¿Es usted un consumidor responsable de papel?
Tal vez usted tenga en este momento papel a su lado, guardado en una gaveta o incluso almacenado en una caja. Realmente es un elemento muy común en nuestra vida y al que le hemos encontrado mucha utilidad. Sin embargo, si en este momento le preguntamos si conoce el impacto ambiental que genera su producción ¿cuál sería la respuesta? Comparado con el agua y la electricidad, podríamos pensar que el uso racional de papel no es tan importante, porque posiblemente no comprendemos la cantidad de materia prima que se extrae de los árboles y el uso de otros componentes como el agua, energía y combustibles que se necesitan para su fabricación, y cómo afecta esto en la progresiva deforestación de los bosques, comprometiéndose así la vida de otros ecosistemas y su consecuencia en el cambio climático.
Por si no lo sabía, los árboles son los principales agentes combatientes de la contaminación producida por los gases de efecto invernadero (GEI). Conocer cómo se origina el papel y qué procesos sigue hasta el resultado final nos ayuda a tomar más conciencia y a limitar su uso, con el fin de proteger el ambiente, ya que alrededor del 40% de los residuos de papel que se producen acaban en los rellenos sanitarios.
El consumo responsable del papel debe ser una meta individual que practiquemos siempre desde nuestros hogares y puestos de trabajo, en beneficio de todos, porque no solo nos permite ser promotores de un impacto ambiental positivo sino la oportunidad de mejorar en el indicador de rentabilidad de nuestras oficinas y del Conglomerado, al reducir el gasto administrativo por el costo directo de cada hoja que usamos y por el costo asociado del servicio de impresión.
Cada vez que ocupemos una hoja de papel hagamos la pausa y pensemos si realmente la necesitamos o si en lugar de imprimirla, acudimos a las alternativas digitales que disponemos. Si definitivamente se requiere imprimir, la invitación es a valorar si lo puede hacer en baja calidad o en dúplex, de manera que nos ayude a reducir el número de hojas y finalmente, cuando generemos el residuo, nos corresponde reciclarlo, porque por cada tonelada de papel reciclado se salvan 17 árboles adultos y se ahorran 30.000 litros de agua, 150 litros de combustibles fósiles y unos 1.500 litros de aceite en su fabricación.
Seamos cada día un mejor consumidor de papel. Que sus buenas prácticas con el uso de los recursos le permita ser un ejemplo a seguir para las generaciones presentes. El planeta nos necesita a todos para combatir los efectos adversos del cambio climático.




