Publicación original: 24/9/2020 | Optimización de Gastos
Cuando nos proponemos ahorrar para un objetivo específico, cada aporte extra nos acerca cada vez más a alcanzar esa meta definida. Además, en el proceso, nuestros hábitos empiezan a cambiar para cumplir la meta. Por ejemplo, limitamos los gastos hormiga, planificamos un presupuesto más estricto, etc.
Muy similar a este escenario, nuestra Institución tiene un objetivo por cumplir con respecto a su eficiencia operativa.
La pregunta en este punto es ¿Cómo lo logramos? Lo primero que debemos tener claro es que la eficiencia operativa se compone de dos indicadores: los ingresos y los gastos. Es decir, el Banco debe procurar aumentar sus ingresos, sin descuidar el importe al que llegan los gastos al final de cada periodo.
Todos podemos contribuir para que ese indicador de eficiencia empiece a disminuir, sin importar si estamos haciendo teletrabajo, laborando en las oficinas o en telecentros. Entre todos podemos hacer que suceda, pues como decíamos al inicio, cualquier aporte nos acerca cada vez más a la meta.
Si volvemos a la interrogante ¿Cómo lo logramos?, la respuesta es quizás, más sencilla de lo que pensamos:
- Disfrutemos anualmente las vacaciones que por derecho nos corresponden, acumularlas implica que el Banco debe realizar provisiones muy altas que impactan en los indicadores de rentabilidad y por ende, en la eficiencia.
- Administremos de manera correcta los suministros de proveeduría de las oficinas. Esto nos lleva a evitar solicitar cantidades excesivas de materiales para acumularlos en las proveedurías, realicemos en cambio, un inventario periódico y encarguemos sólo lo que verdaderamente necesitemos.
- Mantengamos ordenados los espacios en que almacenamos los materiales. Este hábito nos permitirá conocer de forma rápida la cantidad real de los insumos que necesitamos y nos aseguraremos de contar con todos los suministros necesarios de forma oportuna, para no tener que realizar pedidos extraordinarios, cuyo costo es muy elevado para el Banco.
Lo anteriormente descrito, puede parecer muy sencillo y quizás hasta obvio, pero realmente son acciones accesibles y alcanzables, en las que cada uno de nosotros puede aportar su granito de arena en pro de volver a nuestro Banco, una entidad financiera más eficiente.

