• Técnicas de ingeniería social se incrementan por parte de los delincuentes
• Seguir los consejos de las entidades evita ser víctima de fraude
• Entidad redobla sus medidas de seguridad y protocolos en resguardo de sus clientes
El Banco de Costa Rica (BCR) insta a sus clientes y público en general a permanecer alerta durante la época festiva de fin y principio de año, ya que durante esta temporada los delincuentes incrementan sus técnicas de “ingeniería social” para inducir al engaño a las personas y cometer fraudes.
Es así como, con el propósito de obtener información sensible para luego apropiarse de aguinaldos, bonos, salario escolar y demás incentivos que suelen distribuirse en esta época, los criminales buscan suplantar los perfiles de las entidades financieras y entes públicos a través de: llamadas telefónicas, mensajes de texto, correo electrónico o redes sociales.
Además, y a través de estos mismos canales ofrecen premios o puestos de trabajo falsos, realizan promociones para viajar o comprar artículos a bajo costo, solicitan participar en encuestas, entre muchas otras situaciones.
“La temporada navideña y de inicio de año es de alta transaccionalidad, es por ello que, con el objetivo de que todos nuestros clientes puedan realizar de forma segura sus transferencias, compras por internet, pagos, depósitos, entre otros, en el BCR reforzamos nuestros protocolos y sistemas relacionados con la seguridad física digital e informática, de modo que nos anticipemos a las posibles eventualidades”, afirma @Carlos Astorga Gamboa Gerente de Servicios Corporativos del BCR
La entidad también mantiene una comunicación constante con las autoridades bancarias, policiales y judiciales, lo que permite un intercambio permanente de información y facilita la elaboración de la hoja de ruta, en procura de resguardar la integridad física y patrimonial de sus clientes.
Entre las acciones se intensifican durante estas fechas están: mayor presencia de oficiales de seguridad, patrullaje motorizado, monitoreo 24/7 vía circuito cerrado de televisión, oficiales encubiertos y mapeos de riesgo según zonas de criminalidad, así como un monitoreo de transacciones por sistemas automatizados tanto para las oficinas, red de cajeros automáticos (ATM) y plataformas digitales.

