
El hipertiroidismo: una enfermedad que se puede controlar y tratar
por Dra. Carolina Díaz Quesada. Médico general, Servicios Médicos BCR
Esta enfermedad consiste en el aumento de las concentraciones séricas de las hormonas tiroideas libres y se presenta cuando la glándula tiroidea se convierte en lo que se conoce como hiperactiva. Es más frecuente en mujeres entre los 20 y 50 años.
Entre los síntomas que manifiesta destacan:
• Nerviosismo y ansiedad
• Irritabilidad
• Aumento en la sudoración
• Taquicardia (palpitaciones)
• Tremor (temblor en extremidades)
• Insomnio
• Debilidad muscular y adelgazamiento de piel
• Cabello fino y quebradizo
• Diarrea
• Pérdida de peso
• Bocio (aumento de tamaño de la glándula tiroidea)
Su diagnóstico puede ser clínico (historia clínica y exploración física), a través de exámenes de laboratorios para identificar concentraciones de TSH (hormona estimuladora de la tiroides), T3 y T4 o ultrasonido, que en ciertos casos permite valorar el tamaño, inflamación o si existen nódulos en la tiroides.
La Enfermedad de Graves es la causa más frecuente del hipertiroidismo, dada por los auto anticuerpos que se generan contra el receptor tiroideo. Generalmente produce bocio y exoftalmos (ojos saltones). Otra causa común es el bocio tóxico nodular o multinodular, que es secundario a mutaciones en los genes del receptor de TSH.
De la misma manera la tiroiditis, que es la inflamación de la glándula tiroidea por cambios destructivos o secreción acumulada en la misma y los fármacos por la ingestión accidental o inadecuada de hormona tiroidea, pueden propiciar que se presente este padecimiento.
En cuanto al tratamiento, pueden ser medicamentos antitiroideos y/o betabloqueantes, yodo radioactivo que es la opción más utilizada, solo contraindicado en mujeres en estado de embarazo o en lactancia y la cirugía, usada en casos cuyo hipertiroidismo no se haya resuelto con medicamentos antitirotóxicos o en recidivas (repetición de una enfermedad poco después de terminada su convalecencia); también se recomienda cuando se rechaza el yodo radioactivo, sino se toleran los fármacos y en bocios muy grandes.
Es importante consumir alimentos que disminuyan la absorción de yodo, como, por ejemplo:
• Frutos secos
• Cereales y trigo
• Frutas como naranja, limón, zanahoria, uvas y aguacates
• Vegetales como cebolla, espárragos, coliflor y brócoli
Cuando ya se conoce el diagnóstico se debe de evitar el consumo de mariscos, sal yodada, frutas como mango, manzana, coco, fresa, tomate y maíz y avena.
La información abre puertas a la salud, le invitamos a destinar un poco de tiempo para conocer sobre esta enfermedad y compartir el conocimiento con quien crea conveniente.
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