
El cambio empieza en nosotros mismos
Reducir y recuperar mayor cantidad de residuos es la meta
Ser un banco distinguido con el Semáforo de Excelencia Ambiental, reconocimiento que otorga la Dirección General de Cambio Climático (DIGECA), del Ministerio de Ambiente (Minae), es el resultado de un cambio institucional que cree en el desarrollo sostenible de la forma de hacer negocios económicamente responsables, socialmente comprometidos y ecológicamente respetuosos.
Desde el Programa de Gestión Ambiental Institucional (PGAI), liderado por la Gerencia de Responsabilidad Social y en estrecha coordinación con áreas claves del negocio como Obras Civiles, Bienes Muebles e Inmuebles y Contratación Administrativa, se ejecutan acciones hacia la mejora contínua de los indicadores ambientales tales como agua, energía eléctrica, papel, generación de residuos, etc., lo cual le ha permitido al Conglomerado Financiero BCR alcanzar una mayor conciencia de sus hábitos de uso y consumo.
Es gracias al compromiso de todos y a su participación activa que a hoy podemos aportar desde nuestro trabajo y el hogar, al cuido más consciente de los recursos naturales, especialmente de recursos no renovables como el agua, a favor de su preservación y no contaminación.
Cuando hablamos de nuestra contribución a un modelo ecológico de sustentabilidad es como desde nuestro accionar individual y colectivo sumamos al aprovechamiento de los recursos sin producir daños o alteraciones perjudiciales en el medio ambiente, respetando así los ciclos naturales de regeneración de las materias, donde el reciclaje se vuelve un proceso necesario para descartar responsablemente aquello que ya no podemos rechazar o reducir.
Sigamos aprendiendo y mejorando nuestros hábitos de uso y consumo de los recursos poniendo en práctica las 4 R del reciclaje:
Rechazar: Evite la compra de productos, por ejemplo, empaquetados en plástico no biodegradable o que contenga materiales tóxicos. Identifíquelos revisando las etiquetas de los productos y rechazando su uso, como por ejemplo las pajillas plásticas y sustituirlo por otro producto más amigable con el ambiente.
Reducir: Adquiera menos productos implica minimizar el impacto ambiental de los procesos de consumo energético asociados a la producción y contaminación ambiental por distribución de las mercaderías a los puntos de venta. Limite el uso de productos desechables como las servilletas de papel.
Reutilizar: Use varias veces un producto prolongando su vida útil, por ejemplo una botella de plástico podría convertirla en una creativa maceta, etc.
Reciclar: Compre preferiblemente solo productos en envase reciclable para que pueda reusarlos y descartarlos con un menor impacto ambiental negativo.
El cambio empieza en nosotros mismos. Por su bienestar, el de su familia y el del planeta renovemos nuestro compromiso con el ambiente.