En un ambiente de compromiso, esfuerzo y compañerismo, los colaboradores de la Bóveda de Monedas han demostrado una vez más su entrega y profesionalismo en una de las tareas más importantes del presente año (“crisis por saturación de monedas”) en la recolección y gestión de las monedas retiradas de circulación por el Banco Central de Costa Rica.
Este proceso, que exigió una logística precisa, tiempos ajustados y un manejo riguroso de grandes volúmenes de numerario, no habría sido posible sin el esfuerzo conjunto de diversas oficinas y unidades claves. Es por ello por lo que extendemos un agradecimiento especial a todos los compañeros de la bóveda, quienes no solo cumplieron su labor habitual, sino que doblaron esfuerzos, ajustando horarios, coordinando procesos y manteniendo un espíritu de equipo ejemplar.
Asimismo, reconocemos el valioso respaldo brindado por la Oficina de Transporte de Valores, cuya experiencia, eficiencia y compromiso garantizaron que cada etapa del traslado se realizara con la seguridad y puntualidad requeridas. Su apoyo fue decisivo para el éxito de esta operación a nivel nacional.
No menos importante fue la colaboración de las Tesorerías Regionales, quienes respondieron con agilidad, organización y plena disposición al llamado de esta necesidad. Gracias a su coordinación efectiva y su profundo conocimiento y disposición, fue posible realizar esta labor en el menor tiempo posible.
El retiro de estas monedas representa no solo una renovación en nuestro “Cono Monetario”, sino también una oportunidad para fortalecer la eficiencia y seguridad en el manejo del efectivo. Y este logro no habría sido posible sin el compromiso, el trabajo arduo y la mística de servicio de todos los involucrados.


