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La importancia de la retroalimentación y el reconocimiento en el liderazgo
Hellen Villalobos Chamorro
Gerente Corporativa de Capital Humano
Durante mis 37 años de trayectoria en el Conglomerado BCR, he tenido la oportunidad de observar diversos estilos de liderazgo, incluyendo el mío propio. Esta experiencia me ha permitido reflexionar profundamente sobre dos prácticas fundamentales que fortalecen el liderazgo: la retroalimentación y el reconocimiento.
Conversaciones que transforman
Desde la Gerencia Corporativa de Capital Humano y a través del Programa Expansión sin Límites, hemos impulsado a nuestros líderes para establecer espacios de retroalimentación con sus equipos. Aunque al inicio algunos lo hayan visto como un requisito para certificarse, con el tiempo muchos han descubierto el verdadero valor de este ejercicio.
Tener conversaciones genuinas con las personas con quienes trabajamos no solo impulsa el crecimiento de quien recibe la retroalimentación, sino también de quien la brinda. Este intercambio debe darse en un ambiente de confianza, donde todos se sientan seguros de expresar tanto lo que se está haciendo bien como las oportunidades de mejora. Así, el líder se vuelve más empático, transparente y consciente de su entorno, lo que mejora la comunicación y fortalece las relaciones laborales desde una perspectiva más humana y auténtica.
El poder del reconocimiento
Este año, además, hemos incorporado el reconocimiento a través de la Programa GO BCR. Esta herramienta nos invita a estar más presentes, a celebrar los logros y a reconocer el esfuerzo, la actitud y el compromiso de quienes hacen su trabajo con excelencia.
Reconocer a tiempo y de forma genuina puede convertirse en un hábito transformador. Muchas veces notamos el buen desempeño de nuestros compañeros, pero no nos tomamos el tiempo para expresarlo. Hacerlo puede elevar la autoestima, aumentar la motivación, fomentar la colaboración y fortalecer la confianza en los equipos.
Y lo más importante: no es necesario tener un rol formal de liderazgo para reconocer a alguien. Es hermoso ver cómo entre compañeros se dan ese aplauso sincero que nace del aprecio por el trabajo bien hecho.
Reflexión final
Siempre he creído que el crecimiento personal y profesional comienza con la introspección. Si en algún momento no recibimos retroalimentación o reconocimiento, debemos tener la madurez para autoevaluarnos y reconocer nuestros propios logros. Esto nos fortalece y nos prepara para, cuando llegue el momento, brindar retroalimentación o reconocimiento a otros de forma auténtica.
Al final, liderar también es inspirar, escuchar y valorar. Y cuando lo hacemos desde el corazón, el impacto es profundo y duradero.

