Funciones del mercado de valores
Antes de dar a conocer las funciones de un mercado de valores, ¿sabemos en primer lugar lo que es un mercado?
Pues podríamos decir que es un lugar en el que las personas se reúnen para comprar y vender productos; como las ferias del agricultor, todos los sábados, en algunas localidades de nuestro país.
Pues un "mercado de valores" en esencia viene a ser lo mismo.
Por supuesto que ese concepto suena muy extravagante o raro, pero aunque en ese mercado no se venden ni compran yucas o chayotes, por ejemplo, sí vamos a tener el intercambio de "títulos valores" en su lugar.
Ahora bien, ¿qué es un título valor?
Para ponerlo sencillo, es una clase de documento o papel que por sí mismo le da derecho a su propietario de poderlo convertir en dinero cuando lo desee o cuando se cumplan ciertas condiciones. Hay varios tipos de títulos valores, pero todos en esencia se componen de ese principio.
Los títulos valores son los bienes que se compran y se venden en un mercado de valores, tal y como las papas o los camotes se compran y venden en la feria del agricultor.
Los títulos valores le dan muchos beneficios a sus propietarios, pero también le plantean ciertos desafíos. Todo dependerá del deseo que exista en otras personas por obtener los títulos valores que otras personas poseen.
En el mercado de valores, algunos beneficios presentes en los títulos valores se denominan "rendimientos" o "intereses", los cuales le permiten a los dueños de los títulos recibir dinero en cierta cantidad, durante cierto tiempo y en determinadas condiciones.
Pero dijimos que también los títulos valores implican ciertos desafíos a sus dueños. Algunos de los desafíos más importantes para los dueños de títulos se llaman técnicamente "riesgos" y pueden comprenderse como "la posibilidad de que algo no salga como se esperaba"; y esto por lo general es malo, muy malo, porque significa que las personas pierden dinero cuando los riesgos se vuelven realidad.
En general, en el mercado de valores veremos que los títulos que tienen los mayores o mejores beneficios son también los que tienen los mayores desafíos; en otras palabras, "cuanto mayor sea el rendimiento de un título valor en el mercado, mayores serán sus niveles de riesgo".
Como en cualquier mercado, vemos que hay personas que compran y otras que venden. Las que venden lo hacen porque necesitan cambiar sus productos por dinero; y lógicamente, las que compran lo hacen porque tienen dinero pero lo desean cambiar por los productos que necesitan. Esas dos actividades (la compra y la venta) que vemos tan normales se conocen en economía como "oferta y demanda".
La oferta tiene que ver con los productos que se quieren o se necesitan vender, mientras que la demanda tiene que ver con los productos que se desean comprar.
En el mercado de valores también tenemos oferta y demanda. Esto sucede porque hay personas que tienen títulos que desean vender, y personas que quieren adquirir los títulos a la venta.
Las personas que quieren comprar títulos valores son llamadas técnicamente "inversionistas", y en economía se conocen como "unidades superavitarias" porque tienen dinero de sobra, mismo que quieren poner a trabajar, y una forma de hacerlo es mediante la adquisición de títulos valores disponibles para la venta.
Los "inversionistas" reciben rendimientos sobre sus títulos y asumen riesgos por ellos, igualmente.
En el otro extremo, las personas que venden los títulos lo hacen porque desean obtener dinero de los inversionistas. También podemos tener acá a inversionistas que desean "deshacerse" de los títulos que han comprado en un momento dado y los ponen a disposición de otros inversionistas interesados que los comprarán en cierta medida.
Cuando un título valor es ofrecido por primera vez y alguien lo compra, hablamos de que esa transacción (intercambio) ocurrió en el "mercado primario", mientras que cuando ese título es vendido/comprado por segunda o más veces, decimos que dichas transacciones ocurren en el "mercado secundario".
En el mercado primario, por lo general las empresas que necesitan dinero para mover sus actividades "emiten" los títulos valores para que los inversionistas los compren por primera vez. Nota: "emitir" es como 'gritar' a los cuatro vientos que tal empresa tiene títulos valores 'frescos' a la venta.
Por su parte, en el mercado secundario se mueven los inversionistas (personas y empresas por igual) que compran y venden muchas veces títulos valores que en su momento fueron emitidos y comprados por primera vez.
Todo lo comentado hasta ahora, a grandes rasgos, describe el día a día de los mercados de valores en todo el mundo.
Como podemos ver, el mercado de valores permite que quienes tengan dinero de más lo aprovechen mejor al comprar títulos que ponen a su disposición aquellas personas que necesitan ese dinero.
