Le invitamos a leer la experiencia vivida por
una de nuestras compañeras
Publiqué la venta de mi bicicleta y por mensajes me comenzaron a preguntar datos de la bicicleta.
Él me dijo su nombre y que era dentista (después me enteré de que era suplantación de identidad del dentista, quien publicó en redes que alguien se estaba haciendo pasar por él), un día me preguntó si me podía escribir por WhatsApp para coordinar, yo le doy mi teléfono y coordinamos por mensaje. Me pidió los datos para hacer un comprobante de la compra y la dirección de mi casa.
Me dijo que la bicicleta era para la hija que cumplía años al día siguiente, por lo que iba a mandar un mensajero.
Al rato inició la siguiente conversación:
- El: tengo problemas para hacer la transferencia y el mensajero va camino a su casa
- Yo: sin el depósito, no entrego la bicicleta
- El: ya está llegando el mensajero por la bicicleta
- Yo: coordine usted con el mensajero porque yo no voy a salir hasta no tener el depósito
- El: le puedo llamar en conferencia que estoy hablando con la persona del banco que me está ayudando con la transferencia en tiempo real
- Yo: ok
- “El funcionario bancario”: procedo con la transferencia a la cuenta, para confirmar puede ingresar al siguiente enlace …
- Yo: ¿y eso para qué es?, el depósito lo confirmo desde el sitio web de mi banco
- El: es para que desde ahí pueda ver que ya está el depósito
- “El funcionario bancario”: es indispensable para que usted ingrese y nos autorice el deposito
- Yo: ok, tanta insistencia ingresé y me piden escribir contraseña y usuario
- Yo: no voy a escribir mis contraseñas en un sitio diferente al oficial del banco
- “El funcionario bancario”: si ese es el sitio del banco
- Yo: no
- Ellos: (hablan mucho y rápido de cosas que no presté atención)
- Yo: les voy a colgar por que esto es extraño…
- El: ya el mensajero está ahí cerca de su casa
- Yo: corté
Me llega un mensaje de voz por WhatsApp de él: ¿cómo hacemos?, ya yo pagué el mensajero lo hice ir hasta donde usted …. (en este punto comenzó a tratarme de forma grosera y hacerme sentir culpable)
- Yo: ese es su problema… si le interesa la bicicleta quedo atenta al deposito
Lecciones:
- No me di cuenta de que era una estafa hasta después que comprendí la situación, todo pasó muy rápido
- La gente que se dedica a estafar se lo toman muy en serio y son profesionales en el tema. Saben manipular, persuadir y sonar creíbles para que uno confíe en ellos
- Aprendí que debemos dudar cuando hay urgencia
Consecuencias:
- Al tener mis datos, me llamaban para otras modalidades de estafas, además, me llamaron muchas veces “del supuesto banco” y por correo electrónico me mandan mensajes
- Tuve que cambiar el número de teléfono y correo electrónico e ir al banco a actualizar mis datos porque, aunque yo bloqueaba esos contactos y mensajes, me llegaban de otros números o de nuevos correos
AGRADECEMOS A LA COMPAÑERA QUE NOS REMITIÓ SU HISTORIA ![]()

