiso y motivación, creando bienestar, sensación de logro, y tranquilidad personal y de equipo.
Al hablar de “felicidad organizacional” nos referimos a la capacidad de la empresa para ofrecer a los colaboradores estrategias que les permitan generar bienestar y desarrollar sus fortalezas personales y de equipo, para conducir su desempeño hacia las metas de la organización, produciendo una ventaja competitiva difícil de igualar. Por otro lado, la “felicidad en el trabajo” se refiere a todas las acciones individuales y grupales que las personas llevan a cabo en la organización para mejorar su bienestar o la percepción de la felicidad.
Felicidad organizacional
Un modelo de felicidad organizacional exitoso requiere que las empresas diseñen estrategias, prácticas, intervenciones y herramientas que contribuyan a desarrollar y potencializar las fortalezas de las personas y los equipos, lo cual crea en los colaboradores autoeficiencia, sentimiento propio de poder, capacidad de manejar mejor sus emociones y usar sus talentos, resolver situaciones difíciles con menos grado de estrés, fortalecer el involucramiento y mejorar el resultado, es decir, contribuye a un alto bienestar y al logro de los objetivos organizacionales.
Empresas como Zappos, Coca-Cola y Google son ejemplos dignos de generar ambientes felices y positivos, ya que entienden perfectamente lo que sus colaboradores requieren para ser felices y hacen de eso su filosofía.
La ventaja de contar con personas positivas dentro de la organización es que aprovechan sus recursos personales como la autoeficiencia, el optimismo, la resiliencia, la responsabilidad y la confianza. Un equipo positivo permite autonomía laboral, apoyo social entre los compañeros, contagio de emociones positivas, liderazgo positivo y oportunidades de aprendizaje.
De acuerdo con investigaciones realizadas por Harvard Business Review y Gallup, colaboradores felices generan 31% más productividad, 44% mayor retención, 300% mayor innovación e inclusive llegan a reducir hasta 125% el síndrome del burnout.
Fred Luthans es un investigador que ha demostrado que pequeñas intervenciones como la oferta de recursos para aumentar la esperanza, el optimismo, la confianza y la resiliencia pueden generar 2% más de ganancias anuales en las organizaciones.
Lamentablemente el concepto de felicidad en algunas organizaciones está distorsionado y se basa en mecanismos externos poco eficientes que podrán incentivar la felicidad pero no la hacen sostenible en el tiempo.
Una empresa interesada en tener colaboradores felices requiere tener líderes felices, es por ello que para poder implementar un modelo exitoso de felicidad organizacional se deben tomar en cuenta las siguientes dimensiones:
Positividad: construir una atmósfera emocional positiva es un ejercicio que le corresponde a los líderes y directivos de la organización, la cual es determinada por la forma de relacionarse con sus colaboradores.
Sentido: se refiere a la capacidad de los directivos para articular una visión y un propósito, un ¿para qué? que inspire a la empresa y a sus equipos a incrementar su desempeño para superar los retos y objetivos organizacionales.
Relaciones confiables:el mayor reto de las organizaciones es poder contribuir a generar congruencia entre sus acciones, las de sus líderes y colaboradores, para poder tener la capacidad de crear relaciones positivas y confiables en donde exista una percepción de bienestar y de felicidad, para lo cual se requiere respeto, promover el diálogo y construir la convivencia.
Desarrollo personal y profesional:promover el desarrollo de las personas para contar con colaboradores saludables que puedan contribuir a las dinámicas positivas en el trabajo es algo que pocas empresas practican, sin saber que esta herramienta puede favorecer a gran escala los resultados de la organización.
Logro y reconocimiento:una organización preocupada por la felicidad de sus empleados reconoce explícita y públicamente a sus colaboradores, generando orgullo y satisfacción laboral como un indicador de felicidad personal. Lo hacen a través de aspectos monetarios, los cuales tienen relación con la compensación económica, los incentivos y los beneficios; y a través de los componentes no monetarios, que son oportunidades de desarrollo, condiciones y características del trabajo, ambiente y relaciones de trabajo, entre otras cosas.
Compromiso: los trabajadores comprometidos tienen un alto sentido de pertenencia a la organización, son fieles a ella y siempre darán un extra en su desempeño. Sin embargo, el compromiso es una reacción que el colaborador tiene ante la genuina preocupación de la empresa y sus líderes por su bienestar.
