El año apenas empieza y los estafadores no descansan ni un minuto, pues según datos de la Sección de Fraudes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) solo en enero este tipo de delincuentes ya se embolsaron ¢200 millones aplicando los diferentes timos, únicamente en la provincia de San José.
Pero esto no es todo, las cifras en el área capitalina van en aumento en comparación con el 2020, pues en el mismo mes la Policía Judicial recibio 281 denuncias por estafas, mientras que este año se contabilizaron 450 hechos de este tipo, es decir, 169 casos más.
Sin embargo, este incremento es algo que ya no sorprende a las autoridades, pues según explicó recientemente Walter Espinoza, director general del OIJ, el año pasado se pudo establecer que los efectos de la pandemia por el Covid-19 no fueron impedimento para que los antisociales siguieran operando, más bien esta situación los obligó a buscar nuevos métodos que les permitiera llegar a sus víctimas, pues la cantidad de personas en la vía pública disminuyó significativamente y ese era el escenario que solían aprovechar para cometer los atracos.
Es importante destacar que de acuerdo con las estadísticas judiciales uno de los métodos más utilizados por los estafadores es el del falso funcionario, que solamente en el 2020 sumó un total de 3.873 casos.
En esta modalidad, los sujetos contactan a sus potenciales víctimas por medio de llamadas telefónicas y se presentan como empleados de alguna entidad bancaria o institución pública. En medio del engaño los sospechosos solicitan datos personales de las cuentas, los cuales una vez finalizada la conversación utilizan para sustraerles dinero.
OTRAS MODALIDADES
Además del falso funcionario, el segundo timo más utilizado es el de la compra de un bien, el cual durante el año pasado contabilizó 2.716 denuncias. Este se desarrolla a través de internet, especialmente en páginas donde se ofertan y compran bienes.
De acuerdo con el OIJ, ese escenario es aprovechado por los antisociales para fingir ser clientes o vendedores con lo que consiguen apoderarse del producto o dinero ofrecido por los afectados.
En tercer lugar, se ubican las estafas con tarjetas que registraron 2.456 víctimas, a este le siguen las falsificaciones con 1.086 incidentes y el tipo del trabajo.
Respecto a las víctimas, las pesquisas ejecutadas determinaron que no existe un público meta para los estafadores, ya que ellos se dirigen a personas a las que les han hecho un trabajo de inteligencia con el que detectaron condiciones particulares como que cuentan con dinero en sus cuentas bancarias, o bien, que han hecho algún movimiento financiero importante.
Tomado de: www.diarioextra.com
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