Por: @Rosa Isela Rojas Solis
Quizás usted ha escuchado frases como: “prevenir la obsolescencia”, “eliminar obsolescencia”, “a causa de la obsolescencia”, etc., cuando se habla de proyectos que tienen un componente tecnológico.
Pero ¿Qué significa esto? ¿es algo negativo? A continuación, abordemos el tema:
Teóricamente, la obsolescencia técnica implica la transición de un elemento de configuración de disponible a uno no disponible de acuerdo con la especificación original del fabricante o bien por los diferentes componentes que se requieren para el funcionamiento del sistema.
Los problemas imprevistos de obsolescencia técnica pueden ocurrir rápidamente, y costar una cantidad significativa de recursos no planificados para resolverlos, por lo que se podría poner en riesgo la estabilidad financiera, las operaciones y la reputación de una organización.
Por lo anterior, en el Conglomerado Financiero BCR contamos con un índice de obsolescencia: un indicador que nos permite monitorizar la cantidad de sistemas obsoletos en proceso de atención; considerando que no existen “niveles de obsolescencia”, es decir una aplicación está o no está obsoleta.
La vigilancia es la clave ✔
El monitoreo y la planificación adecuada, busca que las aplicaciones no lleguen a un punto crítico que ponga en riesgo el funcionamiento de la organización, por ello, la obsolescencia de las aplicaciones se revisa mensualmente, presentando resultados al Comité Ejecutivo de forma semestral y al Comité de Riesgos trimestralmente.
Es importante señalar, que la obsolescencia técnica es evaluada primero por los líderes técnicos de la Gerencia Corporativa de TI para determinar si puede ser resuelta a lo interno, o de lo contrario, si son los dueños de las aplicaciones los llamados a atenderla.


