Le invitamos a leer la experiencia vivida por
una de nuestros compañeros
Hace poco compré una consola de video juegos a un muchacho de San Ramón.
Hablé con él por llamada, mensajes, revisé su perfil en Facebook (Meta), vi las fotos de su esposa e hijos y me pareció una buena persona. Al principio no sabía que era de San Ramón, pero como ya había hablado con él le dije que no había problema que yo podía ir hasta donde vivía; sin embargo, como el muchacho me dio lo que llamamos “buena vibra”, acordamos que yo le hacía la transferencia y él me mandaba la consola con un mensajero y hasta me envió la copia de la cédula y el nombre de la empresa personal que tiene allá donde vive.
El precio del artículo incluía la consola, juegos, audífonos y dos controles.
El mensajero llegó con la caja como acordamos solo que al final no traía juegos, un control estaba dañado y los audífonos, a pesar de haber sido remendados con cinta, tampoco funcionaban
.
Contacté al vendedor para solicitarle que me devolviera el dinero, pero me respondió que no y que me iba a “reconocer algo” por los artículos dañados; sin embargo, a la fecha no ha depositado el dinero y ya no responde mensajes
. De verdad que las apariencias engañan.
Ahora, cuando quiero comprar algo y veo o me dan un número de teléfono, lo reviso en la aplicación Truecaller, ahí aparecen muchos reportados como estafa.


