Aguas residuales:
Un desafío ambiental que nos involucra a todos
Cada vez que utilizamos el lavamanos, la ducha, el inodoro o realizamos actividades de limpieza en el hogar o el trabajo, generamos aguas residuales. Aunque pocas veces pensamos en su destino final, su adecuada gestión es fundamental para proteger la salud de las personas, conservar los ecosistemas y garantizar la disponibilidad de agua para las futuras generaciones.
Las aguas residuales contienen materia orgánica, microorganismos, grasas, aceites, detergentes, productos químicos y otros contaminantes que, si no reciben un tratamiento adecuado, pueden afectar ríos, mares, acuíferos y ecosistemas esenciales para la vida. Por esta razón, la gestión responsable de este recurso se ha convertido en uno de los principales retos ambientales a nivel mundial.
¿Por qué debemos prestar atención a este tema?
El agua es un recurso indispensable para nuestra salud, alimentación, producción de energía, agricultura y desarrollo económico. Sin embargo, la creciente contaminación de los cuerpos de agua y el aumento de la demanda están generando una presión cada vez mayor sobre los recursos hídricos disponibles.
Según datos de ONU-Agua, actualmente solo el 56% de las aguas residuales domésticas del mundo recibe un tratamiento adecuado. Esto significa que más del 40% de las aguas residuales domésticas del mundo aún no recibe tratamiento seguro, y millones de metros cúbicos de agua contaminada continúan llegando al ambiente cada año, afectando la biodiversidad, la salud humana y la calidad de los ecosistemas acuáticos.
Lejos de ser únicamente un residuo, las aguas residuales también representan una oportunidad. Organismos internacionales destacan que, mediante tecnologías adecuadas, es posible reutilizar el agua tratada, recuperar nutrientes para la agricultura e incluso generar energía, contribuyendo así a una economía más circular y sostenible.
El panorama en Costa Rica
Costa Rica es reconocida internacionalmente por sus avances en la protección ambiental y por el acceso de gran parte de la población al agua potable. Sin embargo, el tratamiento de las aguas residuales continúa siendo uno de los desafíos más importantes del país.
En los últimos años se han impulsado importantes inversiones en infraestructura sanitaria, incluyendo la ampliación de sistemas de alcantarillado y nuevas plantas de tratamiento que beneficiarán a más de un millón de personas en diferentes regiones del país. Estas iniciativas buscan reducir la contaminación de ríos y aguas subterráneas, mejorar la salud pública y fortalecer la resiliencia de las comunidades frente al cambio climático.
No obstante, el éxito de estos esfuerzos también depende de la participación activa de la ciudadanía y de la adopción de hábitos responsables en los hogares, centros de trabajo y comunidades.
Pequeñas acciones que generan un gran impacto
Cada persona puede contribuir a reducir la contaminación del agua mediante prácticas sencillas:
- Evitá verter grasas y aceites por el desagüe
Una sola cantidad de aceite puede contaminar miles de litros de agua y provocar obstrucciones en tuberías y sistemas de tratamiento.
- No arrojés productos químicos al inodoro o al lavamanos
Pinturas, solventes, medicamentos, pesticidas y otros productos tóxicos pueden llegar a los cuerpos de agua y afectar la flora y fauna.
- Utilizá productos de limpieza biodegradables
Elegir productos con menor impacto ambiental ayuda a reducir la carga contaminante que llega a los sistemas de tratamiento.
- Revisá periódicamente fugas y goteos
Además de desperdiciar agua, las fugas incrementan innecesariamente el volumen de aguas residuales que debe gestionarse.
- Instalá dispositivos ahorradores de agua
Los aireadores, grifos eficientes y duchas de bajo consumo permiten reducir significativamente el uso diario del recurso.
- Aprovechá el agua de lluvia cuando sea posible
Puede utilizarse para actividades como riego o limpieza de exteriores, disminuyendo la demanda de agua potable.
- Realizá el mantenimiento de tanques sépticos y trampas de grasa
Un mantenimiento oportuno evita filtraciones y contaminación de suelos y aguas subterráneas.
Un compromiso compartido
La protección del recurso hídrico requiere la participación de gobiernos, empresas, comunidades y ciudadanos. Cada acción cuenta y cada decisión responsable contribuye a reducir la contaminación, proteger la biodiversidad y fortalecer la seguridad hídrica del país.
Desde el Conglomerado BCR reafirmamos nuestro compromiso con la gestión responsable del agua mediante el Programa de Gestión Ambiental Institucional (PGAI), promoviendo el uso eficiente de este recurso y fomentando prácticas que contribuyan a la protección de las fuentes de agua y al desarrollo sostenible del país. Asimismo, a través del Programa Impulso Sostenible, impulsamos iniciativas que generan valor ambiental, social y económico para las presentes y futuras generaciones.

Gerencia de Sostenibilidad | Impacto positivo que cambia vidas