Después de tener claro lo que es un mercado de valores (por encimita), resulta necesario conocer cuáles son sus funciones más importantes:
Facilita el flujo de ahorro-inversión
Como vimos, hay personas que necesitan dinero y otras que lo tienen de sobra.
El mercado de valores, ante este panorama, cumple una importante función porque proporciona el espacio para que las personas que necesitan dinero emitan títulos valores que resultan ser 'atractivos' para aquellas personas que tienen recursos económicos de más. Estas personas terminan por comprar dichos títulos.
De esta forma, tenemos que los inversionistas (las personas con dinero) adquieren títulos valores y las personas que los emiten obtienen los recursos que necesitan gracias a este intercambio.
Ambas partes se benefician en principio, pues los inversionistas pueden vender los títulos que compraron posteriormente a otros inversionistas que los encuentren atractivos; y las personas que emitieron dichos instrumentos en primera instancia, reciben los dineros que necesitan para sus diversas actividades (lo cual resulta en una forma de financiamiento). Este proceso (compra/venta) tiene lugar muchas veces dentro del mercado, dándole el dinamismo que lo caracteriza.
Veamos un ejemplo:
Marco es dueño de una empresa que hace zapatos.
Vamos a tener un tipo de título valor intercambiable en el mercado de valores llamado "acción", que se define como: "una porción de la propiedad de la empresa que también otorga un beneficio económico a quien la posee".
Marco se da cuenta que necesita más dinero para producir más y mejores zapatos, pero no quiere pedirle ayuda a los Bancos. Decide entonces acudir al mercado de valores.
Marco se da a la tarea de "emitir" acciones de su negocio, cada una de las cuales tendrá un valor determinado. Al emitirlas y colocarlas en el mercado de valores, en realidad las pone a disposición de los inversionistas que deseen comprarlas.
Cuando los inversionistas interesados en el negocio de zapatos las compran, se ayudan a sí mismos y ayudan a Marco; porque el dinero pagado por las acciones es recibido por la empresa de Marco para hacer crecer el negocio.
Los inversionistas que posean las acciones recibirán, con el tiempo, rendimientos por las ganancias que Marco obtenga dentro de su negocio, y podrán venderlas después si así lo desean.
En ese ejemplo, Marco necesitaba dinero y había gente que lo tenía.
El mercado de valores funcionó como un medio para que estas dos partes se encontraran y se beneficiaran mutuamente.
Es así como el mercado de valores "facilita el flujo de ahorro-inversión".
Optimiza la asignación de recursos
El mercado de valores es muy amplio, de manera que existen muchas "opciones de inversión".
Dichas opciones permiten a las personas colocar sus recursos a disposición de otras mediante la compra y venta de diversos tipos de títulos.
Como parte de las opciones de inversión, un grupo de personas pueden encontrar atractivas inversiones en títulos valores o "instrumentos financieros" (otra forma de referirse a los productos ofrecidos por el mercado de valores) que presenten cierta afinidad.
Por ejemplo:
Supongamos que existe un grupo de inversionistas que tienen mucha experiencia en el campo de la construcción de centros comerciales, es decir, saben cuáles factores intervienen en el desarrollo de proyectos de este tipo, qué se debe hacer, qué es apropiado y cuándo y qué no lo es y por qué.
En el otro extremo, una compañía constructora lleva a cabo un ambicioso proyecto que pretende levantar un gran centro comercial en un lugar bien conocido y con una gran afluencia de personas.
Como hemos visto y podemos suponer, la empresa constructora financiará parte de su proyecto con la venta de instrumentos financieros en el mercado de valores.
Los inversionistas, al conocer algunos detalles del proyecto y tomando en cuenta su experiencia en el campo de la construcción, toman la decisión de comprar los títulos valores ofrecidos por la empresa.
Tras finalizar la construcción del centro comercial, este tuvo mucho éxito y aceptación por parte de las personas, lo cual aumentó la ganancia de los inversionistas pues además el valor de los títulos se incrementó en el mercado de valores.
Así como sucedió en el ejemplo, diariamente se dan en el mercado de valores opciones de inversión que las personas aprovechan.
Es más, cuando a eso le agregamos la existencia de una amplia y veraz información que le permite a las personas conocer mejor las opciones disponibles y tomar decisiones con criterio, resulta más probable que se aprovechen las opciones de inversión más adecuadas según la experiencia, el conocimiento o la afinidad de las personas involucradas en la compra y venta de instrumentos financieros.
Si ese escenario se repite no una, sino varias veces en diferentes campos: construcción, educación, comercio, tecnología, industria y demás, por citar solo algunos, veremos que la función del mercado de valores efectivamente "optimiza la asignación de recursos" y logra con ello un mayor desarrollo para el país.
