El efectivo cederá cuota de participación a las billeteras móviles
Los puntos de venta (PDV) en todo el mundo, sufrieron el impacto del brote de COVID-19 de forma más directa, ya que en 2020 su cuota del volumen transaccional a nivel mundial cayó un 4,4 % con respecto a 2019; y los pronósticos indican que su restablecimiento tras la recesión tomará entre 18 y 24 meses.
La variación en los tipos de pago fue igual de drástica que la reducción en el volumen total. La forma en que el brote de COVID-19 aceleró el abandono del efectivo, superó incluso los pronósticos más elevados.
El efectivo se utilizó en el 20,5 % de los pagos en comercios durante el 2020, una reducción del 32,1 % con respecto a 2019.
Por otra parte, las billeteras móviles se beneficiaron de dicha disminución y experimentaron un aumento del 19,5 % con respecto a 2019 hasta representar el 25,7 % de las transacciones en los puntos de venta en el 2020.
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La pandemia trajo una ola de interés por los medios de pago contactless, lo que aceleró el ya creciente atractivo de las billeteras móviles. |
Con la mirada puesta en el 2024, se prevé que la tendencia a dejar de lado el efectivo se mantenga vigente a medida que los consumidores fijen su preferencia por los medios de pago más convenientes.
Es más, más allá de que el brote de COVID-19 haya acelerado el abandono del efectivo, no se prevé que su uso se restituya, sin importar cuál sea el desenlace de la pandemia. Se pronostica que el uso del efectivo disminuirá un 38 % adicional con respecto a 2020 y que, para 2024, solo representará el 12,7 % del volumen de transacción en el PDV a nivel global.
El efectivo cederá esa cuota de participación a las billeteras móviles, cuyo uso tiene un incremento adicional previsto del 30 % con respecto a 2020 y representará el 33,4 % del gasto en el PDV a nivel global para 2024.
Extracto del estudio publicado por: Worldpay form FIS | The global payments report 2021 (pag.7 y 8)




