¡Alerta con el estreñimiento!
por Dra. Natalia Bustamante Sáenz. Médico general de Servicios Médicos BCR
El estreñimiento es una patología frecuente y muy molesta para quien la padece, comienza cuando el cuerpo envía un mensaje a los alimentos para desplazarse más lentamente por los intestinos o absorbe más agua de lo que debería.
Aunque tener esta afección de manera ocasional es muy común, algunas personas experimentan estreñimiento crónico, que puede interferir en su capacidad de realizar sus tareas diarias debido al malestar por no poder evacuar debido a la distensión que esto origina y adicionalmente, por el dolor abdominal que algunas veces se asocia al cuadro.
Si una persona ha presentado dos o más de los siguientes síntomas en los últimos tres meses, se podría dar un diagnóstico de estreñimiento:
- Defecar menos de tres veces por semana
- Tener heces grumosas o duras
- Hacer esfuerzo para defecar
- Sentir como si se tuviera una obstrucción en el recto que evita que la persona pueda defecar
- Presentar una sensación como si no se pudiera vaciar completamente el recto
- Necesitar ayuda para vaciar el recto, como usar las manos para presionar su abdomen o bien retirar las heces del recto de manera manual
El estreñimiento se produce comúnmente cuando los desechos o las heces se mueven con demasiada lentitud a través del tracto digestivo o no pueden eliminarse del recto eficazmente, lo que hace que se sequen y se endurezcan.
Entre las causas más frecuentes del estreñimiento destacan un insuficiente consumo de alimentos con fibra, no beber la cantidad suficiente de agua o de otros líquidos y una ausencia de ejercicio de manera regular.
Los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer estreñimiento crónico son:
- Ser un adulto mayor o mujer
- Tomar medicamentos como sedantes, analgésicos opioides, algunos antidepresivos u otros para bajar la presión arterial
- Presentar una enfermedad mental como depresión o un trastorno de la alimentación
El mejor tratamiento para evitar el estreñimiento es la prevención, por lo que brindamos estos consejos:
- Incorporar abundantes cantidades de alimentos ricos en fibra en la dieta como frijoles, vegetales, frutas y cereales integrales
- Consumir menos alimentos con bajo contenido de fibra, como productos procesados, lácteos y carne
- Tomar líquido a diario
- Hacer ejercicio periódicamente
- Controlar el estrés
- No pasar por alto el impulso de defecar
- Establecer horarios regulares para evacuar el intestino, especialmente después de una comida
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