Provee liquidez
El mercado de valores, por sus características y comportamiento, en general permite que las personas que han adquirido títulos valores puedan venderlos y de esta forma obtengan el dinero de necesitan en un determinado momento.
Veamos un ejemplo:
Lucía hace tiempo decidió comprar varias acciones de una empresa.
Pese a que está contenta y sabe que las acciones de la empresa tienen buena aceptación en el mercado, se ha dado cuenta de que necesita el dinero que invirtió en la compra de estas porque le ha salido la oportunidad de comprar una casa.
Lucía tiene su dinero "invertido" y lo necesita. Como consecuencia en finanzas, se dice que Lucía requiere hacer "líquida" su inversión, o lo que es lo mismo: pasar de tener las acciones físicas a tener dinero contante y sonante.
Lucía pone a la venta sus acciones en el mercado de valores.
Al tiempo, todas sus acciones son compradas por varias personas interesadas en la empresa.
Al suceder esto, Lucía recibe el dinero que necesitaba y logra finalmente comprar la casa.
Es así como en general, el mercado de valores funciona como un "proveedor de liquidez".
Objetivos de la participación de una bolsa en un mercado de valores
Con frecuencia cuando hablamos de mercados de valores, es normal que se consideren a grandes rasgos cuatro objetivos o temas que tienen que ver con la participación específica de una bolsa de valores dentro de tales mercados, a saber:
Formación de precios justos. Contar con precios justos de acuerdo con el nivel de información que se tenga disponible, de acuerdo con tres principios mínimos: información suficiente para tomar decisiones, participación sin comportamientos abusivos y finalmente, igualdad de condiciones entre todos los participantes.
Legalidad y legitimidad de operaciones. Dar fe de que las operaciones realizadas en la bolsa son confiables, auténticas y legales.
Eficiencia en el mercado. Disponer de mecanismos que aseguren un equilibrio adecuado entre la información disponible para tomar decisiones y la eficiencia con la que opera el mercado.
Posibilidades para los participantes de una bolsa de valores. Ofrecer alternativas de participación adecuadas y atractivas, tanto para los inversionistas como para los emisores u oferentes de títulos valores.
En lo personal, todos ellos son muy importantes; no obstante, deseo resaltar el que tiene que ver con la "legalidad y la legitimidad de las operaciones", por lo siguiente:
La operación de una bolsa dentro del mercado de valores se basa en la confianza que las personas depositan en ella cuando acuden mediante intermediarios a realizar sus compras o ventas de activos financieros; en otras palabras, gracias a la confianza que las personas le conceden a la bolsa, esta tiene una participación importante dentro del mercado al contribuir con un mayor dinamismo en cuanto al intercambio de instrumentos financieros y a la evolución de economías completas.
Si una bolsa no es capaz de contar dentro de sí con controles, políticas y regulaciones claras y eficientes acerca de la información que recibe y que procesa, a fin de que las personas tomen decisiones y realicen sus transacciones de forma confiable, auténtica y legal; he aquí que rápidamente redundará en el deterioro de la actividad del mercado, ya que este no tardará en ser percibido como un lugar inseguro para buscar fuentes de financiamiento y obtener rendimientos competitivos con respecto a la intermediación bancaria, por ejemplo.
Así entonces, al igual que para los Bancos, la confianza es el mejor aliado en el negocio de una bolsa de valores; pues de él derivan todos los demás beneficios y características, dado que al proyectar confianza con sus controles y esquemas de operación, hace que las personas rompan la barrera de la inseguridad con respecto de ella, y sientan que el asumir riesgos y el procurarse beneficios sean aspectos rutinarios que queden en buena parte determinados sólo por el comportamiento legítimo del mercado y no además de esto, a las malas intenciones de aquellos que buscan obtener beneficios con engaño e ilegalidad.
La bolsa de valores debe, entonces, proyectar una interacción con el mercado tranquila, clara y sin sobresaltos (malas experiencias con títulos falsos, robo de instrumentos, suplantaciones y demás prácticas ilegítimas) para que la experiencia de los participantes sea la óptima en cada caso, en la medida de lo posible.
Una vez trabajado el tema de la confianza, en el entendido de que la bolsa goce de reputación para que las personas interactúen a través de ella con el mercado de valores (operaciones legales y legítimas), vendrá lo otro: disponer de la información más amplia sobre el comportamiento y las tendencias del mercado, comparar precios y niveles de riesgos, evaluar diversos activos financieros y su rentabilidad y demás variables inmersas dentro del mercado bursátil.
Por ello opino que la "legalidad y la legitimidad de las operaciones", en lo personal, destaca de los demás para cualquier bolsa de valores.
