Acciones concretas hoy, agua segura mañana
En el mundo actual buscamos seguridad a la hora de transitar por las vías públicas, en nuestros hogares y al interactuar en internet. Pero, ¿en algún momento ha pensado si mañana debemos preocuparnos por acceder a agua segura?
Estamos hablando de un recurso esencial para la vida y la sostenibilidad de nuestro planeta. Es necesario para la agricultura, la producción de alimentos, la energía, la industria, el transporte y otros sectores. Además, el acceso al agua potable y al saneamiento básico es un derecho humano fundamental.
No obstante, no todas las personas gozan de ese derecho. De acuerdo con Naciones Unidas, 3 de cada 10 personas no tienen acceso a agua potable gestionada de forma segura.
Lo preocupante es que la demanda aumenta rápidamente por el crecimiento demográfico y el cambio climático está afectando su disponibilidad. En los últimos 60 años se ha visto una disminución del 16% de agua dulce en todo el mundo. Asimismo, se espera que el requerimiento de agua para la producción de energía aumente un 55% para 2040, de acuerdo con la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Por esta razón, en la conmemoración del Día Mundial del Agua este 22 de marzo, no solo queremos llamar la atención sobre la escasez de este líquido sino también sobre la importancia de evitar su deterioro.
Según fuentes especializadas, desde la década de 1990, la contaminación ha empeorado la calidad del agua de casi todos los ríos de África, Asia y América Latina. Las proyecciones no son nada alentadoras, se espera que la situación se agrave en las próximas dos décadas, principalmente debido al impacto de los fertilizantes y otros agroquímicos que se depositan en el agua dulce. Asimismo, aproximadamente el 80% de las aguas residuales industriales y municipales se vierten sin tratamiento.
Estos productos introducen todo tipo de nutrientes que conducen al crecimiento de patógenos (agentes que causan enfermedades) y la aparición de algas asfixiantes. La industria y las ciudades también son un problema importante.
Es por ello que desde el año 2015, el cuidado del agua forma parte del Objetivo de Desarrollo Sostenible #6, que pretende lograr un acceso universal y equitativo al agua potable, así como mejorar la calidad del agua a nivel global.
En el Conglomerado Financiero BCR (CFBCR) estamos conscientes de nuestro deber de contribución para el uso responsable del agua. Fortalecemos nuestro modelo de negocio de triple utilidad, velando por el impacto ambiental de nuestras operaciones, no solo en el agua sino en el uso y aprovechamiento racional de otros recursos naturales.
Como Conglomerado reconocido con el sello de Excelencia Ambiental que otorga la Dirección de Gestión de Calidad Ambiental (DIGECA), por nuestras buenas prácticas empresariales, contamos con un programa anual de trabajo orientado a la sensibilización y puesta en marcha de acciones con impacto positivo ambiental.
Reconocemos que invertir en el ambiente es un buen negocio, por eso estamos comprometidos con la ecoeficiencia y les motivamos a tomar en cuenta estos prácticos consejos para que sigamos cuidando el agua:
- Invierta en dispositivos más ecológicos como griferías con sensor de contacto y mingitorios secos.
- Revise con cierta periodicidad las tuberías para detectar fugas y evitar el desperdicio.
- Aproveche el agua de lluvia con instalaciones que le permitan reutilizarla para labores de limpieza o riego.
- Otras buenas prácticas para el hogar, es reducir el tiempo en la ducha (por cada minuto se gastan aproximadamente nueve litros) y utilizar la lavadora con carga completa (cada vez que se usa la lavadora se pueden gastar unos 40 litros). Usar más jabón del necesario puede provocar que se gaste más agua. Trate de reutilizar el agua de lluvia, de la lavadora o del enjuague de los platos para regar el jardín.
Cuidar de los recursos naturales con responsabilidad y conciencia ambiental no solo es una buena inversión para nuestra sobrevivencia y de las futuras generaciones, sino también es una decisión inteligente que le puede aportar ahorros al evitar el desperdicio. Las acciones de hoy determinarán la calidad de vida que tengamos en el futuro.













