SECCIÓN EJERCITÉMONOS
Escoliosis
por Licda. Cindy Lizano González, Fisioterapeutas, Servicios Médicos BCR
La escoliosis se define como una deformación morfológica de la columna vertebral, que se caracteriza por una desviación lateral del raquis, con rotación de los cuerpos vertebrales y un componente de aplastamiento vertical.
Hay que hacer hincapié en la diferencia entre la escoliosis y la actitud escoliótica. En esta última hay una mínima inclinación de la columna, que generalmente se debe a posturas inadecuadas.
Causas:
En la mayoría de los casos, se desconoce la causa y se le denomina escoliosis idiopática. Algunas escoliosis pueden deberse a factores genéticos, mientras que otras pueden estar asociadas a: afecciones neuromusculares, como la parálisis cerebral o la distrofia muscular; alteraciones congénitas que afectan la formación de los huesos de la columna vertebral, lesiones o infecciones de la columna vertebral e irregularidades de la médula espinal.
- Edad: Los signos y síntomas típicamente comienzan en la adolescencia
- Género: La proporción entre mujeres y hombres es prácticamente la misma en escoliosis leve, pero hay mayor riesgo en las mujeres de que la curvatura empeore y requiera tratamiento
- Antecedentes familiares: La escoliosis puede ser hereditaria, pero en general, la mayoría de las personas que la padecen no tiene antecedentes familiares de la enfermedad
La mayoría de las personas tiene una forma leve del trastorno; sin embargo, de acuerdo con la gravedad, puedan darse algunas complicaciones como:
- Problemas respiratorios, la caja torácica puede presionar los pulmones, lo que dificulta la respiración
- Problemas en la espalda, mayor probabilidad de sufrir dolor crónico en la espalda
- Aspecto, se pueden percibir cambios notorios, que incluyen caderas y hombros desiguales, costillas prominentes y un desplazamiento de la cintura y el tronco hacia un lado. Lo que puede generar un impacto negativo en la autoestima
Un estudio radiológico y la valoración médica son indispensables para realizar el diagnóstico, el cual permitirá seguir la evolución de la curva, establecer pronósticos y planificar el tratamiento adecuado.
Algunas recomendaciones para aliviar el dolor son: masajes relajantes, ejercicios de relajación y respiración, practicar natación, utilizar compresas calientes para relajar los tejidos contracturados, el fortalecimiento y estiramiento de los músculos de la espalda y los músculos abdominales ayudarán a estabilizar la curvatura.
Le mostramos algunos ejemplos de ejercicios que puede realizar:
Recuerde que esto es información general básica y antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento terapéutico, farmacológico, entre otros; debe primero consultar con el médico.
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