Existen tres condiciones para generar compromiso: sentido de su trabajo y de la empresa, un lugar de trabajo seguro, predecible y confiable, además de contar con los recursos físicos y psicológicos para desempeñar adecuadamente su trabajo.
Ser una organización feliz no depende sólo de tener los mejores esquemas de compensación, sino de tener una estrategia sólida que genere bienestar en las personas y en los equipos. Las tres palancas que ayudan a impulsar los niveles de felicidad en la organización son: liderazgo firme y cercano, gestión participativa y gerencia de la felicidad.
Es evidente que las organizaciones se están preocupando cada vez más por tener ambientes felices y positivos, es momento de que comiencen a crear su propio ADN de felicidad para tener grandes beneficios en tema de productividad, retención, creatividad y ventas, principalmente.
El bienestar emocional no se basa únicamente en cómo gestionamos nuestras emociones a través de acciones como meditar, divertirnos con los amigos o llorar cuando lo necesitamos.
Un acto tan aparentemente mundano como comer también influye en él a través de diversas vías y procesos psicológicos. Veamos cómo lo hace.
Las implicaciones neuropsicológicas de la nutrición
Lo que comemos tiene un claro impacto en lo que ocurre en nuestro cerebro.
Por ejemplo, algunos aminoácidos como el triptófano, ampliamente disponibles en determinados alimentos, son necesarios para poder contar con neurotransmisores clave en nuestro sistema nervioso (en el caso del triptófano, la serotonina, sustancia muy vinculada a la sensación de calma y bienestar). Los neurotransmisores son moléculas que nuestras neuronas utilizan para comunicarse entre ellas.
Son algo así como las piezas de un mensaje, y los están emitiendo y captando constantemente tanto en el cerebro como en el resto del sistema nervioso distribuido por todo el cuerpo humano.
Además, a medida que este intercambio de sustancias químicas va “quemando etapas”, se van consolidando en nuestro cerebro cambios: cambios en el modo en el que nuestras neuronas se conectan entre sí y en el modo en el que se activan o se desactivan al recibir determinados neurotransmisores. No hay un manual de instrucciones que explique qué pasa cuando una neurona recibe X molécula, todo depende de su posición, las neuronas a las que está conectada y lo que le ha ocurrido anteriormente. Las células nerviosas aprenden igual que lo hacemos nosotros.
Es aquí, entre otros aspectos del funcionamiento del cerebro, donde se ve claramente el modo en el que la obtención de nutrientes y los procesos químicos en general influyen en lo psicológico: sin neurotransmisores no puede existir la actividad cerebral. Y el cerebro se caracteriza por estar en marcha constantemente, incluso cuando dormimos; es el motor de la experiencia humana y de nuestra propia supervivencia como seres autónomos capaces de ser conscientes de lo que nos pasa.
Además, el hecho de que nuestras neuronas estén siempre manteniendo un diálogo basado en las reacciones químicas está detrás de nuestra habilidad de adaptarnos a lo que nos plantea la vida. Como nuestro sistema nervioso siempre va transformándose anatómica y funcionalmente dependiendo de las experiencias por las que pasamos y del estado químico de nuestras células nerviosas, vamos evolucionando como personas.
Por supuesto, consumir algunos tipos de psicofármacos bajo supervisión médica es una manera de aumentar o minimizar los efectos de estos neurotransmisores en nuestro cuerpo, pero en la gran mayoría de los casos llevar una alimentación equilibrada es la forma más eficaz y beneficiosa de asegurarnos que hay un equilibrio en el funcionamiento de nuestro sistema nervioso.
Además, desde hace años se sabe que el Sistema Nervioso Central, formado por el encéfalo y la médula espinal, está íntimamente relacionado con una amplia red de neuronas distribuidas por el sistema digestivo, particularmente en los intestinos.
Así, nuestro cerebro mantiene una relación de comunicación bidireccional con los procesos de extracción de nutrientes que ocurren en partes del cuerpo relativamente alejadas de este, tanto por la vía de las células nerviosas como del entramado neuroendocrino (no hay que olvidar que las neuronas se ven muy condicionadas por las hormonas que van circulando por nuestro cuerpo a través de la sangre, y viceversa).
