Impulsando el cambio, reduciendo emisiones
La movilidad es parte de nuestra vida diaria, pero también representa una de las mayores oportunidades para generar un impacto positivo en el ambiente. Cada decisión que tomamos al desplazarnos influye directamente en el consumo de energía, la calidad del aire y la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que liberamos a la atmósfera.
En Costa Rica, el transporte continúa siendo uno de los principales consumidores de combustibles derivados del petróleo y una fuente importante de emisiones asociadas al cambio climático. A pesar de los avances del país en materia de energías renovables, la dependencia de los combustibles fósiles en el sector transporte sigue siendo un desafío para alcanzar las metas nacionales de descarbonización.
La movilidad sostenible busca satisfacer las necesidades de desplazamiento de las personas y las organizaciones de forma eficiente, segura y accesible, al minimizar los impactos negativos en el ambiente y en la sociedad. Esto implica reducir las emisiones contaminantes, optimizar el uso de recursos, mejorar la calidad de vida y favorecer ciudades más saludables y resilientes.
Más allá de un concepto ambiental, la movilidad sostenible también genera beneficios económicos y sociales:
- Reduce el gasto en combustible y mantenimiento de vehículos.
- Disminuye las emisiones de gases de efecto invernadero como el CO2.
- Contribuye a una mejor calidad del aire.
- Reduce la congestión vial.
- Favorece la salud física y mental mediante opciones de movilidad activa.
- Impulsa una cultura corporativa alineada con la sostenibilidad.
Aunque la transición hacia tecnologías más limpias es fundamental, las personas que utilizan vehículos de combustión pueden contribuir significativamente mediante hábitos de conducción eficiente y un mantenimiento preventivo adecuado.
1. Mantenga su vehículo en óptimas condiciones: consume menos combustible y emite menos contaminantes.
✅ Revise periódicamente el filtro de aire.
✅ Realice los cambios de aceite según las recomendaciones del fabricante.
✅ Verifique el correcto funcionamiento del motor y los sistemas de combustión.
2. Revise la presión de las llantas: circular con llantas desinfladas aumenta la resistencia al rodamiento, obligando al motor a utilizar más combustible.
✅ Verifique la presión al menos una vez al mes.
✅ Mantenga la alineación y balanceo al día.
3. Conduzca de manera eficiente: la forma de conducir puede marcar una diferencia importante en el consumo.
✅ Evite aceleraciones y frenazos bruscos.
✅ Mantenga una velocidad constante cuando sea posible.
✅ Anticipe las condiciones del tránsito.
4. Planifique sus desplazamientos: una buena planificación reduce kilómetros recorridos y tiempo perdido en carretera.
✅ Combine varios mandados en un mismo viaje.
✅ Utilice aplicaciones de navegación para identificar rutas más eficientes.
✅ Evite desplazarse en horas de alta congestión cuando sea posible.
5. Utilice el aire acondicionado racionalmente: el uso excesivo del aire acondicionado aumenta la carga del motor y el consumo de combustible.
✅ Empléelo únicamente cuando sea necesario.
✅ Aproveche la ventilación natural en recorridos cortos o a baja velocidad.
La movilidad sostenible no depende únicamente de los vehículos. Estas son otras formas de contribuir desde nuestro día a día, al adoptar hábitos que reduzcan nuestra huella ambiental:
- Compartir vehículo con compañeros de trabajo o familiares.
- Utilizar el transporte público cuando sea posible.
- Optar por caminar o usar bicicleta en trayectos cortos.
- Aprovechar las opciones de trabajo híbrido o virtual cuando las funciones lo permitan.
- Priorizar reuniones virtuales para disminuir desplazamientos innecesarios.
- Considerar vehículos híbridos o eléctricos al momento de renovar un automóvil.
Como parte de nuestro compromiso institucional, desde el Programa de Gestión Ambiental Institucional (PGAI), el Conglomerado continúa fortaleciendo sus esfuerzos para reducir el impacto ambiental asociado al transporte y contribuir a los objetivos nacionales de sostenibilidad y descarbonización.
La sostenibilidad no se construye únicamente con grandes proyectos; también se fortalece con las decisiones cotidianas de cada persona. Elegir una conducción más eficiente, planificar mejor nuestros desplazamientos o utilizar alternativas de movilidad más sostenibles son acciones que, sumadas, generan un impacto significativo para el ambiente, la economía y las futuras generaciones.
Movilizarnos de manera responsable es avanzar juntos hacia un futuro más limpio, resiliente y sostenible.
















