La transformación digital en el BCR
Por: Mynor Hernández
Gerente Corporativo Banca Digital y Operaciones
Desde hace ya un tiempo el BCR incluyó en sus objetivos estratégicos el ser un Banco Digital, pero como en definitiva no lo somos, debemos transformarnos. Para poder conversar de esto es esencial tener dos conceptos claros: qué es ser digital y por qué transformarnos.
Con respecto a lo primero, hay muchas definiciones al respecto, pero para fines prácticos el “ser digital” debe cumplir 3 principios básicos:
- Cero papel: nada de lo que se haga debe incluir una impresión, ni siquiera para una firma física, sea recibido, contrato, comprobante o cualquier otro.
- Cero presencia física: en este caso hablamos del cliente, donde cualquier trámite que realice, desde su vinculación al conglomerado hasta la adquisición de los productos o servicios, no requeriría de trasladarse a una oficina bancaria, sino que debería poder realizarlos desde cualquier canal digital disponible, en cualquier lugar y en cualquier momento.
- Omnicanalidad: “es la integración de todos los canales disponibles, de manera tal de generar caminos que se interrelacionen para que un cliente que inició una comunicación por una vía de interacción pueda continuarla por otra” , en otras palabras, si un cliente inicia una solicitud por bancobcr.com en su computadora, podría continuarla luego desde bcrmovil en su teléfono y finalizarla en otro canal electrónico o digital.
En resumen, una entidad digital hace negocios y genera valor al cliente mediante integración, sin papeles y sin necesidad de trasladarse, en cualquier momento y lugar, buscando la mejor experiencia posible. Esta experiencia no es solo el conjunto de características del producto o servicio, sino que incluye todos los factores y elementos, desde cómo el cliente recibe la información o marketing, los medios de contacto, la experiencia de compra, el servicio post venta – soporte, canales de comunicación para asesoría, etc., etc., etc. El “todo” de la relación con el cliente forma esa experiencia que, en el Conglomerado BCR consideramos debe ser extraordinaria, excediendo las expectativas que tenga.
Ahora bien, no hace falta aclarar que aún no llegamos a ese nivel de madurez digital, y por lo tanto debemos “transformarnos”, pero antes de tratar de dilucidar como sería esta Transformación Digital, de lo cual hablaremos en futuros foros, por ahora lo importante es transformarnos como personas y funcionarios, ya que aunque pensemos que esto es un tema de las tecnologías, ésta es simplemente una de las herramientas para llegar a ser un banco y conglomerado innovador, herramienta necesaria sí, pero la transformación es mucho más que tecnologías.
La transformación iniciará cuando nosotros modifiquemos nuestra forma de pensar y de hacer negocios, fundamentalmente porque no es un tema de productos, servicios, sistemas o apps. Es un tema de personas, clientes que son personas, usuarios que son personas, funcionarios que son personas, organizaciones que son movidas y gestionadas por personas. Las personas son emocionales, y por lo tanto esta experiencia debe hacer sentir a todas las personas algo positivo, ser generosos en la forma que desean ser atendidos, con agilidad, respeto, eficiencia y calidad. Pero para lograr esto, debemos convertirnos en agentes de cambio, y ser personas ágiles, respetuosas, eficientes y dar nuestro mejor esfuerzo en todo lo que hagamos. Solo cuando el cliente sienta que recibe en cada contacto con el banco, el servicio que cree que merece, o más, será un cliente BCR, dispuesto a repetir la experiencia y también, si y solo sí lo hacemos realmente bien, dispuesto a recomendar nuestros servicios a otras personas que confían en él.
El siguiente gran elemento que requiere una Transformación Digital, es reinventar nuestro modelo de negocio, la forma en que hacemos negocios y cómo nos perciben nuestros clientes.
Transformarnos digitalmente no es automatizar la forma tradicional en que hacemos las cosas, esto sería una fórmula para fracasar, sino que, entender realmente lo que los clientes necesitan, cuando lo necesitan, el modo y agilidad con lo que lo necesitan, independientemente de la forma en que se hace hoy, y apoyarnos en los procesos correctos y la tecnología correcta, es el siguiente paso para iniciar nuestro viaje digital. Este viaje aunque está por comenzar, ya es un universo conocido para muchas empresas y entidades, razón por la cual aunque debemos tomarnos el tiempo para hacerlo rápido, demos tomarnos el tiempo para hacerlo bien, intencionalmente bien.