Nutrición y bienestar emocional
Hasta ahora hemos visto la relación entre la nutrición y el funcionamiento del sistema nervioso en general y del cerebro en particular, pero si queremos comprender la mente humana y nuestra manera de sentir y de comportarnos, debemos ampliar el foco y ver más allá de las células nerviosas.
El bienestar emocional no se reduce a procesos químicos (aunque estos participan en él), e incorpora también una dimensión comportamental: aquello que hacemos para relacionarnos con nuestro entorno y con nosotros mismos. Y en esto también influye la nutrición, aunque de manera algo más sutil e indirecta.
Y es que la nutrición no puede ser desligada totalmente de la alimentación. Si la nutrición es un proceso que empieza y termina dentro de nuestro organismo y se basa en la extracción y procesamiento de nutrientes, la alimentación es un fenómeno comportamental, basado en nuestras acciones como individuos. La manera en la que nos relacionamos con la comida es la alimentación, y a diferencia de la nutrición, la podemos modular a través de decisiones conscientes.
Ahora bien, en la mayoría de los casos, las acciones que componen nuestra alimentación no son conscientes; las realizamos de manera espontánea, sin pensar demasiado Nos acostumbramos a comer ciertos alimentos, a picar entre horas, a combinar los ingredientes de una forma determinada… Esto puede ser bueno en algunos casos (sería muy fatigante tener que pararnos a pensar y decidir algo cada vez que vamos a comer o a prepararnos la comida), y malo en otros. Por ejemplo, muchas personas desarrollan problemas emocionales en los que participa su modo de alimentación.
Esto ocurre mucho con los alimentos ricos en hidratos de carbono; nuestro cuerpo ha evolucionado para que tengamos preferencia por lo dulce o por lo que tiene muchos carbohidratos, dado que son señales de que extraeremos mucha energía de ellos; pero si pasamos a intentar “tapar” nuestro malestar con estos alimentos, tarde o temprano desarrollaremos problemas de salud física y de gestión de las emociones. Comer sin hambre suele ser algo que hacemos sin darnos cuenta de que realmente no necesitamos alimentos, pero el hecho de que nos ofrece una distracción momentánea nos hace perder la perspectiva y no ver que, a la larga, es peor.
Así pues, la relación que aprendemos a mantener con la comida es clave a la hora de explicar si se nos da peor o mejor mantener un buen nivel de bienestar emocional. Mientras ajustemos nuestras acciones a satisfacer sobre todo las necesidades basadas en la nutrición, estaremos favoreciendo que nuestro cuerpo disponga de los ingredientes que necesita, ni más ni menos.
El equipo de Cultura y Clima Organizacional ha preparado este foro para que juntos aprendamos cómo aplicar Primeros Auxilios Psicológicos (PAP) en nuestra familia, equipo de trabajo o comunidad, ante diferentes situaciones de crisis.
En caso de que no pueda visualizar el video: CLIC AQUÍ
Desde pequeños nos enseñaban que una persona inteligente era aquella muy hábil para las matemáticas, pero con el paso de los años se han descubierto otro tipo de inteligencias que necesitamos para hacer frente a diferentes retos. Una de ella es la inteligencia emocional.
El equipo de Cultura y Clima Organizacional les comparte esta conferencia para aprender más sobre el mundo de las emociones.
En caso de que no pueda visualizar el video: CLIC AQUÍ
No cabe duda de que la sociedad actual está viviendo una vorágine de cambios frenéticos, la velocidad a la que evoluciona la tecnología y la sociedad es tan rápida que incluso puede sobrepasar el ritmo de nuestro entendimiento. Esto nos lleva a comprender que no hay nada más permanente que el cambio , y negarlo sería oponerse a la capacidad del ser humano para progresar y crear nuevo conocimiento. Pero, ¿Qué tienen de distinto los cambios de ahora frente a los cambios de antes?
Para responder esta pregunta, debemos contextualizar el momento en el que nos encontramos. La Revolución 4.0 , conocida también como la Revolución Digital, se diferencia de las anteriores por dos características principales:
La velocidad a la que suceden los cambios
La amplitud de los ámbitos a los que afecta.
