Consumo de combustible: próximo indicador por mejorar
Mucho se ha conversado sobre la reducción del consumo de diferentes recursos como la luz eléctrica y el agua. En esta ocasión, queremos hablar del combustible. Es algo que también requerimos a diario para varias tareas, entre las que destaca el transporte.
Según datos del Estado de la Nación de 2020, la flota vehicular en el país se ha incrementado cerca de diez veces desde 1980. La tasa de crecimiento anual ha sido de un 6% en promedio, mientras la población ha crecido una media de un 2%. Es decir, el número de automotores aumentó tres veces más que la cantidad de ciudadanos.
Esto representa un gran reto para el ambiente y el bienestar humano. La Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que en el mundo se registra cada año cerca de siete millones de muertes por enfermedades directamente vinculadas con la contaminación del aire, siendo la flota vehicular, uno de los principales emisores de monóxido de carbono e hidrocarburos (que pueden afectar la salud humana) y de CO2, (que aumenta el calentamiento global).
De acuerdo con un estudio del Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza y Cepal-Euroclima, al reducir la contaminación a los niveles establecidos por la OMS, por año se evitaría la muerte de 229 personas, 563 casos de bronquitis crónica, 4.508 crisis asmáticas en personas adultas y 2.571 en niños y niñas.
Es decir, tenemos razones de peso para regular el uso de combustibles, lo que además, nos puede traer ahorro a nuestro bolsillo.
Una de las principales recomendaciones es migrar a la Movilidad Sostenible, la cual consiste en mejorar los patrones de desplazamiento que usamos a diario, para reducir la huella de carbono que genera el transporte. Al respecto existe un modelo de jerarquía que invita, en primer lugar a desplazarnos a pie, en la medida de lo posible. Seguidamente, se sugiere utilizar las bicicletas, el transporte público y como última alternativa, el automóvil y la motocicleta. (Más detalle: Movilidad Sostenible)
Tomemos en cuenta que el transporte público de pasajeros significa solo el 11% de las emisiones de CO2, comparado con los automóviles que generan el 45%.
Si usted es conductor analice su contribución para reducir estos impactos.






BCR_Reporte_PACTO_GLOBAL_2020.pdf



