Debido a su carácter continuo, se usa un bucle infinito para representar que las fases del ciclo de vida de DevOps se relacionan entre sí.
A pesar de que parece fluir de forma secuencial, este bucle simboliza la necesidad de colaboración constante y mejora iterativa a lo largo de todo el ciclo de vida, el cual se divide en ocho fases, que representan los procesos, capacidades y herramientas necesarios para el desarrollo (en la parte izquierda del bucle) y para las operaciones (en la parte derecha).
A lo largo de cada fase, los equipos trabajan juntos y mantienen comunicación para ir coordinados y ajustarse a la misma velocidad y calidad.
En torno a cada proceso, es necesario considerar los aspectos de seguridad que incluyan en su ejecución los criterios establecidos por la organización, así como las mejores prácticas, para conseguir productos de mayor calidad.
Para ampliar sobre este tema: CLIC AQUÍ