La tecnología digital y la rapidez con la que se producen los avances en esta área están influyendo en todos los ámbitos de la vida profesional, personal y social. Ya sea porque hemos aprendido a usar estas tecnologías o porque muchos ya han nacido being 'nativos digitales' , lo cierto es que vivimos en una sociedad acostumbrada a nuevas formas de interactuar, con nuevos hábitos de compra y formas de relacionarse con las marcas, que ha programado un nuevo abanico de expectativas por parte de unos consumidores más exigentes e informados que nunca.
Por consiguiente, muchas empresas se encuentran en una fase de reemplazo para poder adaptar sus estrategias a un entorno cada vez más demandante. Son muchos los procesos de transformación que las compañías están emprendiendo para seguir siendo competitivas y relevantes en el mercado, como:
El desarrollo de estructuras organizativas más flexibles
La innovación en las estrategias de atracción y fidelización de clientes
La implantación de metodologías ágiles
La digitalización de procesos internos, entre otras.
Algunas de estas iniciativas de transformación están más centradas en la tecnología, otras en la comunicación o en los recursos humanos, pero todas tienen una necesidad en común: la captación de profesionales capaces de dar respuesta a los nuevos retos de un ecosistema globalizado.
En este escenario, el marketing sobresale con luz propia como ámbito que permite gran permeabilidad de las nuevas tendencias empresariales. Si nos adentramos en él, descubrimos que tiene mucho de economía, bastante de publicidad, de comunicación y de relaciones públicas, y cada vez más de ingeniería informática y de telecomunicaciones, constituyendo una ciencia multidisciplinar preparada hacer frente a un mundo en constante cambio.
De este modo, quienes ven su futuro ligado a la gestión empresarial tienen ante sí un mundo de oportunidades, pero, como reverso de la moneda, deben saber procurarse los conocimientos y las aptitudes adecuadas para poder participar de ellas.
Definitivamente, la infraestructura tecnológica con la que cuente una organización para adoptar una rápida transformación digital es importante, pero, quienes juegan un papel trascendental para que esto suceda es el capital humano. Los colaboradores serán el activo principal que ayudará a solucionar los nuevos retos de las compañías renovando así su forma de organizarse y operar.
Los acelerados cambios que hemos vivido en los últimos meses nos han llevado a replantearnos con qué tipo de habilidades cuenta nuestro equipo de trabajo y cuáles son las exigencias que hay en el mercado. Bajo esta línea, y con el objetivo de seguir siendo competitivas, las organizaciones tienen que definir cómo dar ese paso de un modelo de negocios análogo a uno digital
De acuerdo con una investigación realizada por everis, en México 60% de las compañías cuentan con dificultades para la atracción y desarrollo de talento con habilidades digitales. Por ello, para disminuir esta brecha entre los retos del contexto y las aptitudes de los colaboradores se deben dejar a un lado las viejas prácticas que durante muchos años funcionaron y resetear el mindset organizacional para lograr una mejora y más rápida adaptabilidad.
Actualmente, solo el 47% de las compañías cuenta con una estrategia de transformación digital, que vincule integralmente los esfuerzos y metas de la empresa, por lo que aún hay bastante por hacer. Partiendo de ello, el primer paso para implementar una estrategia integral es dejar a un lado la idea de que el cargo de una persona es equivalente a sus competencias.
Entre las principales exigencias del nuevo ecosistema digital para que las empresas sean más competitivas, es el cambio en los perfiles de sus colaboradores por el tipo de competencias que se requieren. Entre esos ajustes y el más evidente por el desarrollo de las herramientas tecnológicas, es contar con equipos de trabajo que integren a sus tareas inteligencia artificial, analítica de datos y automatización, no obstante, otras habilidades que definirán la evolución de las empresas son el liderazgo, influencia social, creatividad, originalidad, y pensamiento crítico y analítico.
El 65% de las organizaciones esperan ver un cambio en habilidades y competencias del capital humano para que haya una profunda transformación digital. De esta forma, para elevar las capacidades de la compañía para la implementación de nuevos roles de trabajo y adaptarse continuamente al cambio en un entorno sumamente competitivo es necesario considerar tres puntos fundamentales en su estrategia:
Reentrenar a los empleados según el tipo de compañía, sector y demandas del entorno. Haciendo uso de la tecnología, estas capacitaciones pueden ser vía remota y con métodos de e-learning.
Analizar qué tipo de actividades se pueden automatizar para aprovechar el talento de los colaboradores en otras actividades de mayor valor.
Por último, sería aplicar entrenamiento on the go. Es decir, capacitar a los colaboradores de acuerdo con las exigencias que vaya surgiendo y sean propias de sus funciones cotidianas.
Partiendo de este hecho, además de continuar en la búsqueda de nuevo talento, se debe revalorar cómo el equipo de trabajo puede readaptarse al actual entorno. Solo de esta forma se podrá eliminar de forma efectiva la brecha que hay entre las habilidades de los colaboradores y las necesidades digitales del mercado.
Autoconfianza: Un paso más para la realización personal
Dicen que la mayor discapacidad es la falta de confianza en uno mismo. Es por eso que en este encuentro conversamos sobre la autoconfianza, cómo se construye y resultados elementos la integran.
La voz de la experiencia con el testimonio de la Sra. , líder del BCR y Directora del Fideicomiso Ruta 1 San José - San Ramón, quien nos comparte cómo rompió paradigmas, dejando atrás los temores y siguiendo la convicción de alcanzar sus sueños. @Hadda Cecilia Munoz Sibaja435AB79B-2061-486A-9108-8740282A8AEC
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El psicólogo estadounidense George Kohlrieser remarcó que las tres razones por las que un líder no tiene éxito son: no conectar con los demás, no tomar riesgos y no tener seguridad psicológica.
La pandemia de Covid-19 no solo ha cobrado la vida de más de dos millones 700 mil personas alrededor del mundo, también ha puesto en “jaque” a las organizaciones exponiendo sus carencias en cuanto a liderazgo.
“Las últimas áreas de investigación sobre seguridad psicológica y su papel en la construcción de la confianza exigen ahora más que nunca en los últimos tiempos que los líderes que sean jefes de confianza, para poder establecerse dando una sensación de seguridad en un mundo inseguro (por la pandemia de Covid-19)”, explicó George Kohlrieser, psicólogo y especialista estadounidense, durante una conferencia de prensa virtual.
El especialista resaltó que el papel de los líderes debería centrarse en conectar, entender y motivar a las organizaciones para impulsar un ambiente seguro y agregó que el 95% de los negociadores han adoptado el mindset para gozar de diversos beneficios en cuanto al liderazgo y vida personal.
“En primer lugar, ¿cómo es que te conviertes en un rehén psicológico si tienes gente alrededor? Si tu equipo se siente con miedo, ira o emociones negativas, tú tienes que entender con quiénes estás trabajando y tomar responsabilidad para ser un líder, tienes el rol importante de ayudarlos a crecer”, añadió.
Además Kohlrieser señaló tres razones por las que un líder no tiene éxito: no conectar con los demás, (más aún en tiempos como la pandemia de Covid-19), no tomar riesgos y no crear un ambiente de seguridad psicológica.
“En Estados Unidos, el 80% de las personas afirman que no confían en su jefe, eso sólo significa que estamos viviendo en un estado de actitud defensiva y cuando estás en ese estado tu cerebro está buscando cómo sobrevivir, cómo evitar el peligro y esto no puede impulsar el talento”, reiteró.
La inteligencia emocional también juega un rol fundamental dentro de las organizaciones, la cual permite lidiar con los conflictos y responder de forma asertiva.
“Algunos líderes no promueven la seguridad psicológica porque se presentan como la amenaza, no son capaces de crear seguridad y eso no significa que tengas que ser blando sobre un sentimiento; hay líderes atrevidos que también se preocupan y dan retroalimentación”.
El experto resaltó que es clave impulsar la sensibilidad social para alcanzar una seguridad psicológica con los colaboradores, además de ser una base segura que inspire y motive a los demás.
“Tienes que ser una base segura; encontrar la manera de que te admiren y para poder ser capaz de liderar, ya seas un colega o un jefe, debe ser creíble. Sí, hay muchas personas que no confían en nadie, pero la idea es cómo provoco esa confianza a través de mi efecto personal y liderazgo, puedes empezar con curiosidad y haciendo preguntas sobre ¿cómo puedo ayudar?”, finalizó Kohlrieser.